22 may. 2010

is it ok if i record you while you're blowing fire crackers?





Cuando Thoreau habla del aislamiento y la soledad habla, en primer lugar, del aislamiento en la naturaleza. Creo que Thoreau es el primer ecologista, y aunque los ecologistas son parte del mal del mundo, Thoreau es uno que vale la pena revisar. Básicamente, el ecologista busca la manera (montañas y animalitos en diminutivo) de justificar su desprecio por los seres humanos. Thoreau desprecia a las personas en estado bruto, es decir, aprecia el hecho de vivir bajo maneras y modos, pero no odia a los demás de la misma manera que el ecologista con un hijo de 10 años al que no ve desde hace 6 por hacer colectas en cubículos que apoyan a una sierra olvidada. Para el caso, que los primeros quieren obtener una manera de sentirse moralmente satisfechos y Thoreau simplemente no puede vivir entre las personas porque su moral es demasiado compleja y psicorrígida. Creo. Debía ser muy lindo vivir así, con una casa hecha por tus propias manos, sin vecinos a quiénes soportar (Walden tiene un capítulo titulado Brute Neighbors). Mientras a Kerouac y anexos les gustaba ir por la vida sin responderle a nada ni a nadie, Thoreau sólo quería estar sólo y despotricar contra los demás seres humanos. Me gusta. Hoy vinieron los dueños del depto. Quieren remodelar toda la cocina y jodernos la vida no menos entre 10 y 15 días. El señor tiene una malformación en el brazo, además de venir de una clase baja, lo que en este mundo se tradujo en una megalomanía expresada en comprar departamentos en la misma zona y rentarlos, y creo que tiene accesos de orgullo cuando piensa que va a pagar cualquier cosa, como la remodelación de la cocina. Las personas tienen dos maneras de hablar: llevar la conversación y responderse a sí mismos o escuchar y dar una especie de respuesta (los ancianos están totalmente en el primer bando, junto con los revolucionarios y los que dicen: no wey, te estás contradiciendo). No me gusta la gente, me deprime, me asusta y me pone de malas. No sé qué responder en la mayoría de los casos. La ecolalia siempre ha sido una estrategia. Estoy de malas, yo quería ver películas arty y comer pizza esta semana. ¿Han visto Hermit Ren, de Ren & Stimpy? Es un capítulo en el que Ren explota y se va a vivir de ermitaño. Es la onda: le dan su barba de ermitaño, lo encierran y le dan las reglas del ermitaño. Al final se vuelve loco y lo corre el guardia cuando lo descubre platicando con sus amigos imaginarios. En verdad me gustaría que mi vida fuera como una película, una independiente gringa o una nórdica, onda finlandesa o sueca. O estar siempre haciendo películas, sin tiempo para nada. Me gustaría no tener tiempo para nada, nunca entiendo a la gente sin tiempo o que no lo puede organizar.



Descubrí a Gastr Del Sol, una banda en la que tocó Jim O’Rourke en los 90’s. Es muy bonita, la banda perfecta, con steel guitars, diálogos entre canciones, partes electrónicas, música feliz y gente hablando en francés: el disco perfecto debe tener gente hablando en francés. Escuchen y sean felices.

Gastr Del Sol, The Seasons Reverse / Camoufleur, Drag City, 1998



Waterjump suena más bonito que Jump of the Water
Repitan conmigo:
Waterjump Waterjump Waterjump



En 1996 yo tenía 13 años y mi vida era horrible: odié como pocas cosas la secundaria, pero tenía una meta: comprarme mi super nintendo, para lo cual vendí dulces en la escuela. Uno de los campeones de mi surtido eran las paletas Kiongo de Vero, que eran tan grandes que no te cabían bien en la boca, y cuya etiqueta, por atrás, estaba en español, inglés y chino o algo así. Era la paleta más increíble que han probado, con algo así como 5 sabores, cada uno mejor que el otro. La última vez que las vi fue en Real De Catorce (pueblo mugroso y feo, no vayan nunca), la bolsa costaba $12 y ahora eran mucho más pequeñas. El lunes intentaré ver si aún existen o, de perdida, conseguir alguna otra de las que vendía en el 96: Viruelas, tambitos o de perdida unas de pollito.



En toda la historia de la vida de este blog, sólo he recibido comentarios fúricos de lectores con capacidades diferentes un par de ocasiones. Las dos veces que ocurrió me emocioné, porque siempre he creído que el odio hacia el blog de uno es un gran termómetro de lo que estás haciendo. Extraño cuando escribía y mucho y azotadamente. Tengo 27, odio mi vida pero los amo a todos ustedes, ¡como la canción de Sonic Youth!

2 comentarios:

cesar rodriguez angeles dijo...

estoy buscando paletas Kiongo, tengo 25 años, y por las fechas que mencionas en tu entrada quiere decir que tenia 7 o 6 años cuando comia esas paletas, nadie de mi generación las recuerda, pero yo, de vez en cuando me acuerdo de ellas y quisiera tener de nuevo esos escasos 7 años. sí encuentras paletas kiongo dime en donde. Saludos

cesar rodriguez angeles dijo...

Hace años que busco paletas Kiongo y aun tengo esperanza que algún dia encuentre una, aunque sea una ya caducada. Leyendo tu entrada me doy cuenta que en esa época yo tenia de 5 a 7 años, nadie de mi generación las recuerda, pero yo se que eran las paletas más increíbles, de vez en cuando me acuerdo de ellas y quisiera tener otra vez escasos 6 años, ir al "jacalito" de por mi casa y comprar una paleta kiongo o tal vez dos.