21 ene. 2013

Agosto-Noviembre 2007



Como seguro recuerdan, normalmente, cuando el de la voz tenía una expo (aquí debería abrir un párrafo extra para recordarles que además de tener este blog ñoño también hago arte), les solía avisar e invitar por acá, rara vez con una foto (eran tiempos de economía absoluta y, principalmente, nada de cámaras). Desde este blog recuerdo haberles invitado a más de una expo del Colectivo Caja Rápida (oficialmente no difunto, ojo), decirle a los lectores regios que fueran a la bienal de Artemergente o también recuerdo cuando los jodía pidiéndoles croquis por correo postal para una pieza que hice en Estacionarte (ustedes saben quiénes son).

El punto es que, de nuevo, este viernes 25 de enero del 2013 participo en una expo con una pieza y quien lea esto está invitado, PERO, la historia es más significativa si eres lector de este blog (ese es mi equivalente a ACEPTAMOS CUPONES).


En corto: la exposición se llama Materia Sensible, es organizada por la A.C. Materia de dibujo en el Museo de Arte Carrillo Gil y se trata, básicamente, de presentar libretas o cuadernos de trabajo de artista. Por azares del destino (gracias, internet), fui invitado a participar. Cuando se me preguntó si trabajaba en libretas, algo que hago de manera mucho, mucho, muy intermitente, no obstante, pensé: claro que sí, porque si me piden una libreta de trabajo que mostrar (a menos que sea la o las que uso en ese momento), sé perfectamente cual.




El periodo de agosto a noviembre de 2007 muy probablemente haya sido el más desigual en mucho tiempo para mí. Era mi primer semestre yendo a la escuela sin tener materias que pagar (léase, fósil), no estaba la maestra porque se fue de sabático a Europa (los pintores AMAN Europa, sueñan con ella y planean toda su vida el día que vayan, es como su Disneylandia), y acudía tres veces a la semana a un taller que por varios años sólo me había dado dos cosas: una bodega donde guardar mis piezas y la certeza comprobada, razonada y vivida de que detestaba la pintura, y que lo que fuera que me interesara, no sólo no iba a salir de ahí, sino en oposición a ella de alguna forma. Por otro lado, este periodo sería horrible por quién sabe qué me pasó. Me la pasaba de emo pero mal, no emo de Tumblr, sino emo de releer a Houellebecq TODO el día, me enojaba todo y al mismo tiempo me daba miedo encontrarme gente qué saludar o subirme al camión. Una vez caminé de regreso a casa así nomás, o me sentaba en una mesa por horas. No tengo idea de qué era, yo creo algún químico estaba bailando gallinazo en mi cabeza, pero el punto es que me sentía horriblemente mal el 80% del tiempo. No me estoy abriendo ahora mismo en un acceso de anciano trasnochado, como decía Jack T. Chick, Todo Ha Sido Grabado: la prueba de todo esto, para quien quiera o ya haya tenido el gusto, está a la vista en los archivos, porque fue precisamente en agosto de 2007, el inicio del gallinazo químico, que empecé este blog. Quien haya leído o vaya a archivo, verá de lo que hablo (incluso he borrado cosas de lo mal que me la pasaba y así).


¿Pero qué tiene que ver mi adolescencia tardía y explotante con todo esto? Que pese a (o precisamente por) ser una etapa pésima de mi vida, al mismo tiempo, ha sido la etapa más productiva que he tenido como artista. Durante cuatro meses, lunes, miércoles y viernes iba a la escuela de 8-9 AM hasta las 3 o 4 PM y pasaba el 70% de mi tiempo frente a una libreta hecha con material 100% tomado del que regalaban o alguien había usado y dejado en el taller: pastas de papel batería que quité de unos textos para una expo del taller, cinta doble cara de un montaje que nadie usaba, papel bristol del que te regalaban de a 25 hojas en el almacén de la ENAP, grapas y engrapadora industrial que alguien podía prestarme, masking tape de contrabando (la maestra no sólo tenía fama de megaestricta y algo especial por lo que se sabía de las puertas del taller para afuera, sino también para adentro: en una locura inexplicable, mantenía muchísimos rollos de masking tape [daban uno por cada visita al almacén] bajo llave porque, aseguraba, "se los robaban").

Esta libreta, aunque grande, cabía perfectamente en la mochila y, no obstante, no la sacaba siquiera de su bolsa de papel Canson (que no sé de dónde saqué) estando en casa. No trabajaba en lo absoluto en casa, por algo iba a una escuela a 18 kilómetros de mi casa sin estar forzado académicamente a hacerlo, porque el taller era el lugar de trabajo que conocía, y si bien podía hacer lo que hacía en casa, me era imposible, necesitaba ir, estar en un espacio de trabajo, disciplinarme, además de darme un espacio para probar cosas, salir, hacer marcas, regresar y tomar notas, luego volver a salir y ver qué había pasado. Después de 3 años de pintar a la fuerza, para mí ir al taller en esos tiempos era, técnicamente, como ir al kinder.

