26 oct. 2010

MINI POST-IT #19: la vida en 1999 en 2010: un día en la vida de Bob como la conocen

Muchas veces, estando en el MSN me dicen: oye Bob, te mando un PDF de no-sé-qué convocatoria fea, le echas un ojo, bye ;). Y entonces, bolas, yo no puedo leer pdf's porque la compu en la que suelo postear no tiene Acrobat. U, oye Bob, checa este video >D >D >D >D >D, y yo no puedo ver videos, o oye bob, checa esta rola, pero bajar canciones en esta compu no sólo no sirve de nada, sino que tarda milenios, u oye bob, checa esta página, pero mi flash es mucho muy atrasado, o oye bob puedes ver mi foto del messenger, y les digo que no porque no es msn, es ebuddy. Cada que alguien me pregunta o me trata como a un igual computadorilmente hablando me siento la persona mas intolerada del mundo, como cuando al llegar a casa de alguien me dicen 'eres alérgico a los gatos?' y eso no hace que se dignen a meterlos a un cuarto. Es por eso que en esta ocasión me dispongo a mostrarles mis pasos en un día de internet sólo porque sí, y porque no tengo qué postear. Ah, sí, y para darles lástima informática.


Primero, hay que prender la compu, cosa que toma unos 3 minutos y medio más o menos. Configuré el escritorio para que se vea menos triste, miren:



Sí, es Gizmo, pero en su versión de juego de Nintendo, cuando pasas al nivel 2 y los gremlins lo mandan a los ductos de ventilación. Bueno, para entrar en internet, primero necesitamos conexión, así que abramos la configuración de acceso telefónico. Sí, eso quiere decir que hay que interrumpir el teléfono y si alguien quiere llamar tendrá que soportar el tono de ocupado. Esto antes me turbaba, pero ya me da igual, me digo a mí mismo que si me quisieran llamar me marcarían al cel.




Una vez que ya estamos en internet, abramos el mail. Lamentablemente, usar el hotmail de siempre es algo lento porque las plataformas avanzan y mi compu no avanza. De hecho, ya no puedo adjuntar datos. Sí, es en serio. Así que ahora uso con más frecuencia el hotmail versión celular, que es mucho más rápido. Obvio, la mayoría de los mails son de FB...



Luego es hora de ir al Facebook a borrar las cosas a las que me invitan normalmente. Sí, en versión celular es más fácil, como en ese capítulo de los Simpsons donde prefieren ponerle collares antipulgas a Bart y a Lisa en vez de a los perros. Los pros de esta versión es que no puedo ver sus horribles videos de los ochentas ni sus aplicaciones de 'I Kiss', aunque sí las fotos en las que me taggean. Eso de poner arroba y que salga la carita de alguien o de poner links en el estado y demás no es una opción, para eso hay que conectarse a la versión original, que tarda un poco más (mucho más).



Una vez que vi que no hay nada nuevo en el FB nos metemos al MSN a ver si la chica que me gusta está conectada (lo cual nunca ocurre, aunque cuando ocurre vale la pena). Oops, ¿dije MSN?, quise decir eBuddy, y sí, la versión de celular. En esta versión no puedo ver sus fotos tontas de monitos de SouthPark ni sus emoticones que se mueven, es más, ni siquiera me dice con soniditos si alguien me escribió, tengo que tener el eBuddy en una pestaña abierto siempre y revisarlo cada cierto tiempo para ver si hay novedades.



Cuando me aburro, me acuerdo que tengo un twitter que revisar, así que le damos click, y en cuanto sale la pantalla, a poner el boton de Stop de inmediato, o empezará a cargar todo. Con que se vean los thumbs y los tuits es suficiente. Vean como el pinche tuiter me 'sugiere' que actualice mi explorador... si supiera que no puedo hacer tal cosa.






Cuando es hora de tuitear, la cosa se complica. En mis épocas de oro, cuando tenía la Tweetbar instalada en el Firefox, expresaba todas mis ideas a mil por hora porque la barra no pedía nada más que dar click, si acaso a veces te decía "Crud, something went wrong!" y había que intentarlo de nuevo, pero nada del otro mundo. Era como escribir en máquina de escribir. Pero un día mi barra dejó de funcionar, seguro por mi explorer, así que si quiero volver a tuitear debo entrar a la página de inicio y no tocar nada, hasta que aparezca lo siguiente:




Esa ventana de si quiero detener la carga o ver si responde quiere decir que mi compu ya cargó todo lo que pudo, y que a partir de aquí ya no puede más. Mientras carga, todas las pestañas del Firefox entran en coma y no responden. Se le pone Stop al script ya que sale la ventana y ya puedo escribir, a 2 km/h, se tarda años en cargar cada letra y a veces simplemente se detiene. Si intento escribir sin hacer todo esto, sólo le das click al botón de 'tweet' sin que pase nada.





Y ya, si me quiero salir a vivir la vida de verdad (comer y ver la tele), le pongo desconectar, reconecto el teléfono y así. Ya no les pongo más para no hacerlos llorar. Regálenme una netbook de navidad, o las temporadas de The IT Crowd.


Los amo.

23 oct. 2010

MINI POST-IT #18: lo que pasa en tu cuarto se queda en tu cuarto y tus revistas que todavía guardas y lees cuando comes porque no ves televisión

