18 jun. 2010

los mejores, aquí estamos, si nos buscan, allá vamos

Amo los mundiales, mucho mucho, en serio. Mi relación con el futbol es un sube y baja (dejó de interesarme de 1998 al 2006, cuando era joven y leía mucho y tenía novia y así), sin embargo, los mundiales son aparte. No sé cómo funciona, simplemente me atrapa. Mi primer mundial, pese a haber nacido en el 83, fue Estados Unidos 94. Cualquier cosa (en serio, cualquiera) de ese mundial me arranca los suspiros más hondos que han visto (si alguien tiene algo, una chamarra vieja, estampas, pepsilindros, un VHS con lo mejor, vamos, hasta una revista con estadísticas, lo que sea…), ver los goles, el grano semirreventado de las transmisiones, la tipografía y el diseño que usaban (con muchas rayas y colores planos), la pared azul enorme que delimitaba el estadio de Nueva York de la cancha, ver al loco Ravelli retando a todo el mundo, a Oleg Salenko metiéndole 5 goles a Camerún, Franco Baresi tapando todo en la final, las celebraciones de Romario y Bebeto, el Marcelinazo Bernal contra Italia, Rumania sacando a Argentina de octavos y el mundo, rabioso, sacando por la puerta trasera a Maradona del futbol tras dar positivo en el doping (recuerdo que mis compañeros de la escuela le decían ‘pinche drogadicto’, yo les decía que era un semidios en caída libre y ellos unos pendejos), horas y horas de transmisión en la tele. Ese año fue increíble, pero sé que el 60% de lo increíble de aquel año se debió al mundial. Este mundial, como se veía venir, tiene pocos goles y seguramente pocas sorpresas. Ya han pasado algunas cosas bloggeables, como que la prensa británica culpa a la exnovia del portero de Inglaterra por cortarlo justo antes de empezar el mundial y que por eso cometió el error que cometió; o que Buffon, tras haber jugado apenas 45 minutos contra Paraguay se pierde de todo el mundial, muy probablemente el último de su carrera. Los mejores partidos han sido los más cerrados, como el Italia-Paraguay o el Portugal-Costa de Marfil. También será el mundial de la tristeza negra: ningún anfitrión (en serio, ninguno de los 18 que ha habido) se ha quedado sin pasar a octavos de final, y todo indica que Sudáfrica será el primero, transformando la alegría generalizada en, no sé, en algo (ayúdame, Lear).

Mi momento favorito, el momento humano de Sudáfrica 2010, es este: viendo la repetición del Dinamarca-Holanda pasaban a los aficionados, y eso se traduce a holandesas guapísimas. En el momento de reflexión del partido (o sea, el medio tiempo) pensaba: ¿cómo será la vida del holandés promedio, con novias fuera de este mundo, es decir, cómo se conduce uno en la vida cuando tu medio ambiente femenino es semejante; en qué piensan los filósofos holandeses cuando regresan a la cama con su esposa holandesa guapísima, qué tanto les pesa el mundo cuando, en cualquier momento pueden decir: “ya me voy con mi novia holandesa guapísima”, o qué tipo de posición ante el mundo puedes generar cuando en cualquier momento puedes ir a reír sin reparo con tus amigas holandesas guapísimas, vivir la vida, la vida holandesa? Mi respuesta llegó al día siguiente: aficionadas holandesas (sí, justo las que pasaron en cámara en la tribuna) son vetadas de Sudáfrica por portar playeras de marcas que no patrocinan al mundial.



The French referee Stephane Lannoy didn't show any red cards to any player in the match between the Netherlands and Denmark.

However, 36 women were expelled from the stadium by the authorities.

This happened because they were wearing orange dresses. These dresses were part of a promotion by Bavaria.

Bavaria is a Colombian beer company, and it isn't an official World Cup sponsor.

"We were forced to climb the stairs, they were pushing us," said one of the girls. After being forced out of the stadium they were held in the FIFA headquarters for three hours and accused of covered publicity, which is illegal in South Africa.

"They said they were going to arrest us and put us in jail for six months," one of the girls said. FIFA assures that the women were South African, and not from the Netherlands, and says nobody was retained.

"Our logo is not on the dress," a Bavaria spokesperson said. "People should be able to wear whatever they want."

This isn't the first time something like this has happenened at a World Cup.

In 2006, Bavaria designed a series of pants and FIFA banned them from stadiums, causing many people to watch games in their underwear.

Bavaria might not be the leading company in beer, but if they continue to do promotions like this one, they will be the most talked about beer company in the World.

Eran modelos. Eso no hace del hecho un hecho más tolerable, pero sí pone un poco de justicia para mí, que veo el mundial en tv abierta en el sillón de mi casa y espero a que suene el teléfono.

Los quiero.

Bob

2 comentarios:

Lear dijo...

Amigo Bob, lo intentaré, pero me la pone difícil:

"y todo indica que Sudáfrica será el primero, transformando la alegría generalizada en, no sé, en algo..."

Aquí hay muy poca imparcialidad, porque si no pasa Sudáfrica es porque alguno de esos dos lugares los tiene México. Ahora, lo que hay que ver es el papel de anfitrión, que a mi nulo juicio está sobrevalorado. Los sudafricanos llorarán que su equipo no califique, pero al resto del mundo yo creo que más bien le da igual, con todo y los anuncios de Nelson Mandela que dice cosas que supone que nos harán llorar.

Es algo así como hoy. Cualquier de nosotros diría, carajo, qué pereza un partido de Eslovenia, mientras que a ellos un Uruguay-México les dará lo mismo (Por cierto, pinche Estados Unidos, sacó un empate).

Total, que no logré dar tampoco con la palabra, y por eso escribí varias, a ver si en algo suplía con rollo lo que no pude expresar con certeza.

Una cosa más, amigo Bob. Si un día nos conocemos, recuérdeme este post, porque casi me siento obligado a contarle algo.

O.M.A.R. dijo...

Yo tuve alguna vez un balón conmemorativo del mundial de Estados Unidos, con el perrito ese y toda la cosa. Si lo encuentro te lo vendo, ja.