En el periodo de tiempo de la libreta, lo poco que hacía que no estaba relacionado con ella eran dibujos sobre materiales que me encontraba en la basura (láminas, pedazos de cartón, maderas) de proyecciones de booklets de discos de Nirvana y Sonic Youth, pero fuera de eso, pasaba el tiempo sentado en mi mesa con menos herramientas que un niño de secundaria. A eso iba a Xochimilco, a escribir y dibujar en una libreta hecha con pedazos de material que nadie usaba. Con esta libreta descubrí muchos procesos que no conocía, desarrollé varios que ya había visto a lo lejos pero sin entrar en ellos, probé arrojando la piedra en cosas que jamás había hecho, pegaba fotocopia tras fotocopia de cosas que encontraba (lo mejor que tenía la ENAP era la tarjeta para sacar fotocopias sin discreción), echaba a perder afuera (como cuando pegué una escultura con cajas en una esquina de un taller o dibujé e hice literalmente lo que leí en un texto de Beckett) para regresar y escribir sobre la experiencia por dos o tres días. En esta libreta están los primeros momentos de una relación duradera pero ya extinta con los mapas, está el comienzo de la idea de experienciar para luego hacer que la memoria pese más que la experiencia (algo que detonó todo mi proceso de trabajo hasta la fecha), están mis primeros coqueteos con escribir a tope sin temer el escarnio del que ya había sido víctima (en el taller te pedían escuchar a tus sentimientos, cualquier indicio de intelectualidad estaba satanizado y prohibido), están los primeros bocetos del glorioso Colectivo Caja Rápida, están mis primeros momentos de entender que debía salir a hacer el ridículo, está algún registro de cuando sacaba una tabla de madera (creo un pedazo de tarima o algo así) como de 20 kilos, la recostaba sobre un taller (que después sería La Colmena), le anotaba cosas con gis lo que iba a hacer ese día (SENTIRME MAL, DEPRIMIRME, PERDER EL TIEMPO, DEPRIMIRME ad infinitum), para recogerlo antes de irme a casa y guardarlo, como si fuera una cosa viva que necesitara orearse todos los días. Fue el periodo de tiempo en que muchos creían que era un mamón insoportable porque no le hablaba a nadie por estar trabajando, en que mil veces me invitaban a ir con Doña Rose (en slang de ENAP: beber caguamones de $25 en sillas y mesas de plástico tipo Boston en la casa de una señora que tenía 'comprada' la situación legal y vendía alcohol en su jardín, cuyo hijo de 10 años te las destapaba, que tuvo que poner una letrina porque el 35% de quienes iban terminaban vomitando ahí mismo) y mil veces decía que no tenía ganas y prefería irme. De todas mis piezas, si tuviera que salvar sólo una, aun cuando técnicamente ni siquiera es una pieza, salvaría esta libreta por todas las ideas que empezaron ahí y tantas otras que aún no cierran su ciclo y espero completar. Es mi pieza favorita por muchas cosas, y eso, aunado al extraño hecho de poder mostrarla en público, aun cuando se trate de algo mínimamente espectacular, hace que me sea especial participar en esta expo.


Como sea, este 25 de enero del 2013 se inauguran como un millón de expos con otros tantos artistas en todo el Carrillo Gil, entre las cuales estoy yo con esa libreta, que pueden consultar poniéndose unos guantes. Si tienen ganas y tiempo, dénse una vuelta. No se hagan los que no han ido nomás de cazacóckteles…






(Aquí el evento en Facebook)






Eso es todo.

Pronto: más Social Media.







Los amo a todos.

11 ene. 2013

Producción musical, pulsiones adolescentes fingidas y tuinkys musicales

Cualquiera que se haya tomado la infinita molestia de leer este blog sabrá que el 37% de lo que escribía en él, al menos cuando de música se trataba, era una repetitiva y hartante sarta de quejas sobre la música alternativa-popular contemporánea (entendiendo como contemporáneo el periodo 2007-2010). Mis quejas versaban (y todavía versan) sobre cómo la mayoría de los atributos estilísticos de muchas bandas de la muchachada que oye radio por internet y lee Pitchfork (gente sin alma que seguro hasta tiene una cuenta en Last.fm) descansaban, principalmente, en viciar y fingir algunos de los aspectos más urgentes y valiosos de lo que yo, en mi vetusta adolescencia, entendía como primordiales en la música que un adolescente (léase, un adulto en la preparación de su vida cultural adulta): honestidad emocional, pulsiones directas sin pulir, sentido del humor, vísceras a la hora de tocar en vivo. Desde las de chicas que cantaban como si les estuvieran acariciando los ovarios, bandas que el 80% de lo que tocaban en vivo ya está grabado en el teclado o acordes repetitivos como línea y no como ritmo. Cosas de abuelo Simpson.
Si no me creen, búsquenle en el archivo del blog.