Es curioso cómo lo que uno descubre en la vida real suele quedarse ahí y lo que uno conoce en internet suele quedarse ahí. Este es el punto de este post. Recuerdo que cuando tenía 18 años yo era un fan enorme de Nirvana y Frank Zappa, y las pocas ocasiones en que iba a casa de mi vecino a perder el tiempo tocando la guitarra y viendo la vida pasar (Full time slackers, and proud to be, that's right), también buscaba cosas en internet. Con 'cosas' me refiero a cosas simples: fotos, tablaturas, letras de las canciones (en esos tiempos no había Youtube, ¿se acuerdan?). La única manera de acceder a estas cosas en esos tiempos era ir al Chopo a pagarle $100 por un fanzine fotocopiado a un ladrón cobijado en la excusa de provedor cultural, por lo que entrar en un fansite de Kurt Cobain a ver jpeg's era una gran experiencia, toda distancia guardada. Recuerdo que una vez cada semana o quincena, 'invertía' en entrar a algún café internet (algún día nos desharemos de ese término) a bajar todas las letras y tablaturas que pudiera copiar a mano en una hora. Esos fansites ya no existen, y lo sé porque ya no tienen esa parte artesanal de incluir todo en un sólo lugar (cuando no entendíamos muy bien la naturaleza de lo que una 'Página Web' implica y pretendíamos poner todo en la misma pantalla). Así, en la compu de mi cuate bajé (e imprimí) cientos de tablaturas y acordes de canciones de Nirvana y Pearl Jam, vi cientos de fotos que nunca había visto de Kurt.
Con el tiempo uno baja sus reservas de impulsividad y cambia cosas en las que invierte su tiempo, así que dejé de buscar letras y tablaturas y no busqué más, en gran parte porque mis mayores intereses eran musicales y no se me ocurría otra cosa (nunca me interesó el chat y su posibilidad de comunicación internacional, y a la fecha abrir el MSN me deprime). Como las canciones que bajaba no terminaban en un disco y las imágenes que veía no acababan en una camiseta (salvo una vez, un cartel de un concierto de Nirvana y Tad que se borró muy rápido), mi vida se separó poco o nada de las opciones tradicionales de adquisición cultural, o sea, comprar discos y ver la televisión y hojear revistas en las cajas de la Comercial Mexicana. Años después, cuando tuve acceso a una computadora personal por fin (y este blog es prueba de ello) empecé, muy lentamente a descubrir cosas (me advirtieron que esta compu sólo servía para checar mi correo y ya). Hurgando en internet conocí cosas, como a Jim O'Rourke, y con él a Loose Fur y a Gastr Del Sol, y de ahí a Wilco. Cuando voy a casa de alguien con internet de verdad busco cosas que vienen de otras cosas que conocí en internet, por ejemplo, un disco nuevo de O'Rourke o uno de Otomo Yoshihide. O busco información de Wikipedia de cualquier cosa que se me ocurre. La cosa es que hoy día es raro que me acuerde de las cosas que conocí a través de experiencia directa cuando estoy en la compu. Es decir, hoy día, que sé buscar mejor que cuando no sabía ni teclear, no busco información de Zappa o Nirvana ni Pearl Jam. En aquellos días de vida silvestre un disco en vivo de Mudhoney o Fiona Apple o Entre Ríos me hubiera vuelto loco, y ahora, cuando voy a casa de alguien, simplemente se me olvida buscarlos, es casi fisiológico. Cuando tienes toda la información a la mano para encontrar toda la información que siempre quisiste saber de Burgess o de los proyectos de Krist Novoselic o anexas simplemente no la conectas. Los contenidos de tu juventud tienen poco o nada que ver con las estructuras de tu edad adulta. Supongo que, año con año (especialmente con nosotros, que no conocíamos las computadoras con internet desde niños), conforme las computadoras se van haciendo más y más parte de nuestras vidas, esto se va disolviendo y no podemos distinguir mucho este cambio entre esferas de experiencia. En mi caso de artista, por ejemplo, a la fecha el internet no sirve de gran cosa. Ver presentaciones en Flash de artistas en sus páginas de galería o personales no es de gran ayuda. Es cierto que muchas veces la única manera de conocer ciertas piezas es así, pero simplemente no te marcan, necesitas de la experiencia directa o a través de libros para decir que las ubicas. En una ocasión una chica me decía que no sabía si iría al Muac a una conferencia pitera o iría a un concierto de Radar, yo le decía que depende de quién era la conferencia. Dijo que era de una artista argentino cuyo nombre ni siquiera recuerdo y le dije 'ah, sí, lo ubico', y entonces disparó con algo que el 99% de la gente con la que llego a platicar de arte no dispara: '¿qué conoces de él?'. Mentí, no le ubicaba, pero la chica era guapa, y solté un franco 'no sé, es de esos artistas que sólo los ubicas viendo fotos en internet, y como que lo que ves de arte en internet nunca se te queda muy grabado, como que no es una experiencia realmente'. Fue así que me di cuenta. Y ahora que recuerdo, en aquellos tiempos, si bajaba textos (como entrevistas con Kurt, y muchas), la única manera que tenía de leerlas con calma era imprimirlas, pro hoy día me pasa un poco lo mismo: si pudiera, imprimiría todo lo que leo, de lo contrario, me cuesta mucho trabajo otorgarle importancia como texto, no sé, para mí antes es un .doc o un .rtf o un .txt. No sé, quizá si no hubiera sido y siguiera siendo un pobretón no habría aprendido a adquirir experiencias culturales de esa forma, quizá tendría muchos más GB de música de los que tengo (unos 7 apenas, y borro constantemente) y sería menos freaky. Pero sentiría menos amor por ustedes, y no quieren eso.


Los amo.

