2 feb. 2010

si habla como una educadora, camina como una educadora y se ve como una educadora, seguro no quiere nada contigo, en serio

Ya pasó un mes desde que empezó esta década y no he hecho gran cosa: trabajar, hacer posts para este blog (y abandonar los de este, que total, ya nadie viene por aquí), burlarme de los que esperaban el Ficco de este año (yo esperaba Trash Humpers, fuera de eso, está bien), emocionarme orque ya viene Radar. Trabajar en tu cuarto-taller y salir menos de la mitad del mes tiene varios plus, como engordar y acumular calor para combatir los frentes fríos, o gastar aun menos dinero de lo que gastabas. La contra es que te cansas de caminar en círculos viendo cómo están quedando las postales y empiezas a pensar que todo el mundo anda detrás de tí. Pero como decía Woody Allen, no porque yo sea paranóico significa que no me están siguiendo. Debe haber, en alguna obra de arte, en algún sitio del mundo, una especie de apología de todas las metáforas domésticas del aislamiento, pero también, como decía Truffaut, una obra de arte nunca puede ser un ajuste de cuentas. Me gusta trabajar solo, mucho, pero todo lo demás.

Un pequeño acto de justicia con el mundo y todos nosostros sería hacer conteos y top 10's cada mes, no cada año ni década. Como habrán entendido de lo anterior, no hay mucho qué contar en este mes (de hecho sí, pero a ustedes qué les importa), así que esperen por nuevos posts. Este es mi top 3 de Enero del 2010, y es especial, porque es de enero.




Harmony Korine // Julien Donkey-Boy, 1999 Después de ver Mister Lonely quedé impactado: lo primero que pensé era que Harmony Korine era un genio. No entiendo cómo funcionan muchas cosas de Mister Lonely, pero de algunas cosas que alcanzo a entender es que es un sujeto con una manera de contar historias totalmente radical pero increíblemente eficiente. A partir de un fanatismo lento pero fuerte por Korine, empecé a buscar cosas de él (fanzines y cortos). Julien Donkey-Boy, filmada a sus 25 años, es igualmente incréible en su manera de contar cosas, pero con una manera de dejar en claro sus procesos más abierta que Mister Lonely. Julien es más rough, menos complaciente, completamente experimental, pero con un grado de conseguir involucrar al espectador muy alto. Los diálogos son increíblemente oscuros, las tomas son preciosas, la edición es rizomática (no volveré a usar el término, lo juro). Las actuaciones son inmejorables: ver a Werner Herzog escuchando Sugar Baby de Dock Boggs en su cuarto mugroso, o contar la historia del conquistador español a punto de morir, o saltar del suelo, o ver a su amigo sin brazos tocar la batería, a Pearl cantar Lamb of God en el trigo, Julien negociando con el niño judío, Herzog contando el final de Dirty Harry. Suena estrafalario, pero cuando lo ves no te queda tiempo de ser antipático. O ver a Chris subir las escaleras. ¡La hizo a sus 25 años y ya estaba haciendo una nueva manera de hacer cine! Hasta donde leí en Wikipedia, Korine sufrió una especie de etapa difícil en la que no hizo mucho, por eso entre Julien y Lonely pasaron 8 años. Actualmente es casi imposible que traigan Trash Humpers a México, pero la espero con ansia. Harmony Korine tiene 36 años apenas, y cualquier cosa que salga de él se enterarán por aquí.