I
Hoy tuve un momento "como no tuve internet con computadora de verdad siempre, estas cosas se me ocurren casi de milagro", léase: buscar versiones en vivo de Nirvana en Grooveshark para bajarlas en mp3. Mientras buscaba en las más de 3000 canciones que están arriba (siempre se me hará chistoso que uno y otro y otro y otro sujetos quieran subir una misma canción [por ejemplo, las del Unplugged] aunque sea un hecho que alguien más ya las subió), recordé mis canciones o versiones de Nirvana favoritas. Estas son facilísimas: una sesión que Nirvana realizó en los estudios de MTV frente a algo así como 30 personas. Al parecer, no fue sino hasta hace relativamente poco que MTV decidió transmitirlo completo, sin cortes ni edición. Según parece, se trata de apenas 23 minutos de música. Entre las canciones que tocaron en ese mini concierto están Drain You, Polly o Territorial Pissings y algunas otras de mis favoritas, como School o Aneurysm.
El punto de este concierto viene de muy atrás: yo me empecé a enamorar de esta música viendo MTV. Para quienes no sepan, tener cable a mis 14 años fue, quizá, el paso más importante de mi educación sentimental. Fue literalmente una ventana. Mi vida era la tele (cuando les diga que la tele me educó, no miento, es muy en serio), y ver tele nueva era otro mundo. Digamos que en una escala de educaciones sentimentales, tener cable fue mi viaje de tres varos a Amsterdam. Las primeras tres canciones que mencioné las vi por primera vez en uno de sus famosos Tops de 1999-2000 que hacía MTV Latinoamérica, uno de Nirvana, claro y uno más de Grunge. La presentación, para quien no le ha dado click a la ventana de aquí abajo, es maravillosa: Kurt toca con muy poca producción, raudo, simple, correoso pero muy frenético, alterna momentos semiacústicos sucios con distorsionados en bruto. Es hermoso. Polly, por el otro lado, es silenciosa y bajita pero fuertísima. Yo tenía 16 o 17 años, y ver esto me impactó. Era una presentación impecable en todos los sentidos: lo musical, lo espectacular, la parte de pulsiones y vísceras. Al final, después de Territorial Pissings, Kurt destruye su guitarra subiéndose en ella, como queriéndola clavar al piso, Dave Grohl se trepa al techo y Krist lanza su bajo, todo ante un puñado de afortunados. Nunca había visto esta presentación completa, literalmente llevo 13 años queriéndola ver y escuchar entera, y verla ahora ratifica por mucho por qué esta es mi presentación favorita de Nirvana.


Si no me creen, escuchen:



Tienen dos micrófonos, sin cambios técnicos, la producción es discretísima y en muchas ocasiones no se molestan en tocar mejor, y es por eso que es hermosa, es, por muy clichoso y "ya supera los 90's" que pueda sonar, honesto, habla desde el estómago. Esas cosas me gustan muchísimo.

Nota Curiosa: apenas poniendo este video me doy cuenta que el concierto fue, justa y exactamente hace 21 años, el 10 de enero de 1992.


II
Ya estando en Groveshark, se me ocurrió, así nomás, buscar algo en vivo de Warpaint. Sí, Warpaint es de esas bandas de las que siempre hablo en tono despectivo, PERO, en mi caso particular, le escucho con una excepción: comencé a escucharlos y a la fecha aún los escucho en el mismo ánimo pretencioso: Warpaint es 200% falso. Las chavas cantan como si les sobaran el clítoris con una pluma de quetzal, sus arreglos son los más tramposos del mundo, sus bajos son seguramente compuestos en piano y suenan falsísimos, la batería ni existe. Todo en Warpaint es tan perfectamente producido, sin hacerse, que es difícil que no te atraiga. Yo tengo 6 canciones de The Fool en mi iPod que no puedo evitar escuchar mil veces, porque simplemente es tan armado y artificioso que suena distinto, completamente no original, pero es tan no original que llama mucho la atención. Ay, bueno, ya, me callo.
Mi interés en Warpaint empezó peor que el párrafo de arriba. Hace un año estaba trabajando en una serie de dibujos, esculturas, impresos, fotos y videos sobre varios temas más o menos simples: hoyos, gargantas, bloques, narices (que en realidad eran falos pendientes). Entre las piezas que estaba pensando para esta pieza había un embudo amarillo. W me dijo que un conocido suyo le estaba presionando para ir a ver a la ya mencionada banda en conocido lugar de conciertos en Antara (ya se me olvidó el nombre).  En un alocado revés de mi proceso artístico (léase, estaba tomando de todos lados sin preguntar ni pedir permiso), le dije a W, quien me dijo me podía conseguir el embudo en algún tianguis de por su casa, que sería buena idea que consiguiera el embudo, fuera al concierto y le pidiera a las chicas de la banda que lo autografiaran. El embudo tenía que ver con filtrar cosas a la vez que minimizar cosas (como impulsos), y Warpaint… bueno, lean arriba y seguro entienden.
Al final, esto no pasó, y mi embudo autografiado por Warpaint no existe (sólo el embudo amarillo sin autografiar), pero me quedé al menos con la experiencia de conocer este tipo de música que, se me hacía, la manifestación más lograda de esta cosa sin tripas de las que hablaba siempre en este blog. En fin. Después de buscar en Grooveshark encontré este concierto en vivo:

Den click aquí, zoquetes.