20 oct. 2010

MINI POST-IT #17: mula con patines

Como ya les he dicho muchas veces a falta de mejores temas para este blog que, increíblemente, se sigue escribiendo (el día que llegue a 1000 followers en Twitter lo dejo, neta), suelo ver el programa este de Iniciativa México, aun cuando el Vasco lo anunciaba a la hora de La Jugada. Ya he expuesto mis perspectivas teóricas y mis quejas (como que no salgan edecanes chidas en el programa), y el otro día, viendo cómo eliminaban a más gente que parecería tener un proyecto máumeno factible me acordé del punto inicial de todos los posts al respecto y que, por alguna razón, como que nunca se me hace suficientemente interesante para hacer posts. No sé por qué les explico tanto. El punto es este: solemos decir, en nuestra calidad de país tercermundista que nunca pasa de octavos de final, que no hay dinero para hacer las cosas, no es un lugar común, para nosotros es, forzosamente, deporte nacional. Decimos que no hay dinero para que apoyen mi cineclub de cine independiente o para mi revista sobre la revolución que se prepara desde los campamentos de voluntarios que se van de vacaciones a la Selva Lacandona, pero la verdad es que siempre hay dinero, el dinero está en todas partes, calma. Hay dinero para organizaciones de graffiteros del oriente de la ciudad y hay dinero para un congreso sobre maltrato a menores en hogares rotos. Ok, en diferentes grados, pero hay dinero siempre. Hay personas que creen que comprometerse con algo es pagar el costo cuando se requiera, aunque suelan llegar tarde a las juntas y no se emocionen cuando alguien presenta avances. Enigüei. Me quejo del programa este no porque crea que están tirando el dinero sino porque se permite que monos amaestrados voten a favor de consolar a mujeres maltratadas en vez de desarrollar combustible posiblemente mejor. Ya he hablado de esto: mientras nuestros huecos que nos hacen sentirnos culpables nos rijan, necesariamente elegiremos a la señora golpeada, cuyo proyecto es una palmada en la espalda, para sentirnos moralmente en equilibrio o, como se dice, tablas, y nos olvidaremos del proyecto que produce algo nuevo y mucho más importante porque, casi por naturaleza, solemos menospreciar la capacidad de creación, porque simplemente no estamos familiarizados con la idea (y se los dice un artista, ojo). Es curioso como el ciudadano promedio prefiere comprar una televisión o una computadora nueva antes que entender la idea de reparación y desgaste, pero en los grandes proyectos nacionales (o las 'maquetas' sobre las que le toca decidir mínimamente) prefiere poner parches que crear algo. Y lo siento, pero sobar a drogadictos arrepentidos o personas golpeadas es poner parches morales.
Este post se llama Mula con Patines por aquél capítulo de los Simpsons en donde hacen el monoriel: el sujeto que los estafa llega diciendo que un pueblo con dinero es como una mula con patines, nadie sabe cómo los consiguió y nadie sabe qué hacer con ellos. Mi punto es que siempre habrá dinero (no tanto como para que después de tocar varios sectores más o menos urgentes llegue algo a Cultura o Ciencia, pero si lo que queremos es ver un flujo de dinero, siempre lo habrá), pero las personas elegidas para administrarlo no van a dejar de ser humanos y, si les dan ganas de sobarse, no hay motivo para pensar que no se van a sobar. Ojo, esto también se los dice un artista, y en esto es más evidente. Por ejemplo, en el último año de mi carrera se abrió una especie de taller de proyectos. Para quienes no sepan, ese punto ciego de la Unam llamado Escuela Nacional de Artes Plásticas vive en el medioevo, con talleres a la vieja usanza y maestros del oficio que en su mayoría no son propiamente artistas y nunca les interesó serlo, por lo que la idea de un taller de proyectos (a saber, un sitio donde se platica de tus proyectos y te sugieren diversas maneras de solucionarlos desde una perspectiva no basada en el oficio) se antojaba muy atractiva. El proyecto se llamaba La Colmena, y en cuanto salió la convocatoria (dirigida exclusivamente a gente de mi grado), me dije que no podía entrar porque, en primer lugar, se pedía un proyecto y nunca he sabido trabajar así (yo voy haciendo varias cosas al mismo tiempo, en ese sentido soy algo disperso) y, en segundo lugar, porque no me agradaban los profesores, que constituían el mayor atractivo del taller y que curiosamente eran profesores conocidos como 'muy buenos profesores'. Se trataba de un grupito de cuarentones conocidos como los profesores más de avanzada de la escuela y por ser particularmente carismáticos. Uno era un artista conceptual frustrado que ahora se dedicaba al cacicazgo estudiantil y a hacer proyectos de 'Arte Público'; otro era un profesor que dedicaba un semestre entero a hablar de un libro de Schiller y que al parecer era del tipo de profes 'que hablaba mucho', ya saben, de esos que, como un comediante, no se cansa de ejecutar su papel una y otra vez los últimos veintitantos años y que, por cierto, era un pésimo pésimo pintor; otro era un pintor un poco más interesante pero no menos irrelevante, callado, discreto, de esos maestros de los que hasta las chicas más inteligentes se enamoran (y lo digo por algo) y según se dice, muy buen profe; y finalmente el último era un pintor mediocre que vivía de sus rentas desde los 80's. Curiosamente, el 95% de los amigos o compañeros más o menos importantes que hice a lo largo de la carrera intentaron entrar. Cuando eran las entrevistas, afuera del salón parecía una fiesta cuya invitación había declinado. Recuerdo que a uno a quien siempre le cargaba carrilla le grité 'cuando estés frente a ellos imagínatelos desnudos'. Las ventajes de este taller eran varios, la mayoría atractivos: un taller sólo para el grupo (de manera ilegal, valga decir, solapado por el director, otro burócrata de profesión), lo cual te daba dos talleres si ya estabas en otro, sesiones extensivas de plática de los proyectos ridículos de los demás, un sentimiento forzado de 'somos de avanzada'. También había contras, como sentirte tonto por estar en un taller comandado por artistas retirados o por estar obligado a comer en grupo. Eso ocurrió hace 3 años, y desde entonces todos los alumnos más o menos de avanzada (estoy siendo sarcástico, por cierto) van a La Colmena. Aclaro algo: encontrar el camino propio de una artista se hace en base a esfuerzos y coincidencias, en suerte de estar en el lugar y el momento indicado, en encontrar tus fuentes donde nadie te dice que las vas a encontrar, en un interés genuino por encontrar otras maneras de relacionarse con el mundo aparte de los cuadros y los grabados, un poco en patearle o querer paterale el culo al mundo, y no a partir de un sentimiento colectivo de 'estamos avanzando'. Uno de los profesores en cuestión (el artista conceptual frustrado) es quien lleva todo el taller, básicamente, y es quien ahora lleva a los artistas que todavía siguen a su mando. Este sujeto, es bien sabido, te puede colocar en casi cualquier museo y conectarte con mucha gente que parte el queso en nuestra liga llanera de arte contemporáneo, pero también es sabido que, básicamente, tienes que ser su perra y dedicarte a proyectos de performance, arte público (léase ir a comunidades a pretender ayudar y mirar a los pobladores con curiosidad étnica). Hemos visto cómo a artistas declaradamente mediocres se les regala el premio de Arte Joven (y $100,000 no se desprecian nunca), cómo a artistas "Phony" se les dan exposiciones individuales, como a performanceros de medio calibre se les dan puestos para dar clases en centros culturales relativamente importantes (ya saben, de esos donde se hacen conciertos) o cómo a estudiantes de profesión les dan trabajos en galerías chic. Le decía al greñas una vez: ok, sí, estaría padre exponer en la Saps y tener palco reservado en los concursos y convocatorias de Conaculta, pero, ¿a qué precio?, uno no puede forjar su carrera en base a golpes de suerte al entrar a foros donde es complicado entrar, y (y este es el punto de este post) ¿qué esperanzas te quedan cuando te das cuenta que estás sumergido en un sistema cultural que premia a estos sujetos sin talento? Tienes que salir de él y resignarte a la idea de que estás produciendo algo que no será valorado aquí. La cosa es que estamos tan lejos de la idea de creación, reconocimiento y valoración básicas para construir un aparato cultural (o de cualquier otro tipo) que tenemos que hacernos a la idea de ver cómo los pocos recursos que suelen otorgarse suelen darse a lo menos peor. ¿Boicot al verdadero talento, luchón y bieintencionado? Para nada, simplemente (sí, simplemente) no tenemos a los administradores indicados, porque tampoco sabemos bien a bien cómo producirlos. Un artista frustrado no debería, 1, arrear artistas, 2, designar dineros, 3, tener decisión en menesteres importantes. Así como tampoco debería permitirse a la gente (sí, La Gente) decidir aunque sea mínimamente si le damos dinero a un científico-empresario o a una consoladora profesional. Pero el dinero fácil (y es una manera de referirnos a las oportunidades fáciles) siempre es atractivo. Como decía Molotov (a que no se esperaban que citara a Molotov), no somos ningunos pendejos... pero sí somos menos.

