12 abr. 2012

Así como la televisión comercial tiene los sketches y las cápsulas,
el cine de arte y experimental debería tener el equivalente en escenas
cortadas. No hablo de esos pedazos de tomas largas, cortadas en partes
muy pequeñas en donde fragmentos de un dialogo mayor apenas y se
alcanzan a escuchar. No, hablo de escribir pedazos destinados a
terminar abruptamente, a ser cortos y a tener su propio guión; no
remanentes de uno mayor pero, al parecer, no particularmente
importante. Por ejemplo, este sería un grupo de jovencitos de 18
alrededor de otro:

(joven 1)-Parece que alguien leyó más de lo que le convenía.
¿Tenías todo más cerca antes, no? Pues ahora vas a tener que
extender la mano con más frecuencia y con más fuerza, te vas a
arrastrar, y cuando te hartes del sabor que tiene el suelo, te vas a
levantar a revisar anaqueles viejos, uno por uno, aunque ya sepas de
memoria todo lo que hay en ellos. Te vas a acostumbrar.

(joven rodeado)-no estás entendiendo, tienes qu...

-(joven 1 lo abofetea con un libro de Proust que saca de un morral de
cuero con una hebilla).

FIN DE LA ESCENA


Sé que se ve como un rotundo fracaso, pero créanme, antes de lo que
se esperan estarán dando cursos en el Centro Cultural Woody Allen.

4 comentarios:

Mario Vela dijo...

Aún no supero que exista un Centro cultural Llamado Woody Allen.

Bob dijo...

PLEASE YOURSELF: http://centroculturalwoodyallen.blogspot.mx/

Mario Vela dijo...

Aparte está en blogspot. ¿Se puede ser más cínico?.
Me imagino a sus alumnos.

Magrathea. dijo...

Clap clap