Jim O'Rourke // Happy Days, 1995
Conocí este disco porque partes de él aparecen en Julien Donkey-Boy. Es un disco increíble, lo bajé de internet en casa de un amigo al día siguiente (aparte de Tamper y Disengage), lo cargué a mi reproductor de mp3 del que escribí hace poco y me fuí a mi casa. Lo escuché en el tramo Portales-Zapata-Plateros. Tarde mucho tiempo en empezar, de manera que cuando comienza se escucha extraño, como fuera de tiempo. Te tardas algo en darte cuenta que de hecho todo el disco está fuera de tiempo. Happy Days, grosso modo, empieza con dos notas de guitarra acústica que se repiten por unos 8 minutos, y poco a poco empiezan a entrar distorsiones y repeticiones que hacen un drone brutal de 47 minutos. En la película, Julien camina con la calle con supresores de sonido mientras pasa este disco, de manera que esto, junto con mi experiencia de escuchar el disco de regreso a casa, hicieron que relacione a Happy Days con caminar. Es una experiencia increíble, caminar y escucharlo muy muy fuerte. Este disco es algo cercano a Feldman (o yo siempre entiendo todo como Feldman): está lleno de repeticiones y cosas que insisten por mucho tiempo, pero no te atreverías a decir que es repetición o que O'Rourke repite. No sé todavía cómo funciona eso (y cómo lo hacen), pero Feldman decía que no permitía que sus alumnos pusieran esos puntitos que indican que se debe repetir una parte: "Qué tal que luego quieres cambiar de opinión". Este disco puede ser una especie de introducción a este tipo de música para muchos que no se entiendan demasiado con ella. Bajen Happy Days de Jim O'Rourke.



Jean-Paul Sartre // Words, 1964 Llegué a este libro por casualidad en una librería de viejo por $9. Es increíble. Nunca había leido a Sartre ni un poco, pero no sabía que fuera tan contundente ni tan rabioso. Habla de su abuela como una perra que se daba a desear, de su madre como algo totalmente desperdiciado y de su padre como un trauma que no tuvo. La cita de los perros del otro día me ganó por completo. Me gusta cuando alguien reviste sus recuerdos de niñez con grandilocuencia porque en general la niñez no es grandilocuente, sino bastante simple (y en esto radica que sea lo que es). Yo lo suelo hacer: hace mucho tiempo le contaba a 'alguien' que en una de mis últimas visitas a la iglesia de niño me mareé y debí salir de la iglesia, que estaba llena. Mi madre apenas se conmiseró de su infiel y enfermizo hijo: estaba sudando, y cuando volteé, sentado en esa jardinera afuera de la iglesia, había una rata negra. No me dio miedo, pero pensé: 'esto no tiene nada de ultraterreno ni especial, esto es lo más corriente, Dios no debería dejar que estas cosas pasen'. Siempre me ha deprimido que la vida no sea como en las películas, pero mucho, al grado de que empieza a joderme la vida y no me deja hacer muchas cosas. Supongo que no se me quitará esa idea hasta que viaje a primer mundo. Todo Les Mots de Sartre es así: una niñez medianamente difícil se lee increíblemente dura. Y también creo que así debería ser en general.



Esto es lo último que he leído, visto y escuchado en este mes, y ustedes deberían también si la oficina les deja tiempo.

4 comentarios:

José Montalvá dijo...

las educadoras nunca han querido nada conmigo y no me ha importado...

un saludo (por cierto, jugosas recomendaciones)

Lear dijo...

Caramba, amigo Bob, que los lectores de este blog no seremos mucho, pero sí machos. O igual tampoco, pero pues aquí estamos.

Lo de trabajar a solas es uno de los placeres que poco a poco son más difíciles de alcanzar. Parece como si nos empeñáramos siempre en rodear a otras personas (delito menor) o en estar rodeados de ellas (delito grave). Si yo fuera asaltante de bancos, seguro no tendría cómplices porque ahí se caga el asunto.

De las recomendaciones, tomo nota.

Sabandija dijo...

Seguiré tus recomendaciones musicales porque soy un fraude en ese tema. Y qué emoción que ya viene radar, trato de ir los domingos, que es el único día disponible. Y el festival del centro histórico, ahi te voy!

Poala dijo...

Yo sigo pasando por aquí Bob.
Mario y yo encontramos por el centro un local enorme donde venden libros viejos, pero no encontramos nada pro, al final me lleve un libro que se llama Solo, es como si leyeras una de esas películas que pasan en el 7 en las tardes, se como suena pero es divertido, el pianista que también es un asesino serial o whatever, hay un párrafo que me mata, decía algo así como ¨le pego dos tiros más y luego apretó el vendaje de su hombro con los dientes¨ Jaja.
No he visto Gummo, me urge mi lap acababa de descubrir los torrents y era feliz. Bob robaron mi cel! Alguien me quiere incomunicada o que use un biper.