17 oct. 2010

MINI POST-IT #16: knock it off, dude, it ain't working, it never did

Mi amplia experiencia como tele-espectador desde una perspectiva farola o, como se diría en inglés, artsy-fartsy, me lleva a teorías que ninguna revista publicará y que nadie me pagará por lo mismo. La mayoría de los programas que suelo ver los veo por ser malos, no porque en verdad pase tiempo de calidad viendo la tele. Los dos programas más alarmantes que veo son, y ya les he hablado en otros posts, uno que se llama Fractal y pasa en el 4 a las 4 y el otro se llama Toleracia Zero y es en radio, y pasa en Reactor los miércoles a las 11 pm. Ambos son lo peor del mundo en su rubro, Fractal en el rubro 'información chistosa de internet para jóvenes' y Tolerancia Zero en el rubro 'Problemas y temas de interés para los jovenes'. El otro día pensaba en escribir un ensayo acerca de cómo se aborda la idea de 'lo joven' en la actualidad y cómo a veces creo que se excede lo que se destina a ese rubro, quizá erróneamente, pero demasiado. Me explico: yo nací en el 83, y desde que tengo memoria, y sobre todo desde que tengo uso de mi adolescencia y mi post-adolescencia, siempre se escucha que no hay apoyos, espacios, tiempos, interés y anexas en los intereses de los jóvenes. Cuando yo era joven, si quería conocer cosas aparte de lo que se veía en la tele y medios de fácil acceso, tenías que buscar en revistas, en amigos con papás que iban a Estados Unidos (¿se acuerdan del chicle de Garfield o Popeye?) o con televisión por cable. Mi educación sentimental está en gran medida iniciada en el cable, específicamente por MTV. Si yo nunca hubiera visto MTV y hubiera tenido un cierto acceso a la música tal vez ahora tendría saco y corbata. Quizá tendría un salario agradable, y un iPhone con música norteña. En esos tiempos no había internet, bueno, sí, pero no cambiaba una estructura como ahora. Es decir, que en esos tiempos si querías labrar tu educación sentimental tenías que hacerlo a punta de golpes o, como se dice en futbol, era como hacer un gol de riñones: con más fuerza, terquedad e insistencia que otra cosa, sobre todo sin refinamiento, basándose únicamente en el gusto personal. Hoy día, si me lo preguntan, quizá nuestra sociedad no destina una enorme atención a 'los chavos', pero sí hay una cantidad enorme de accesos a música, arte, diseño y esas cosas. Sí, cierto, en general el joven es un hipster, pero no dirán que no hay nada. Es decir, que empieza a ser negocio de una manera que no lo era, por ejemplo, en 1995. Piensen en la cantidad de conciertos en esos tiempos y en los que hay ahorita. Ahora, una cosa es una cosa y otra cosa es tu mamá en calzones: con el tiempo, y con la misma lógica que todos hemos leído en libros sobre posmodernismo and stuff, la cultura dominante absorbe al bueno y guara guara, y ahora el mercado joven es un mercado voraz, ya no sólo más grande, sino voraz. Estos dos programas que citaba más arriba son excelentes ejemplos de la amnera en que se dirige y entiende al mercado joven en la actualidad: por un lado, el de Fractal, como un recipiente consumidor de curiosidades trendy y, por el de Tolerancia Zero, como un personaje revolucionario en disidencia y mucho muy urbano y con mal gusto, o con un gusto de arrabal, porque los jóvenes son revolucionarios y pobres por definición, claro (ese carácter revolucionario no es un carácter de edad, sino de clase social, como dice G.O.). Por un lado, pensaríamos que hay, aunque sea en un nivel de mero consumo, un interés por dirigir las principales novedades del mercado a los jóvenes y eso está bien, y por el otro que dirigimos nuestra atención a un sector supuestamente marginal con palmadas en el hombro porque se las merecen. Ninguna de las dos sirven para nada. El punto de este post es notar cómo toda la supuesta atención que se le da al mercado juvenil y del adulto contemporáneo, a nivel de medios masivos and so, no es mínimamente relevante si tomamos en cuenta que lo más importante en esa edad es el descubrimiento de la personalidad y los objetivos de uno. Sí, es la edad en que todos escuchamos rock y nos hacemos hoyos en los pantalones, ¡pero eso es muy importante, tienes que pasar por eso o terminas haciendo lo que se supone que hagas! Si antes conseguir estos pedacitos de experiencia costaba mucho, ahora no cuesta nada, te llega por mail, y eso irá debilitando el tamaño del corazón de los futuros seres humanos. Si decimos que estos dos programas o muchas otras visiones del mercado juvenil en diversas plataformas SON parte de lo que significa ser joven, estamos mintiendo y aceptando el crecer más rápido de lo que deberíamos. Crecer es dejar de hacer todo lo que te gusta, y una educación sentimental de un momento crucial como es la adolescencia basada en placebos es preparar a los seres humanos para que les corten las manos mucho antes de lo que se haría. Lo sé, porque mis amigos están en una edad plenamente laboral y tienen tiempo así, y ya no cantamos borrachos en las calles de la colonia Roma, y no porque no podamos, sino porque, de algún modo, marcamos distancia con ello como si nos hubieran hecho algún mal. Uno puede avergonzarse de su pasado, sentir mucha pena cuando se acuerda, pero debería estar prohibido negarlo. Una vez le dije esto a alguien y me dijo que muchos amigos suyos pensaban así y terminaban casados viviendo en una pocilga. No digo que no debas cortarte el pelo y renegar del sistema (eso es de clase, ¿ven?, y en ese sentido, es una tara), sino reconocer de dónde vienes y a dónde quieres ir, como dijo Jud el otro día (hola, Jud!). Una vez Ruy me dijo que cuando uno crece uno deja de buscar, uno se olvida de buscar cosas nuevas como cuando chico. Estoy de acuerdo, pero el destino se puede meter sus presunciones por el culo, si quieren saber mi opinión.

14 oct. 2010

MINI POST-IT #15 el peor turista del mundo



He viajado poco, prácticamente no he viajado, conozco unas pocas ciudades del país y eso por circunstancias más bien afortunadas: una invitación, una exposición a la cual ir al otro lado del país, un amigo que presta su casa, pero ir y organizar un Ladies' trip a la playa es algo que no se me da, casi con la misma contundencia que no se me da bailar cumbias. Nunca he salido del país y no veo cuándo ocurrirá.

