2 oct. 2010

Mini post-it #11: cine vegetariano

Cuando vi Slacker (hola otra vez, Poala), aunque es de las mejores películas que he visto (con todo y su predictibilidad y su pesadez y lo que quieran), creo que lo que más me impresionó era que siendo una película de 1990 ya contenía todo (en serio, TODO) el espíritu de la década. Sin embargo, lo que creo que me golpeó más de fuerte fue una imagen que sale en el menú de extras: es un anuncio clavado en un poste que dice "Yoga for children". Siempre hay alguien que dice que el mundo ahora sí se va a acabar porque estamos acabando con él con la contaminación y esas cosas. Es curioso, esta tendencia alarmista no sólo viene pareada con el 'progreso económico', sino con la alienación del ser y esas cosas, o por decirlo de otro modo, conforme más del pito se siente la humanidad, algunos seres humanos más disfrutan de endilgarle, a título de una supuesta superioridad moral, la culpa de terminar con el mundo a los demás -es por eso que odio, en serio, odio, a los ecologistas. Del mismo modo que siempre hay alguien así, pareciera que siempre habrá personas que no se cansan (cansamos) de citar a Asimov y decir que los seres humanos cada vez tienen una capacidad de priorización y jerarquización más y más inocua. En un principio, podría de tacharse antinatural, cuando los primeros seres humanos que podían, decidían no reproducirse; posteriormente, se desplazaría hacia lo económico, por ejemplo, cuando el primer paso que distinguía a los adolescentes de los hombres era comprar un carro y toda esa cantidad de esfuerzos, en otros tiempos, se dirigían a la consolidación de la familia. Conforme los tiempos pasan, las herencias se van incrementando. Por ejemplo, piénsenlo y es muy probable que sólo el %5 de sus conocidos con coche lo hayan comprado por sí mismos, de manera que ahora el movimiento de cada uno a hacer su vida es cada vez más directo (aunque no por esto más fácil), lo cual facilita el 'ir a tomar la aventura'. O, para resumir los últimos renglones, que cuando se vive prósperamente, un regimen de renta parece (y, técnicamente, lo es) una aventura. Y sin embargo, siempre habrá otros seres humanos que no puedan vivir la vida que los tiempos le han preparado (poder, porque querer es otra cosa, no es un asunto de voluntad, aunque parezca, algo como los salmones nadando contracorriente para desovar, por otro lado, el concepto de voluntad, como que de unas décadas a la fecha, pareciera más y más trivializado). No estoy diciendo que si los antiguos rituales de iniciación a la hombría volvieran arrastrándose a los hábitos humanos (pasar debajo de una cascada de orina o sobrevivir dos meses en un monte sin un iPhone decente) la vida sería más natural. Me molesta mucho lo natural. Pero, digamos, si algo no desaparecerá del mundo por muchos muchos años será, Uno, la paranoia del cataclismo y Dos, la prueba de que siempre habrá seres humanos más taciturnos que otros o más iracundos que otros, o más distanciados que otros. Es como ese comercial de Pepsi de 1998, ¿alguien se acuerda? dos sujetos (puede que futbolistas famosos del momento, no recuerdo), divagan sobre cómo será el futbol en 100 años, y se imaginan que hay tarjetas azules, que el campo se abre y se traga a los jugadores, que hay grandes montículos de tierra que hay que sortear. Si tratamos de imaginar el mundo en el futuro (que es de lo que hablamos en el útlimo post) muy muy pocas cosas son previsibles, pero creo que siempre habrá ecologistas o Céline's o Houellebecq's o Coupland's, y quizá algún Pascal (aunque lo dudo). Hoy día hay cosas que me preocupan. Por ejemplo, y sobre esto he platicado con Greñas mucho, que los primeros accesos a la escritura (y esto incluye todo tipo de escritura) de nuestras generaciones puede que hayan sido escasos, débiles, pero estructuralmente en su lugar. Es decir, los libros de la SEP igual y no fueron excepcionales, pero no desviaban nada. Pero para muchas personas nacidas a partir de 1995 más o menos, los primeros accesos con la escritura serán los SMS's y los mensajes cortos del MSN y similares. Dirán que eso no es cierto, que en la escuela te enseñan como aprendieron nuestros abuelos y no mames Bob. Sí, pero no es nada, ustedes y yo sabemos que el 80% de lo aprendido en la escuela no se queda en la cabeza por simple economía cerebral. Los niños que aprendieron a relacionarse con la palabra escrita a través de "k nda vms al cine o k?" o "amigaaaa tkm aver kuando vamos por unas chelas jajaja >D", y ya sé que esto estaba en el post de hace tres días, no serán cosa de risa. Para mí ese es un punto de inflexión en nuestra era, que le falta unos cuantos años para empezar a dejarse ver, cuando esos niños lleguen a la universidad. Esto ya es comprobable, pero yo digo heavy metal. Recuerdo que cuando me quedé en el taller de pintura, las generaciones que venían detrás eran menos y menos vivarachas, y muchos no hablaban inglés, a muchos de plano se les tenía que decir burros (también era de notarse que en cada generación la estatura en hombres era cada vez menor, además de haber un porcentaje mayor de gente morena, cosa que supongo un biólogo y un sociólogo sabrán explicar). No sé. Quizá en el futuro, un punto de quiebre será cuando deje de haber usuarios que suban discos en el formato en que se escuchen los discos en esos tiempos, se notará un cambio cuando a la gente ya no le interese compartir los descubrimientos con otros seres humanos. ¿Se acuerdan de los albores del internet? Aparte de la magia de chatear con alguien a miles de kilómetros (hola rojero), el uso más importante del internet era de personas que hacían páginas personales de aficiones y similares (X-Men, Blind Melon, sus comics, física cuántica, etcétera), esto medio siguió con el Blog, y hoy día el Twitter y el Facebook ya son declaraciones abiertas de que 'mejor madura, wey, ya nadie lee eso'. Cuando tengamos opciones tan delimitadas, pero tan delimitadas, que exista el género de Cine Vegetariano, entonces habrá que cambiar eso de que el corazón de un ser humano es del tamaño de su puño. Porque tendremos puños más grandes, o lo contrario.

Quisiera escribir como en el 2007 o el 2008, pero ya no me sale, no me nace.

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