9 feb. 2011

Desfase espacio-temporal-humano en infomerciales en la madrugada

Hay un nuevo programa de madrugada del que soy fan. No tiene nombre, es un infomercial conducido por una chica en donde ella propone que formes una palabra con pistas (que empiecen con C o animales con ciertas letras sin repetir y así), luego conforme hablan unos y se van acortando las opciones de respuestas, van subiendo el premio. Este programa debe tener siglos, pero nunca me había puesto a pensar en él, hasta que hasta hace unas semanas debía estar en la sala hasta altas horas de la noche. El truco del programa es obvio: son acertijos fáciles hasta para alguien con una lobotomía, el problema es que no mandaran la llamada al aire hasta que hayan llegado a varios cientos de miles de pesos. Es obligación del programa mostrar (en letras tamaño 5 y a 80 km/h) los números, como cuántas llamadas aceptan máximo. Creo que un día me concentré en eso e hice cuentas, en dos minutos ganan algo así como todo lo que reparten en premios en un año. Me gusta ese tipo de números redondos y groseros. El caso es que normalmente, este programa suele desarrollarse en un micro-set con una mesa y un panel donde se resuelven los acertijos, cuando alguien llama la chica marca la palabra que le dicen con un marcador de aceite con una punta como de 5 cm de diámetro. El caso es este: el programa dura mucho tiempo para ser un infomercial, como dos horas, y la chica se mantiene diciendo cosas tipo "mi amor, tienes que llamar y decirme tu respuesta, un animal sin la letra e, amor, toma el teléfono y llama", pero eso toma un par de segundos, y el programa dura más que eso, entonces la chica tiene que mantenerse hablando todo el tiempo. Entonces es cuando te das cuenta que el programa es una hora o dos de una chica improvisando y haciendo hasta lo imposible por evitar el silencio. Le ponen una copa con agua por obvias razones, e incluso por momentos guarda silencio viendo a al cámara con pinta de "¿entonces?". Es un poco como Esperando a Godot pero a las 3 de la mañana por canal 5. Lo más curioso tal vez son las chicas en sí: no es una telenovela pero tampoco es trabajar de edecán de Telcel un sábado en un partido del Cruz Azul, así que se entiende que las chicas no sean adefesios de supermercado pero tampoco son reinas de belleza: son como el tope de chica guapa que te encontrarías en un antro de mala muerte en Coapa y sus alrededores, es decir, del tipo "peor es nada". Siempre tienen un pequeño contra, como pelo cenizo, o boca sin gracia, o una argentina con actitud hombruna, o una chica con cara de cabeza olmeca de monografía de papelería. Entonces, ves a esta chica, se muere hablándote, te pide le llames por teléfono por $25, y habla y habla, y no puede mantenerse en silencio, y cuando lo hace es totalmente fuera de lugar. No estoy describiendo esto del tipo "la televisión es basura y miren la basura que me tomo la molestia de ver en las noches", sino que se abre una especie de dimensión espacio-temporal-humana prácticamente inexistente en la televisión, algo más o menos similar a ver a los conductores en calzones detrás de los escritorios en el tiempo de comerciales. Aunque algo así sólo sería como ver la intimidad en pantalla o algo así, pero más bien esto se trata de poner a una edecán en un infomercial de televisión a mantenerse hablando por horas. Es como una especie de ritual para que se abra un portal, como un capítulo de Freakzoid! No sé, pero es algo que tenía que ocurrir a las 3 AM.

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