Cuando entré a la Enap, a pesar de lo horrible y coja que es la carrera de Diseño, una de las cosas que más disfruté fue tener que comprar una cámara reflex y tomar fotos. En aquella época uno debía cargar con la cámara a todos lados y uno sacaba fotos casi instintivamente. En serio, de todo. Hoy día, cuando salgo, ni siquiera me nace, es como si el gen que maneja sacar fotos impulsivamente se me hubiera perdido. Hace 2 años, cuando fuí a la Bienal de Monterrey, le pedí su cámara a una amiga para sacar fotos de la pieza y la expo, ya saben, cosas que uno debe tener en su archivo. Como la cámara no era mía, la cuidé como nada, en ningún momento salí sin ella, incluso cuando fuí al Marco no me atreví a dejarla en paquetería y la cargue conmigo a pesar que no se pueden sacar fotos (que para el caso sirve para lo mismo). De manera que mientras caminaba por el centro, por la Macroplaza, por el Paseo Santa Lucía y anexas, nunca jamás me nació tomarla y sacar una foto just for fun. A veces lo tomo por el lado más racional y mala leche: ¿qué haces cuando tienes cientos y cientos de fotos en tu compu, cuando tienes GB's enteros de fotos, es decir, qué se hace con ellas? Cuando me cambié por primera vez de casa entendí que uno debe deshacerse de las cosas lo antes posible, que ese 'ya veré que hago con ella luego' nunca llega, y suele resolverse en pocos segundos cuando ya tienes el basurero enfrente. Desde entonces cuido cualquier cosa que al final, de una manera u otra, deba almacenarse. En mi computadora en donde guardo mis fotos de obra, aparte de ella, sólo tengo algunas cosas que al final del día también me sirven para mi trabajo, como comics bajados en gif de Jack T. Chick o la colección completa de los Garbage Pail Kids en jpeg's. Incluso cada cierto tiempo borro canciones de mi iTunes que sé que nunca escucharé. De algún modo, y mi educación de artisto está metida en esto, me hice de una especie de posición de antiturista en la que uno no saca fotos ni compra souvenirs (si alguien leyó mi post "Contre le tourisme" sabrá de lo que hablo). Una novia que tuve que viajaba MUCHO me criticaba por hacerlo tan poco, me decía 'pero eso es vivir, Bob'. En aquel momento tenía posiciones más testarudas y menos racionales, pero yo encontraría maneras de explicar cómo es que se podía vivir, entonces, sin salir. ¿Se acuerdan de un proyecto que tengo? El de los mapas, yo te doy un mapa de una ciudad en la que nunca he estado y tú recorres una ruta que yo te doy y sacas fotos del cielo como único registro no-anecdótico ni emotivo de esa experiencia (lamentablemente el proyecto está como que parado temporalmente). La primera vez que se realizó lo hizo una amiga (la del post de abajo) en algunas ciudades de Europa. Mi premisa es simple: al buscar el que sería el 'souvenir'más neutro y concreto de una experiencia, el cielo resulta ser lo más homogéneo. Por supuesto, de algún modo lo que estoy diciendo es que es MI experiencia, como alguien que permanece aquí, lo que resulta homogénea y parca. Cuando las hizo, dijo que veía el cielo desde la ventanilla del avión y en las caminatas y que pensó: 'No, Roberto se equivoca, los cielos cambian'. Cuando dijo eso sudé un poco, es como si ella estuviera violando un pacto no escrito de lo que cada uno sabe del otro, como si ambos supiéramos que la cosa no iba allí, pero que quiso mencionarlo y hacer temblar el edificio. Hay una pieza de The Atlas Group que en cuanto la vi entró en mi Top 5 de piezas, se llama "Civilizationally we do not dig holes to bury ourselves" y son fotos falsas, supuestamente, de un doctor que nunca salió de su país salvo por un viaje corto a París y Roma y que las fotografías de ese viaje son las únicas que se conservan de él. Siempre que veo estas piezas pienso en cómo las personas podemos ser como recipientes cóncavos. No sé, pero siempre me he considerado el peor turista del mundo, no sólo por mi reticencia a usar sandalias y bermudas caquis, sino porque los demás turistas me molestan mucho. Me gusta salir de casa unos días y sentarme en la calle a ver la gente pasar, o pasar entre ella, es todo. Así que si alguien de provincia quiere invitarme unas semanas a hacerla de mueble en su casa con gastos pagados, sólo digan.

11 oct. 2010

MINI POST-IT #14 i'll give you something to cry about, i'll give you something to cry about

Ahora que la fiebre de Sunday Night Heavy Metal volvió a la televisión abierta (Décadas en Televisa y La Academia en TV Azteca), en mi casa hay disputas a la hora de comer. Mi madre le gusta ver Décadas. En general, mi madre no sabrá nada de lo que quieran, pero por lo menos no tiene mal gusto, todos los programas mal plan que ve los ve porque soy yo quien termina endilgándoselos. Nunca ve TV Azteca. Si prendo la tele en Laura en América, ella le deja con más resignación que otra cosa, y no hace un escándalo. Yo soy fan de La Academia forever. Cuando le cambio ella de plano se enoja, de plano, dice que quite esas cochinadas y que le cambie, entonces vemos a Alan Tatcher forzando a un hombre a que grite el nombre de su perro en medio de llantos hasta el punto de la pena, para que por fin le manden al animal. Le dije a mi mamá que hacer que un hombre llore para que le devuelvan algo es cruel, y también que hacer polvo a una veracruzana sabrosa porque canta horrible y pasar fotos de su familia paupérrima antes de su acto para verla llorar es peor, pero es consentido, los chavos que entran a La Academia saben perfectamente que los van a hacer llorar, que los van a masticar y van a escupir y luego bailar sobre sus restos, pero ese es su papel, mientras que la pobre gente que va a Décadas sólo quiere volver a ver a su hijo, o su mamá, o su amor de la primaria, y eso les cuesta una humillación a nivel nacional. Mi mamá dijo que de algo hay que ganarse la vida, y le dije que humillar a las personas no debería ser ganarse la vida, entonces, le dije que fuera y se expusiera como el señor al que no le regresaban su perro hasta verlo llorar. Mi mamá, en un giro del destino, dijo que 'si le pagaban y le gustaba, ¿por qué no?'. Por supuesto que esta es plática de adolescente que no puede vivir con el mundo como es, ya lo sé. Más tarde, mientras me asomaba a su cuarto pasaban en la tele 'Iniciativa México', estaba la señora esa que purificaba el agua con no sé qué recursos y que quería un apoyo para desarrollar su proyecto y que todo el país tuviera agua limpia. Ya hablé sobre lo que representa un intento de producir tecnología en este país: no va a pasar, y no creo que haya mucho qué decir. Cuando pasaba, mi madre dijo: "mira, limpia el agua sucia" y le dije que no le iban a dar el premio. Le dije: "No le van a dar el premio, mejor se lo van a dar a la que ayuda a mujeres golpeadas o al de los drogadictos rehabilitados", y ella dijo que por qué oye, si es para el agua. Más tarde, antes de bañarme, mi madre gritó desde su cuarto: 'no le dieron el premio a la del agua, Rober... y sí se lo dieron a la que dijiste'. Le dije que a las personas les vale pito si el agua es limpiada o si produces gasolina con basura, quieren ver ojos morados y señoras llorando porque les tocó tener una vagina y ay qué difícil es eso. No con esas palabras, por supuesto. Ella dijo que qué mula es la gente y le dije que la gente es como ella, que le gustaba ver gente llorar en televisión por su perro.

