23 nov. 2008

es cierto lo que dicen de los posts, tiene que pasarte algo de verdad para que puedas escribir luego sobre eso

Gracias por su consideración*




vivir demasiado el cuerpo


Hay una idea que me llamó la atención sobre todas las demás que se suceden en Generation X de Douglas Coupland: descubrir el cuerpo. Habla sobre una pareja de jubilados que se deciden, por fin, a recorrer el país en un camper, y comenta que esta gente pasó demasiado tiempo ocupada y que descubrió su cuerpo demasiado tarde. Las ideas colaterales o ejemplos a colación, en estos momentos donde la prisa orilla a comparar cantidades absolutamente importantes (cavidades penetradas, palmadas recibidas y dadas, confianzas adquiridas, sonrisas dadas por hecho), vienen sobrando, el cuerpo no es necesario, es urgente. Sin embargo, hay una idea opuesta que me parece más interesante: vivir demasiado el cuerpo. En la televisión, reducto insalvable de la piedad ligera, pasan un comercial, una chica habla: "soy menor de edad, no pude estudiar la prepa, estoy embarazada, y el gobierno me da dinero por eso". Ya he dejado en claro desde hace tiempo la firme intolerancia de este blog hacia las minorías en estado 'quejoso' (si necesitan mi voto, córtenle las manos a los franeleros, doy fe), pero este ejemplo era más curioso: esta chica no tenía más de dieciocho años (y si los tenía es irrelevante a fin de cuentas) y ya había hecho, como decían en la película famosa, "de su culo un papalote". Poala dice: No puedes confiar en alguien que tiene 18 años. Ahora se detenía a respirar, se había tomado la molestia de sentarse en una de esas sillas de espera (sintomáticamente naranjas, en una hilera de cinco, el pasillo apestando a inactividad), se había tomado la molestia de detenerse y ver qué le correspondía de acuerdo a su circunstancia. El comercial era claro: si habías, no digamos tocado fondo -la idea de caer no está asociada a hechos como la reproducción o la incapacidad escolar-, pero por lo menos pisado demasiado el acelerador, si fuiste sobrepasado por tu propia velocidad, entonces, de acuerdo a una serie de situaciones promedio (y el promedio siempre es sinónimo de suicidio), necesitas -mereces- el apoyo necesario para sobrevivir. Sobrevivir. En este lugar nadie lucha por vivir, sino por sobrevivir. No es una jungla allá afuera, la verdad, pero la competencia implica no jactarse de la tranquilidad a crédito, sino de las deudas que te obligan a correr más de prisa. Hace poco me comentaban: 'mi hermana regresó a casa, dicen que su esposo le pega, pero conociendo a mi hermana lo más seguro es que ella le pegue a él.' Había un dejo de placer monumental al momento de revertir los papeles de género. Mejor tú que yo. De alguna manera, en algunas discusiones basta con estirar la pierna hasta topar con pared. Por ejemplo, apoyo al NEB cuando escribe en este blog al que todavía no me invitan a escribir:



De los colaboradores de esta página es a Plaqueta a quien mayor aprecio le tengo, lo que no le voy a perdonar lo dijo el martes 2 de septiembre del año en curso:

"ay ya pinche Houellebecq que te cojan"

No podría estar menos de acuerdo, me parece que la viruta total de la obra de Michel Houellebecq, como quiera que se pronuncie, es el hartazgo de la cogedera, la definitiva hueva de estar vivo y, por ende, cogiendo. En todo caso lo menciono porque es en las páginas finales de las Partículas Elementales que el autor manda a toda la humanidad a la verga de la forma más encantadora posible y probable. A todos. A la verga todos.



Es justo ese tipo de respuestas, prácticamente actos reflejos, que limitan al que, desde una especie de trinchera responde sin meter mucho las manos (nadie que escriba mete mucho las manos, o al menos no espera descontar a muchos, o si lo hace...) a reconocer que hay una parte que no está abarcando. En este orden de ideas, 'vivir demasiado el cuerpo' no ha de ser entendido como vivir la vida, aprovechar cada segundo como si fuera el último, de hecho, detesto este tipo de retailas. Por ejemplo, hace nueve años, leyendo una revista La Mosca (sólo un quinceañero leería esa basura) alguien escribía un artículo sobre Robert Schumann (ya saben que hay una parte de inclusión del mundo del aficionado del rock que permite la entrada a géneros que antes ni siquiera consideraba, como cuando notas que hay una sección de jazz y blues pero nadie sabe deletrear e-r-i-k s-a-t-i-e). Dicha columna decía que Schuman había hecho un desmadre de su vida, la había vivido, bueno, eso de como si fuera el último día y eso. Decía, al final, que nadie decide vivir como él, que es algo que se tiene, no algo que se decide, vivir la vida como Schuman. Al final, siempre es un mero asunto de pulsiones, de genes, de costumbres de superviviencia familiar, de maneras de responder a la bofetada. Al final esta chica menor de edad que jodió su vida recibirá apoyo del gobierno para no dejar más marcas, en este mundo y nada más. Alguien se lo pasará más aburrido, cierto, pero la verdad sólo escribo esto en lo que empieza el partido del Santos, que será campeón de la mano de Cuauhtémoc Blanco. Cuauhtémoc Blanco hace mi día siempre, por qué no darle dinero a él y no a esa chica embarazada. Yo también los quiero, lo saben, no hagan de cuenta que no lo saben.