Es la cosa más increíble que haya escuchado. Los arreglos que sostenían a las canciones en algo así como el 85% eran tocados como con las yemas de los dedos… pero HORRIBLE. Las voces están fuera de tiempo, los instrumentos son tocados sin ganas, da la sensación de que a ninguna de las chavas le interesa salir sobre las otras, pero, de nuevo, HORRIBLE. El disco está tan estúpidamente producido, las voces tan procesadas, los arreglos son tan tramposos, la atmósfera sombría del disco es tan forzada, que cuando tocan en vivo suenan como a Alvin y las Ardillitas tocando borrachas y sin micrófono. No sé si todas, pero muchas de mis teorías (que eran eso, teorías, nacidas del ahí nomás y yo creo que) se comprueban casi con calzador, una por una. Al final, escuchas el concierto y te das cuenta que las chavas igual podrían estar viendo Sex and the City y no estarían mucho más o mucho menos emocionadas, simplemente no hay nada de tripas, ganas o ímpetus encima del escenario. Es la presentación en vivo más triste que he oído de nadie jamás.

Yo sé que entienden de qué hablo. Pero de todos modos les pongo este otro video de Nirvana, porque es mi blog.



2 ene. 2013

top top toop

"¿Oye, Fangoso, qué vas a hacer con eso? ¿Quién eres?"


Normalmente, desde que este blog nació en agosto de 2007, he tenido por el mejor y más añorado momento del año precisamente sus últimos días. Odio las conmemoraciones y las fechas especiales (quienes me lean desde hace tiempo -por desgracia-, sabrán que cuando el blog cumplía años apenas y les posteaba un dibujito en Paint), pero el fin del año nos brinda lo que todos, en el fondo, queremos de los blogs en eras pre-redes sociales: listas. Listas tipo chismógrafo ("no me gustan las cumbias pero la de los senos de hombre me vuelve una loca de la pista"; siempre me como unas Oreo antes de dormir", et al), tipo aforismos (no encontrarán ejemplo de eso aquí, ni le busquen), pero sobre todo, tipo top de preferencias culturales, léase, sus libros favoritos, sus discos y películas a las que le sacaron todo lo que se le puede sacar a esos $10 que pagaron por ellos. Era el momento del año en mi blog, porque -y ustedes lo saben- antes de las redes sociales, usábamos internet para comunicarnos por medio de las ridiculeces que consumíamos de corazón (fans locas de Radiohead que se ponían como apellidos Yorke en Hi5, gente que hablaba de lanzamientos en mp3 como algo importante). Yo me la pasaba escribiendo de Sonic Youth y de Jim O'Rourke. Ahora escribo de Paul McCarthy y Mike Kelley en el Twitter (lo más cercano a mi antiguo blog). En fin. Eran tiempos mejores, eran tiempos en los que leer la Vice no se consideraba chido, en los que escribir con medios huevos de algo irrelevante no se veía mucho y no estaba padre, eran tiempos en los que nadie trabajaba de Social media Manager. Vivo en una época del mundo, la misma que ustedes, en la que ya hasta extraño el 2002.

Hace un año, lo saben, no hubo Top. Si leían este blog, sabrán que todo entraba en mis tops (ahí está la barra de entradas antiguas, búsquenle). La razón: entré a trabajar en la cosa non grata y básicamente lo perdí todo. Mis días de enterarme de cosas que anotaba en un papel para, días después, buscarlas en internet de Dial-Up en una laptop PC Toshiba Satellite del 98 quedaron atrás y ya no se pueden recuperar (Coupland dice que ya no es posible un Downgrading, y yo le creo). En 2011 conseguí varias actividades remuneradas y una Mac con acceso a internet. Sinceramente, espero volver pronto al punto en que no necesite internet ni postear un tumblr al día. No regresar a la era de las cavernas digital, pero sí recuerdo que en esos tiempos sabía mejor conseguir un disco nuevo o lograr bajar un PDF para imprimirlo en Copilco, empastarlo y leerlo (así leí Un hombre que duerme de Perec).

La cosa con toda esta introducción es que si el año pasado no hubo Top porque simplemente no me adapto a mis nuevas capacidades informáticas, este año es peor: simplemente, no creo haber leído ni visto ni oído más de cinco cosas. Quizá exagero, pero tengo licencia: puedo bajar cuantos discos quiera, pero no recuerdo muchos. Además, puedo borrarles tracks si no me gustan. Es hermoso tener la capacidad de editar la cultura que recibes, incluso antes de empezar a consumirla, pero siento que debería ser algo que se gane. O quizá sí se gana (tengo amigos que no saben ni bajar un mp3 o subir un archivo a Mediafire), pero de todos modos, el tema de este top es que no hay material para hacer un top, así que mencionaré lo poco que alcancé a agarrar, casi con las garras, de este 2012, que bien inconstante que fue.