Veo Iniciativa México cuando se acaba La Jugada en el 9 y antes que empiece Los Protagonistas, así que me toca ahorrarme el parloteo y los testimonios de vida y vamos directamente a las caras largas a la hora de dar los premios a la señora que violaron de chiquita y así. Aunque ya comenté mucho con el de arriba, uno que me llamó mucho fue el de una chaira de la vieja guardia, ya saben: muy alta, de origen extranjero (tenía apellido alemán o nórdico, en todo caso), guapa, con trenzas ridículas y que usaba falda indígena hasta los tobillos. Su proyecto se trataba de ir a comunidades alejadas de la mano de Dios donde los niños se gruñen entre sí y montan a las niñas a los 11 años como animalitos salvajes y enseñar a vivir en paz y con valores, con juegos y dinámicas. El proyecto es, basicamente, orientar y enseñar y posteriormente llevar este programa a muchos sitios. Me imaginaba la calidad moral de esta mujer: viviendo en alguna zona de clase media alta-alta de la ciudad, probablemente heredera de alguna casa y/o departamento, de familia poderosa, con educación en otro país o en escuela de prestigio, que actualmente sería probable que viviera en uno de los 3 o 4 deptos. que su familia tiene en Polanco o la Condesa. Ya sé que esto huele a rencor social cabrón, pero esperen, la cosa va por otro lado: ya he dicho que cuando vives cómodamente, un régimen de renta (o algo cercano) es una aventura. Cuando tienes condiciones de vida tan favorables y la vida es tan emocionante, tienes que buscarte algo, lo que sea. En el caso de esta chaira, es muy probable que haya tenido una formación tan impecable y haya sido criada en un hogar tan lleno de amor que la única manera de sentirse unida de algún modo al mundo sea pretender que le ayuda de algún modo a alguien, a saber, curiosidades étnicas. Y entonces, un ser humano puede mentirse toda su vida creyendo que está ocupando su lugar en el mundo y de paso rellenando a raudales su inciso de 'calidad moral'. Eso sin contar el inciso 'relación con otros seres humano'. Como cuando a finales de los noventas, con el EZLN, empezó a circular la expresión "Nuestros hermanos indígenas", la cual es la expresión más peligrosa salida del sur del país (salvo cuando es la final de La Academia en Tuxtla Gutierrez). ¿Han notado cómo los chairos suelen jugar con los niños hijos de indígenas (como el hijo del que les vende empanadas de zarzamora con arándanos o el que les lava el coche) como si fueran animalitos curiosos. Una vez tuve una novia a la que le regalé unas acuarelas que hice (¡sí, las acuarelas se hacen, fue toda una experiencia!) y poco tiempo después cortamos. Seré franco: me importó un pito, pero poco tiempo después me contó que se había ido de vacaciones a Chacahua, y remató: "Por cierto, unos niños indígenas prácticamente se acabaron tus acuarelas". No recuerdo haberme enojado más con ella, ni siquiera cuando me obligaba a pasar toda la tarde con ella y su amiga rehabilitada que tenía el cerebro fundido y creo que vivía en una caja de cartón y hablaba a velocidad hiperlenta. Ella la compadecía mucho, quería ayudarla. Supongo que es parte de esa complicidad femenina que no entiendo y biológicamente no tendría cómo ni por qué entender. Yo decía que solaparla en sus idas a ver vagabundos como amigos no estaba bien, y sólo reforzábamos el lóbulo de su cerebro que la hace comportarse como estúpida. No sé, no me parece que esto deba ocurrir, en serio, es algo que me jode la vida. Una vez platicaba con el Greñas sobre cómo el arte de muchas mujeres artistas no es considerado importante por ser arte importante, sino por ser arte de mujeres, le decía que esto es como dividir los vagones del metro en dos, o sea, es como decir: 'te vamos a dar un lugar porque vemos y aceptamos el problema', siendo el problema que somos la sociedad más hipócrita de la historia. Cuando llegamos a casa de una amiga seguimos platicando al respecto y ella decía estar de acuerdo, pero, y supongo que en calidad de mujer, decía que había ciertos aspectos propios del género imposibles de mover. Yo hubiera usado la expresión 'tara invencible'. Yo no decía mucho, sólo que otorgar un lugar a alguien por pensar que se lo merece daña a uno, daña a esa persona y daña al mundo. Le comenté de aquel capítulo de House M.D. donde un chico con un megatumor en la frente, cuya remoción sería pagada por un reality show, resulta que no tiene un tumor, sino una enfermedad que hace que una cosa extraña ocurra y, básicamente, que no es un fenómeno de circo, sino una persona normal. El chico no quiere que le muevan nada porque ha vivido toda su vida como fenómeno, con los lujos y privilegios que eso conlleva, y que eso es él y no lo va a cambiar. House dice que es un cobarde porque no quiere enfrentar al mundo, y yo estoy de acuerdo. Les decía a mis amigos que ese es el punto: no se debería dar ningún trato especial a alguien por ser negro, o latino, o por tener una vagina. Les dije que ser un campeón en silla de ruedas es lo más fácil del mundo, y ella me dijo: 'pero es que tú estás muy cabrón'. No lo dijo como queja o molestia, sino como 'espera, estamos discutiendo algo para con lo que tienes niveles de exigencia demasiado altos, ese es pedo tuyo', o al menos eso entendí. No sé. Soy de la idea que nadie merece nada, que el verbo merecer ni siquiera debería existir en nuestra calidad de humanos. Ya lo dijo De La O en su post sobre Tunick (mucho más afortunado que el mío): Degas trataba a sus modelos casi como objetos, para él la gente no merecía un trato digno sólo por ser, sino que debían ganárselo. Una posición semejante me parece la única posible, y curiosamente eso no tiene que ver con el amor al mundo. Esto está cerca de aquél post de Céline. ¿Alguien sabe si en la Biblia usan la palabra merecer? Es en serio, es algo que me interesa.



Pero yo los quiero, no lo duden nunca.

8 oct. 2010

MINI POST-IT #13 vortex de hormigas con música de gatito que se cae del librero


Ahora que cambiaron parcialmente el canal 4 (para los que sean de provincia, es tv local enigüei) y lo volvieron un canal de noticias y opinión, como parte de las distintas barras 'no aburridas' crearon programas vaciladores sobre distintos temas, onda 'dos ancianos retirados hablan sobre cultura', 'dos chavos platican de deportes' y anexas. Dentro de esa barra existe otro programa que se lleva las palmas, se llama Fractal y rebasa por mucho cualquier programa del tipo. Se trata, básicamente, de dos gordas veinteañeras que platican de los Forwards que reciben por mail. La primera vez que lo ves creer que de repente se clavaron demasiado platicando de aquel video o aquel record guinness, pero no, todo el programa está hecho de cosas que encuentran en internet. El otro día, como parte del inicio del programa, ya saben, donde platican lo que verán a lo largo de él, anunciaban 'un video de youtube que recopila lo mejor de toda la historia de youtube en tan sólo 4 minutos'. Lo peor del caso no es que platiquen de forwards (tomando en cuenta que hay personas cuya única conversación es similar), sino que, aparte, se equivocan al leer el prompter, se traban o se les dificulta la pronunciación por momentos, o sea, son todo menos conductoras: cuando la situación exige de un poco de improvisación (como cuando se meten -en vivo- a una página que exige estar haciendo algo -como 'haz tu propio comic en flash- no saben qué ir diciendo o cómo aminorar lo pesado del silencio, lo cual no es poca cosa considerando que se trata de silencio televisivo. El programa es de risa loca, en serio, sobre todo porque las chicas no son del tipo 'sabrosa que con que salga en poca ropa está bien aunque el programa sea aburridísimo' (como en TV Azteca), sino que son más bien como 'tu amiga la que se casó a los 22 y hoy día como que le dio por dedicarse a estar todo el día en la compu pero no le sabe'. En pocas palabras: dos ñoras sin ningún atisbo de juvenilidad (esa palabra no existe, pero debería) para creerles nada. Si no me creen, véanlo, canal 4 a las 4. Entre los 'reportajes' que he visto están cosas tipo 'un chino inventó un mingitorio con lavabo incluido para que los hombres siempre se laven las manos', 'artista que hace arte con chicles, o con cubos de hielo, o con post-it's', 'hombre que destila whisky de orina de diabético', etcétera. No obstante, este post no es sólo un post mala onda contra unas gordas que, necesariamente, deben tener aptitudes profesionales demasiado grandes para tener un trabajo en la tele (¡umgh, umgh!, yunouguaremin), sino esto: el domingo, en el resumen semanal (Oh sí, hay un resumen semanal) pasaban un video de youtube sobre un vortex de hormigas, era una cosa asombrosa, un montón de hormigas moviéndose en espiral infinitamente. Al parecer, el fenómeno se da cuando las hormigas deben escapar del nido porque se inunda o algo y deben buscar uno nuevo, entonces, si no terminan encontrándolo, se guían por el olfato, siguiendo a otras hormigas creando un loop infinito. Las hormigas, según un libro de Maurice Maeterlink (y yo le creo totalmente), son la especie más avanzada sobre la faz de la tierra, básicamente, porque su vida está regida por el amor comunal. No sienten deseo, les es imposible el individualismo, sólo conocen el interés por la comunidad, o el interés por ellas mismas es el de la comunidad. Son animales que no pueden alimentarse a sí mismos, alguien más debe venir y hacerlo, de manera que se crean lazos entre las hormigas muy fuertes. Por supuesto, siendo seres humanos, esto nos parecerá una fruslería, pero se trata simplemente de un nivel que no nos cabe en la cabeza y puede incluso parecernos aberrante (como cuando Michel Houellebecq dice que un mundo compuesto sólo de mujeres sería quizá más lento en sus avances, pero necesariamente mejor). El caso de todo esto es, por supuesto, que aunque estaba desayunando mientras lo veía, en domingo, con nada en la cabeza más que esperar a que empezara el América-Santos a las 5, la imagen me perturbó. ¿No les perturbaría a ustedes? Un montón de animales caminando en loop sin remedio víctimas de su propio sistema quasiperfecto que, por circunstancias, entra en un loop y no se puede hacer nada más que esperar. Cuando era niño, me daban mucho miedo pocas pero algunas cosas, entre ellas, las fotos de lugares tomadas tan pero tan alto que parecían mapas, ya saben, cuando ven una foto aérea tan de alto que se ven las carreteras, los bloques de ciudades y todo eso. Cuando el territorio se empieza a volver mapa porque los ojos de uno siguen siendo ojos comúnes y corrientes, es aterrador, es como si el mundo se estuviera contrayendo. El caso de todo esto es que la música que utilizaban mientras platicaban de este hecho era como de "Ahí va el gatito, awww, miren cómo se va a caer por quererse trepar de la cortina... ¡Miau!, qué espantada se puso el gatito, awww".

Nadie dijo que la revolución vendría desde la televisión... ah, no, esperen, ¡Plastilina Mosh lo hizo!, y yo les creo.

Si quieren ver el video, aquí está el link

5 oct. 2010

Mini post-it #12: nervous breakdown, crecer y anexas

Hoy ("hoy" es 3 de septiembre, btw) decidí afrontar los hechos menores de mi vida, a saber, los informáticos. Oh, sí, este es un post personal. Ayer tuve un desencuentro con mi madre, ella reaccionó de manera irracional, luego yo reaccioné de manera hiper-racional, ella continuó y tuve que actuar irracionalmente por igual (ese es el tenor de nuestras relaciones toda la vida, y cuando se han salido de cauce, han dado pie a anécdotas memorables). Lo peor es que cuando la vuelva a ver seguramente hará su entrada a la casa con su típico "Ya llegueeeis" y no habrá pasado nada (mi madre y yo somos extremos opuestos, ella siempre está de buenas, es como un recipiente), pero eso no te quita sentirte mal. Supongo que eso es lo que nos distingue de House M.D., que no tiene SPT. Por otro lado, el mismo día descubrí que, ya en definitivo, en ninguna de mis dos computadoras (una Laptop de 1999 que apenas respira -no por mala salud, sino porque el mundo avanza y ella no- y una eMac del 2003) puedo hacer dos cosas: Adjuntar datos en un correo electrónico ni twittear desde la barra instalada en el Firefox (la cual es la única razón de que lo haga, porque entrar a la página nunca ha sido una opción). Me entró una especie de nervous breakdown doméstico y me dí cuenta que estoy cerca de tocar fondo, al menos en lo no-profesional. Mi salud no mejora, así que desde ayer hago ejercicio en una cantidad que me hace sentirme tonto todo el tiempo (para cuando lean esto, yo ya estaré bien mamado), e incluso abandoné malos hábitos alimenticios (de hecho, no tengo tales, más bien me faltan buenos hábitos alimenticios). ¿Han leído La Posibilidad de una Isla? (Hola, Elso). Hay una parte en la que un especialista explica cómo es que los hechos perturbadores se quedan en la memoria toda la vida. Menciona a un sujeto que fue a la guerra y mató mucha gente, dice que cada día va a su chimenea y saca su medalla y la sujeta en la mano, misma que apoya la cabeza, con la mirada al suelo, apretando los dientes y sintiéndose horrible, y dice que lleva más de la mitad de su vida haciéndolo, con lo que el sujeto concluye que este tipo es un idiota, pues lo que debería hacer es tirar la medalla a la basura y dejar de repetir el ritual, pues que cada vez que lo hace está ejercitando su cerebro para sentirse mal, tarea que, con los años, ha perfeccionado increíblemente. Como sea, el caso es que ayer traté de limpiar todo este cuarto de triques emocionales y de malos hábitos. Por ejemplo, anoche borré todos los SMS's que, por una razón u otra, no me decidía a borrar desde que tengo el celular, incluso estuve a punto de borrar algunos números (cosa que no hice, porque de por sí tiene mucho que ese celular no se usa para llamar). Prendí la laptop, la cual se supone ya no debería usar porque tengo la Mac, y decidí enviarme por mail todos los textos de proyectos, cosas misceláneas y similares para, en casa de alguien, meterlos en un USB y meterlos a la Mac. Ya sé que les dije que no podía adjuntar nada, pero de hecho, con un explorer 6 (sí, 6) aún se puede, aunque tarda HORAS. Cuando debo escribir, prendo la laptop, prácticamente aprendí a teclear aquí, y cuando abordo el lindo y semimetálico teclado de la Mac (que me costó tan caro), siento que estoy traicionando algo, que algo cambió y me deprime. Todos mis proyectos de arte están aquí, y el 99% de los posts los hago desde aquí mismo, me gusta prender esta computadora y escribir, es algo que disfruto mucho (los lectores asiduos a este blog lo pueden comprobar). Con los .docs de proyectos en la Mac, ya no podré seguir escribiendo aquí, pues eso implicaría tener que actualizar el otro texto que está en la emac y eso es estúpido. Y, por si faltara más, en otro giro, decidí borrar de la laptop 1GB de basura (lo cual es mucho cuando esa basura la bajas de la Web y tienes un disco duro de 6GB), basura que por mucho tiempo tuve perfectamente organizada, etiquetada y lista para usar (jpeg's que uso para dibujar, entre otras cosas). También debo deshacerme de muchas cosas que están ahí, haciendo polvo, así que creo que en eso me ocuparé próximamente. Como puede verse, a diferencia de la tarea de enmugrarse las manos y tirar cosas, eliminar cosas informáticas es un asunto menos terapéutico, porque sólo es cosa de apretar delete, no hay traumas, sólo ves cómo la papelera de reciclaje cruje y eso es todo. Total, el caso es que, si no fuera porque ya tengo el pelo corto, ya estaría con mi peluquero (al cual trataré de evitar en el futuro, sus pláticas son cada vez más molestas, sólo habla de sexo y dinero, ya saben, cosas de hombres). Dudo que esto sea el primer paso a una recuperación humanamente viable, pero me imagino que es un inicio. También debo volver a leer. Houellebecq dice que vivir sin leer es peligroso, porque hace que te conformes con la vida y sientas la tentación de corres riesgos. Cuando leía, y mucho, las cosas era menos pesadas, el mundo no dejaba de ser vulgar y corriente, pero no era el único campo en el que te movías, y eso ayuda mucho, sobretodo porque si uno de los dos falla, puedes ir al otro, es una especie de toma y daka emocional (nunca he entendido esa expresión). Si todo sale bien, para cuando lean esto yo seré un nuevo Bob. En otros tiempos pensaría en borrar mi blog, pero tomando en cuenta que ya sólo los abuelitos leen blogs, bueh, no pasa nada, ¿no?