Cuando empezó 2011, hacía, en mi absoluta ñoñez, una analogía con los noventas: ahora seguía 1991. 1991 fue un gran año en la historia de la humanidad a nivel de cultura popular, Douglas Coupland escribió Generation X, Nirvana saltó a la fama, Muchos artistas hoy seminales daban sus primeros madrazos (Hirst, Orozco, McCarthy [hablo de Bossy Burger, acuérdense que McCarthy no era lo famoso que es hoy sino hasta los 90's]). No es mucho, pero es suficiente para mí. 2011 fue mejor que dos 1991's juntos. Me pasaron tantas cosas, aprendí tantas otras, conocí a personas que hoy son muy importantes y encontré cosas nuevas qué probar en mi trabajo (ay, el artista y sus sentimientos). La cosa es que 2012 no está ni cerca de ser 1992. 1992 se distingue por Cobi, la mascota de Barcelona 92 y por ser el año en que mataron a Shanda Sharer, lo cual no es un hecho cultural ni tampoco es algo bueno. Lo que quiero decir es que 2012 fue más arisco. Con momentos grandes y bonitos, así como también otros más sin chiste. Digamos que si los años fueran restaurantes, este sería un McDonald's en miércoles. No recuerdo qué McTrio del día toca en miércoles (creo McTocino) pero seguro me entienden.

No sé si 2013 es 1993, pero mi mamá entró anoche a mi cuarto pasada la medianoche y me dijo que "ahora sí ya se fue el año 1902". Pero antes de que avance más, he aquí mi top, absolutamente intransigente e innecesario, de 2012, un poco a la usanza de los tops 2007, 2008, 2009 y 2010.





MEJORES DISCOS DEL 2012
Bajé algunos discos, no muchos. Una vez alguien en un concierto de noise me dijo: "yo bajo un disco diario, así, mínimo". No quiero ni pensar en la basura que el sujeto debe tener en la cabeza (y en su PC), pero si algo intento es no saturarme mucho de nada. Cuando comencé a escuchar a Sonic Youth, me puse la tarea de no hacer lo que hice con Nirvana, o sea, comprar todos los discos casi de inmediato. Diez años después de comprar el Washing Machine, sigo sin tener varios y, a decir verdad, no me urgen. Yo digo que se vive mejor así. Algunos de los discos que bajé este año (y que si puedo recordar es poque los estoy checando en mi iTunes) fueron:

Sun City Girls / Torch of the mystics
Conocí a Sun City Girls en 2011 por el Soundtrack de Mister Lonely. Son de esas bandas con doscientos discos, ninguno de ellos fácil de entrarle. Yo tuve suerte. Bajé el High Asia Lo-Pacific y es una belleza, tiene desde piezas imposibles de dejar de escuchar como Qator Sidaan Yong, cosas más sofisticadas como Phily Soul Lao o cosas totalmente inescuchables. Un año después traté de volver a escucharles algo, pero es difícil. O los discos no está disponibles o no es nada que quieras escuchar. Por comentarios en Youtube, bajé el Torch of the mystics, que se supone es "su disco más comercial". La verdad, es un disco muy bonito por el hecho que dentro de sus cosas mal afinadas y sus ritmos malhechos, hay una intención de sonar a algo, de una cosa que no se pierda. Hay dos tracks hermosos que deben escuchar ahora mismo:




Richard Bishop / Esoterica of Abyssynia



Sun City Girls / The Shining Path


Brise-glace / When in vanitas
Se supone que Brise-glace es la primera banda donde Jim O'Rourke era el líder, y es bello, porque él hace casi todo. No obstante, como pasa con sus discos de principios de los 90's, es muy difícil. Hay una pieza más o menos agarrable, pero todo lo demás es como un bloque, como todos sus discos experimentales de la época. Escuchen esta:

Brise-glace, Neither yield nor reap 


Yes / Fragile
En suma, creo que este fue el disco que más escuché este año. Es bonito descubrir que aquello por donde comenzaste (como fue el progresivo en mi caso para interesarme en más música) aún funciona, y puedes pasar horas escuchando a Yes por muy ñoño que sea hacerlo antes de los 22 y después de los veintimuchos.

Pullman / Turnstyles and junkpiles
Este disco es hermoso, es precioso, tanto que lo tuve que bajar canción por canción desde Grooveshark porque nadie lo tiene. Es de esos discos que cuando los has escuchado demasiado se te hacen iguales, pero cuando le das su tiempo, es bellísimo. Está hecho por ex-integrantes de Tortoise (no hablaremos de la escena experimental de Chicago en los 90's… básicamente porque no sé de ello), por lo que hay líneas que apuntan, aunque muy indirectamente, hacia Jim O'Rourke y Gastr del Sol. Búsquenlo en Grooveshark.

Oval / Systemisch y 94 Diskont
Quizá de los discos que más me gustaron de este año sea el 94 diskont de Oval. Para quien no los ubique, Markus Popp de Oval trabajó con Jim O'Rourke (ya no recuerdo en qué disco), así que entre eso y que un par de tracks de Oval aparecen en el soundtrack de Julien Donkey-Boy, empecé a escucharlo mucho. Cuando empecé a leer de Oval, me interesaba que decía (en la página de Wikipedia, sí) que usaban CD's rayoneados y pedazos de cinta para trabajar. La idea me emocionó, porque es algo que aunque no físicamente, sí lo hago en mis discos (ay, el putito es músico experimental), e incluso me llevó a probar suerte grabando un segundo disco de la serie de contre les laptopistes. El punto es que este disco tiene algunas cosas padrísimas, y si pueden escuchar este track a todo volumen, harán bien:

Oval / Shop in store


Otros discos que bajé este año de los que no hablaré mucho porque no hay mucho qué decir o porque es obvio que me gustaron mucho, son:

Psapp / Tiger, my friend
Jonathan Bepler /Cremaster 2 y 3
Tosca / JAC
Meat Puppets / Huevos y II
Nirvana, Live at Reading 1992 y Live in Rio, 1993
Mister Lonely, Songs from the film


Creo es evidente que conforme pasa el tiempo, menos control tengo de lo que escucho…



MEJOR CANCIÓN DEL 2012
De éste último, el de las canciones de Mister Lonely, descubrí a Iris Dement. Si escuchan My Life sin llorar manden un video comprobándolo a mi mail y prometo mandarles un dibujito en paint:




MEJOR LIBRO QUE LEÍ EN 2012

(y en Instagram, papá)


Este año que acaba de terminar fue un año raro en libros. Cada año puedo leer menos, y este, no obstante, pude leer más. Leí El Mapa y el Territorio de Houellebecq (el cual creo se lleva el Trofeo Bob a la Lectura 2012), pero no es el Houellebecq que te rompe la cara a putazos, a puño seco, tampoco es el Houellebecq frío y calculador de Las Partículas Elementales. Este es más lento y más calculador, pero también, por momentos, más agresivo. No es, ni por mucho, el libro con el que muchos se enamorarán de Houellebecq (y quien eso diga, miente y a lo tonto), pero me gustó mucho que prescinde del susto en ciertas cosas. Eso y que se siente como si todo el tiempo hiciera frío (revisen, todo el tiempo hace frío).

Fuera de eso, leí The Unnamable de Beckett, por lo que después de cuatro o más años acabé la trilogía de Molloy y Malone Dies. The Unnamable es insufrible. Es más lento que Molloy, es más complicado que Malone Dies (en Molloy agradecías que todo fuera en bloques, no había saltos de tiempo). Me fue un libro tan físicamente difícil de leer que me tardé muchísimo, varios meses, creo.



El punto álgido del año, definitivamente, fue leer jPod. Primero, cualquier fan de Douglas Coupland se emociona con la idea de leerlo, porque es algo así como la sucesión de Microserfs (uno de los libros más hermosos que jamás he leído, bájenlo en PDF, es facilisimo encontrarlo), porque toca los tópicos de las computadoras en un mundo más para acá, con sus correspondientes actualizaciones (ojo, era 2006, de 2006 para acá ya hay otros varios saltos gigantescos). La cosa es la siguiente (esta reseña no contiene spoilers): el libro es muy entretenido… el problema es que puede que lo sea demasiado. Todo es aventura interesante tras aventura interesante, todo embona muy bien, pero demasiado bien. De repente todo se vuelve casi fantasía, y los momentos más increíbles parecieran ser de lo más normales. Quizá una de las cosas más difíciles de tragar es que no hay moral alguna en el libro. En Microserfs todos se dan de topes contra la pared porque no se sienten del todo cómodos en el tiempo en que viven, porque las cosas por momentos parecen demasiado fáciles, demasiado puestas. En jPod a nadie le importa nada, y la gente nace, muere, mata, se pierde o es feliz como si nada. No sé, a mí me conflictuó.
Sin embargo, el problema, el verdadero problema de jPod es su final: es un libro de historias enmarañadas, y al final, todo es simple, es como cuando necesitas terminar, y lo terminas de malas. Si el libro no tuviera final, sería muy bello, pero el final te hace pensar que Coupland es en la vida real, escribiendo, como el Coupland del libro, culero, malvado, hijo de puta. Léanlo (lo venden en editorial Quinteto [una subdivisión de Anagrama] en cualquier Gandhi a menos de $70, aunque, sí, en español de España]).


MEJOR EXPOSICIÓN DE 2012


Créanlo o no, este inciso sí lo pensé durante el cierre de año. Pensaba en cada museo visitado y no encontraba muchas. Lo confieso: fui a ver pocas expos, al grado que la más vaciladora fue arte joven (revisen el archivo del blog, fue una gran clase de do's & dont's del proceso artístico de un artista joven). No recuerdo nada particularmente bueno visto en el Tamayo, MUAC (risas grabadas), Carrillo Gil (ni fui, ese museo está hecho un zzzz de 3 pisos, aunque dicen que la de Magallanes estuvo pro), SAPS (más, pero muchas más risas grabadas), MUCA Roma (sonido de grillitos). La exposición de los performances de Melquiades Herrera en XTeresa fue casi un regalo para la gente (son piezas difícilmente vistas de un artista muy valioso que no siempre circula entre muchos). Probablemente, las exposiciones que más recuerdo ahora mismo fueron las de Ernesto Neto en San Ildefonso (un hit de la temporada, pero igual fue una buena expo) y recientemente la retrospectiva de Fernando García Correa en el MAM, una expo de uno de esos artistas que en piezas en solitario en expos colectivas nunca termina de impresionarte, pero que viéndolo en una muestra de más de 15 años de trabajo se ve muy concreto y mucho muy sólido. Cito a De La O: algunos artistas, calladitos se ven más bonitos. He aquí una pieza:



Eso en cuanto a museos (además de la de Guy de Cointet de Jumex, aunque es una de esas expos demasiado para artistas, y poca gente se emocionará con ella al cien por ciento). En cuanto a galerías, hubo algunos momentos más memorables. Por parte de kuri's, tengo una cierta empatía más estructural que otra cosa con la expo de Autorretratos recientes de Abraham Cruzvillegas porque pude platicar con él sobre ella, y sobre todo porque era un artista que no me gustaba en lo absoluto, y poder acercarme a su trabajo de primera mano ayudó mucho. Luego, aunque con mucho menos ganas, la de Gabriel Kuri tuvo una que otra pieza padre (como el archivero de impermeabilizante o las cajas de luz, sobre todo). De los highlights del año, Víctor Rodríguez en Central Art Projects (ver que los cuadros, que de lejos parecen perfectos, tienen error humano y un tratamiento más cercano de lo que uno supone cuando piensa en cuadros de esa factura técnica, estuvo padre). 



También recuerdo que la colectiva de pintura en Arroniz estuvo padre por los cuadros de Rodríguez-Graham y otros. 

Y para cerrar, la expo del Osley del mes pasado. Ciento y pico dibujos bien puteadores. Iren:





Ya hablando en serio, 2012 no fue el año de la expo de Franz West en Tamayo, o Guy Ben Ner en Carrillo Gil, o Damián Ortega en kuri's o una de esas, y la verdad sí medio me chocó (no es sólo que no haya salido a ver expos, en la revista morí por no tener gran cosa qué reseñar más de una vez en el año), así que el inciso de las expos en el año sí medio me molestó. Me tocó ver a mucha gente, muchas veces los mismos 15 de siempre en todos lados, hacer cosas sin destos y sin ganas, y eso me enoja, porque no fui a la escuela 5 años a volverme catador de chelas. Aprendí algunas cosas y hasta yo sé cuando algo está hecho con hueva y con más chistes verbales que con proceso de artista -sí, tumblero/tuitero que cree que todo es en broma, estoy hablando en serio-. Lo siento, me molesta mucho.
Y me perdí de la expo de Pedro Reyes en LABOR, ahí sí me lo merezco.


COSAS MUY MALAS QUE PASARON EN 2012 Y QUE TIENEN QUE VER CON ARTE

Se murieron 3 artistas que fueron muy, muy, muy importantes en mi formación. Aquí sus obras

Mike Kelley (1954-2012), Heart with fancy hat, 1989



Peter Fischli (1952) y David Weiss (1946-2012), Long tube



Franz West (1946-2012), Gekröse, 2011





MEJORES PELÍCULAS QUE VI EN 2012.




No vi casi películas. Y no es del todo mi culpa. Este año que he tenido Tumblr, del que de hecho sí uso el Dashboard para ver cosas (no muchas, de hecho), me ha tocado entrarle más de cerca al fenómeno película sentimental engañabobos. Películas con momentos donde toda tu existencia se vislumbra en una frase no más profunda que un empaque de Sal de uvas Picot, donde está chistoso recordarte lo absurdamente solo y triste que estás pero, al mismo tiempo, asumiendo el hecho de que tampoco es tan grave, donde la narrativa se cambia por gags existenciales baratos, una revaloración de conceptos simples en los -ya no tan- albores del siglo XXI, como lo frágil de la amistad y las situaciones semi-infantiles domésticas estilo Freaks and Geeks, películas de Wes Anderson. No he ido mucho al cine porque por un lado están las de superhéroes (que sigo sin entender cómo es que la gente las va a ver, gente que distingue el bien del mal, o eso creo), por otro, las muestras donde vemos las de Von Trier, o las películas donde Seth Rogen está moralmente al nivel de un monje. No me sé explicar, pero sé que me agarran la onda: películas que alimentan la mente de chavos de entre 19-23, que se comen la idea de que la chava hiperlinda no los pela porque no se les ve el alma lo suficiente, que un día van a tener una chava de pelo negro como la oscuridad misma, que escucha a Los Kinks, que rebloggea gifs y que tiene suéter de rayas horizontales. Hay una generación (que, lo sé, ya no me toca y por lo tanto no debería meterme tanto) que está comiendo la idea sin haberse ensuciado las manos ni haber salido a sufrir en realidad, que está obsesionada con el sufrimiento chistoso, con el aislamiento cómico, con la soledad en gags, con la indiferencia estética (Adventure Time, el boom del dibujo megasimple como el mejor vehículo comunicativo posible), con la profundidad a la vuelta de la esquina. Estos chavos, feos, ñoños, mamones de lo poco que han alcanzado a consumir de esta cultura que hoy día se tiene a la mano, discapacitados emocionales, como todos nosotros fuimos, decidieron saltarse la parte de intentar no ser tan miserables, intentar tener dignidad, intentar conseguir algo que de hecho se quiere, y fueron directamente a la parte donde se ven y se comentan a sí mismos con sorna, donde sus momentos sin importancia son vitales. Mi teoría es que no se puede vivir de llegar a los 34, con acné, bigote ralo, escribiendo con lenguaje de memes, y fantasear con chicas misteriosas que viven entre unicornios y arcoiris. Y esta cultura alternativa blanda que se consume con tanta prisa no hace más que empujar a muchos a valer madre tal y como todos eventualmente valemos, pero siempre será mejor caerte tú solo a rogarle a todos que te empujen y que, de favor, rían cuando lo hagan.
Así la cosa, no vi Submarine de Ayoade, no vi Melancholia de Von Trier ni Moonrise Kingdom de Wes Anderson ni vi películas de animación o superhéroes.