Si escribir estas sandeces no demuestra que los amo, no sé qué lo hará

2 oct. 2010

Mini post-it #11: cine vegetariano

Cuando vi Slacker (hola otra vez, Poala), aunque es de las mejores películas que he visto (con todo y su predictibilidad y su pesadez y lo que quieran), creo que lo que más me impresionó era que siendo una película de 1990 ya contenía todo (en serio, TODO) el espíritu de la década. Sin embargo, lo que creo que me golpeó más de fuerte fue una imagen que sale en el menú de extras: es un anuncio clavado en un poste que dice "Yoga for children". Siempre hay alguien que dice que el mundo ahora sí se va a acabar porque estamos acabando con él con la contaminación y esas cosas. Es curioso, esta tendencia alarmista no sólo viene pareada con el 'progreso económico', sino con la alienación del ser y esas cosas, o por decirlo de otro modo, conforme más del pito se siente la humanidad, algunos seres humanos más disfrutan de endilgarle, a título de una supuesta superioridad moral, la culpa de terminar con el mundo a los demás -es por eso que odio, en serio, odio, a los ecologistas. Del mismo modo que siempre hay alguien así, pareciera que siempre habrá personas que no se cansan (cansamos) de citar a Asimov y decir que los seres humanos cada vez tienen una capacidad de priorización y jerarquización más y más inocua. En un principio, podría de tacharse antinatural, cuando los primeros seres humanos que podían, decidían no reproducirse; posteriormente, se desplazaría hacia lo económico, por ejemplo, cuando el primer paso que distinguía a los adolescentes de los hombres era comprar un carro y toda esa cantidad de esfuerzos, en otros tiempos, se dirigían a la consolidación de la familia. Conforme los tiempos pasan, las herencias se van incrementando. Por ejemplo, piénsenlo y es muy probable que sólo el %5 de sus conocidos con coche lo hayan comprado por sí mismos, de manera que ahora el movimiento de cada uno a hacer su vida es cada vez más directo (aunque no por esto más fácil), lo cual facilita el 'ir a tomar la aventura'. O, para resumir los últimos renglones, que cuando se vive prósperamente, un regimen de renta parece (y, técnicamente, lo es) una aventura. Y sin embargo, siempre habrá otros seres humanos que no puedan vivir la vida que los tiempos le han preparado (poder, porque querer es otra cosa, no es un asunto de voluntad, aunque parezca, algo como los salmones nadando contracorriente para desovar, por otro lado, el concepto de voluntad, como que de unas décadas a la fecha, pareciera más y más trivializado). No estoy diciendo que si los antiguos rituales de iniciación a la hombría volvieran arrastrándose a los hábitos humanos (pasar debajo de una cascada de orina o sobrevivir dos meses en un monte sin un iPhone decente) la vida sería más natural. Me molesta mucho lo natural. Pero, digamos, si algo no desaparecerá del mundo por muchos muchos años será, Uno, la paranoia del cataclismo y Dos, la prueba de que siempre habrá seres humanos más taciturnos que otros o más iracundos que otros, o más distanciados que otros. Es como ese comercial de Pepsi de 1998, ¿alguien se acuerda? dos sujetos (puede que futbolistas famosos del momento, no recuerdo), divagan sobre cómo será el futbol en 100 años, y se imaginan que hay tarjetas azules, que el campo se abre y se traga a los jugadores, que hay grandes montículos de tierra que hay que sortear. Si tratamos de imaginar el mundo en el futuro (que es de lo que hablamos en el útlimo post) muy muy pocas cosas son previsibles, pero creo que siempre habrá ecologistas o Céline's o Houellebecq's o Coupland's, y quizá algún Pascal (aunque lo dudo). Hoy día hay cosas que me preocupan. Por ejemplo, y sobre esto he platicado con Greñas mucho, que los primeros accesos a la escritura (y esto incluye todo tipo de escritura) de nuestras generaciones puede que hayan sido escasos, débiles, pero estructuralmente en su lugar. Es decir, los libros de la SEP igual y no fueron excepcionales, pero no desviaban nada. Pero para muchas personas nacidas a partir de 1995 más o menos, los primeros accesos con la escritura serán los SMS's y los mensajes cortos del MSN y similares. Dirán que eso no es cierto, que en la escuela te enseñan como aprendieron nuestros abuelos y no mames Bob. Sí, pero no es nada, ustedes y yo sabemos que el 80% de lo aprendido en la escuela no se queda en la cabeza por simple economía cerebral. Los niños que aprendieron a relacionarse con la palabra escrita a través de "k nda vms al cine o k?" o "amigaaaa tkm aver kuando vamos por unas chelas jajaja >D", y ya sé que esto estaba en el post de hace tres días, no serán cosa de risa. Para mí ese es un punto de inflexión en nuestra era, que le falta unos cuantos años para empezar a dejarse ver, cuando esos niños lleguen a la universidad. Esto ya es comprobable, pero yo digo heavy metal. Recuerdo que cuando me quedé en el taller de pintura, las generaciones que venían detrás eran menos y menos vivarachas, y muchos no hablaban inglés, a muchos de plano se les tenía que decir burros (también era de notarse que en cada generación la estatura en hombres era cada vez menor, además de haber un porcentaje mayor de gente morena, cosa que supongo un biólogo y un sociólogo sabrán explicar). No sé. Quizá en el futuro, un punto de quiebre será cuando deje de haber usuarios que suban discos en el formato en que se escuchen los discos en esos tiempos, se notará un cambio cuando a la gente ya no le interese compartir los descubrimientos con otros seres humanos. ¿Se acuerdan de los albores del internet? Aparte de la magia de chatear con alguien a miles de kilómetros (hola rojero), el uso más importante del internet era de personas que hacían páginas personales de aficiones y similares (X-Men, Blind Melon, sus comics, física cuántica, etcétera), esto medio siguió con el Blog, y hoy día el Twitter y el Facebook ya son declaraciones abiertas de que 'mejor madura, wey, ya nadie lee eso'. Cuando tengamos opciones tan delimitadas, pero tan delimitadas, que exista el género de Cine Vegetariano, entonces habrá que cambiar eso de que el corazón de un ser humano es del tamaño de su puño. Porque tendremos puños más grandes, o lo contrario.

Quisiera escribir como en el 2007 o el 2008, pero ya no me sale, no me nace.