La mejor película que vi este 2012 fue Actividad Paranormal 3.






MEJOR RESTAURANTE DE COMIDA RÁPIDA DE 2012 (categoría nueva)

Este año McDonald's nos perdió un poco. Era normal: puedes vivir de hamburguesas, pero no puedes vivir de BigMacs. No obstante, diríamos que la primer mitad del año le perteneció a McDonald's. Amo a McDonald's, y muy especialmente el de Parque de los Venados (también llamado "el McDonald's de nuestros sueños") por las siguientes razones:

·Arquitectura no tocada en siglos. Mientras que muchos otros locales tratan de volverse un punto entre Perimágico y Starbucks, este McDonald's se niega a moverle un centímetro a su diseño y arquitectura, teniendo aún una zona enorme de juegos, un área de fiestas que nunca está en uso, una zona de niños de menos de 4 años, una zona al aire libre y colores hermosos y tristes. Miren, he aquí una foto:


·Sobres de catsup a la mano (en muchas otras sucursales debes pedirlos en caja, y te ven feo si pides más de 3).
·Es enorme.
·Los empleados son adolescentes sin un jefe amargado molestón, por lo que nadie, NADIE te dirá si te retira el plato o lo que sea. Ahí es tierra de nadie. Puedes estar en tu mesa gritando que te gusta la pinga a todo volumen y nadie te dirá nada.

La segunda mitad del año, o el último tercio, le perteneció a Wendy's Reforma. Wendy's tiene muchas desventajas sobre otros restaurantes: es un ambiente hostil a los niños, no tiene una cajita feliz ni similar, sus XBOX no sirven desde hace meses, y sus paquetes no siempre son claros: o son muy baratos y no parecen tener nada, o son muy apetitosos pero tan caros como una de las hamburguesas más caras de cualquier McDonald's. No obstante, las hamburguesas son deliciosas, y después de un tiempo, aprendes que puedes vivir con un paquete simple y barato (yo siempre pido un EconoWendy's Doble Junior, con papas y refresco infinito a sólo $39, menos que el McTrio del día). Otros puntos por los que amamos el Wendy's Reforma son:

·También tiene empleados a los que les vales madres
·Su internet funciona sin problemas porque usas sus propias cuentas, no te tienes que conectar por infinitum (que aunque tengo, falla muy a menudo).
·NO HAY NIÑOS.
·Props increíbles (los papeles en los que envuelven las hamburguesas, sus cartones, todo el diseño en Wendy's es hermoso, y tengo montones de papeles de ahí guardados para trabajar).
·Hay mesas con asiento acojinado (McDonald's no tiene eso).
·TV con cable
·Puedes comprar casi cualquier cosa para terminar de llenarte por menos de $19, mientras que en McDonald's casi nadie compra la hamburguesa con queso de $15.

De Wendy's no tengo fotos, pero tengo un dibujo de sus cosas y mobiliario:




MEJOR VIDEO DE YOUTUBE
Empate bien merecido entre estos dos:









Ahora, para terminar este top, cosas padres pero tampoco muy importantes al azar:

·Volvieron a pasar María Mercedes
·Aprendí a dibujar sin importar nada (lean el post anterior)
·Comenzamos el fanzine (lean el post anterior).
·Descubrí, gracias a Sirako, el mejor papel para mis piezas que involucran grasa y marcador de aceite
·Ver a América ganarle a Santos 3-1 y 2-0 en el Azteca
·El Chucho Benítez
·Conocer con Wen San Mateo Tlaltenango
·Conocer la revista ¿Lo sabía…?



·Conseguir este comic de Gary Panter a $3 después de llamadas e idas en vano para que lo sacaran de la bodega.



Cosas malas al azar:
·Se descompuso mi Modular Aiwa que desde 1999 usaba, ahora ya no sale ningún sonido del aparato.
·Bloqueo severo de artista
·No conseguir el Bimbolero del Chucho Benítez en el Negrito Bimbo
·¿Ubican al hombre malvavisco de los cazafantasmas? Me volví él.
·Remataron el libro de toda la obra de Gary Panter a una fracción de su precio y no me enteré y ahora no lo tengo (si alguien va a Estados Unidos o pide por Amazon allá, plís, dígame).
·El noise y la música experimental cada vez me valen más madres (¿notaron que este año no hubo sección de conciertos?).
·Ver al América perder contra Xolos y Chivas en el estadio. Las dos únicas derrotas de la temporada regular y las fui a ver al Azteca.
·No pude escribir para Gatopardo tanto como hubiera querido, por expos que no pasaban o que de plano había pura merma, por fechas o por ambas cosas.
·Se acabó Se Vale, mi programa favorito de concursos y variedad, del que aprendí un montón de cosas de escultura y esas madres.








Finalmente, el club América les desea un feliz año 2013. Y yo también. 







Sean felices y tengan dignidad.