saber ocupar tu lugar

En Viaje al Fin de la Noche, de Céline, comenta que cuando se cometen robos atroces, de muchísimo dinero, es permisible, pero que cuando alguien paupérrimo y miserable roba algo es inadmisible, el mundo se ensaña con él, que estos robos menores e insignificantes calan mucho más fuerte que cifras descomunales que en nada recuerdan a las personas que las cometen. En un orden de ideas más o menos similar (o no), se me ocurre que pasa algo parecido con personas y no robos, sino actitudes. ¿Nunca han sentido que alguien ocupa un lugar que no le corresponde? Una vez, en medio del complicado camino de conocer a gente desagradable desde el primer momento, una chica que encarnaba la maldad, llevaba puestos los lentes de ocasión: de marquito con pasta o como putas se diga. Alguien dijo, ante el consterno general: "Se le ven falsos". Houellebecq usa una figura similar: "...era como un cerdo con un moño en la cabeza..." Creo que ver cómo ciertas personas hacen todo lo que pueden con desesperación es lo que molesta, mientras que Paris Hilton sigue ocupando uno de los primeros lugares de "keywords más tecleadas" en google. Piensas que quizá no se ha dado cuenta de su lugar todavía. Más Céline (lear, tienes toda la razón, vale cada maldito centavo): "Perdemos la mayor parte de la juventud a fuerza de torpezas. Yo no había aprendido aún que existen dos humanidades muy diferentes, la de los ricos y la de los pobres. Necesité, como tantos otros, veinte años y la guerra, para aprender a mantenerme dentro de mi categoría, a preguntar el precio de las cosas antes de tocarlas y, sobre todo, antes de encariñarme con ellas". Accesos de humor de mal gusto (a fin de cuentas, no molestan los desplantes ni las disputas, sino el mal gusto con que son abordadas, las discusiones más lindas son con la voz baja, siempre), repentinos cambios en el terreno de batalla, una idea de inclusión que nadie cree. Al menos a mí me entristece que haya quienes exijan, por todos los medios, que le pongas atención, que le veas, que le consideres. También me extraña que haya más amor en el mundo dirigido a Thom Yorke que a Kurt Cobain o Thurston Moore, pero también es cierto que no sería bueno que fuera al revés. Cómo son nacos, en serio.



Ah, y si están en Monterrey o cercas, vayan a esto, por favor, en buena onda:





Este año, la Bienal Nacional Artemergente Monterrey 2008 exhibirá, entre otras cosas, la obra de un servidor (miren, ahí está mi nombre, al final). Si alguien vive por allá, al menos el jueves y el viernes, pongan su casa y yo pongo dos six-pack de Pacífico, los cuales supongo se podrán consumir en la calle de camino a la exposición de Anthony Gormley, básicamente porque es provincia. Si están por allá, vayan, si no, pues no.




Y por último, otra cosa del NEB que me gustó harto:

"Dos circunstancias hacen que la vida del ser humano valga progresivamente pito: que alguien te rompa el corazón y romper el corazón de alguien. Luego de que esas dos se dan, el resto es envejecer y redundar."


*es la onda, Poala, me gusta, casi tanto como 'Sadly you've been fooled'


Los Quiero a Todos

15 nov. 2008

and, eventually this girl will moan about this little thing she lost, if you want to know the truth






de un tiempo para acá tengo no la teoría sino la certeza de la existencia de un odio generacional brutal, ya no digamos entre los padres de familia que pagan los ipods de sus hijos y estos últimos que los llenan con discos de café tacuba (¿en serio les gusta café tacuba, chavos?), sino entre gente dividida por cinco o seis años; cierto, la renuencia de las jovencitas de 19 a juntarse con ancianos de 25 puede hablar más de sentido común en algunos casos antes que de una teoría significativa, pero, en serio, incluso las maneras de ahora no infunden la menor presencia de futuro: ¿a alguien se le ocurre que harán los emos cuando crezcan -de edad-? habrá que esperar a que el emo más viejo llegue a los, no sé, 22, pero nada de esto es relatable al menor de sus nietos. se imaginan a un eskato (eskato con 'e') tratando de obtener algo de orgullo retrospectivo contándole de sí a su hijo. a la cuestión de si un eskato conseguirá progenie habrá que hacer caso omiso, tampoco es un asunto estético, a mí también, cuando veo un partido de futbol llanero entre el equipo sin camisa y el equipo otro, me parece que la posibilidad de joder al más cercano se reparten por igual: 50=50, ningún marcador será más exacto, igual no el más esperanzador, pero la exactitud no es algo que se mida con regla. pero regresando al odio (carente de escarnio, nótese eso, por favor) entre generaciones, ambas con myspace, hay que tomar un ejemplo más viejo: piensen en el veterano (estamos condenando a los jóvenes desde ahora, recuerden) que nació en 1970 más o menos y que, previa alineación de las tiendas de discos correspondientes y las revistas, formó parte de aquellos que escucharon en previa efervescencia de hormonas e ímpetus, a Nirvana y demás bandas grunge, cosa no tan fuerte de este lado del río Bravo, valga decir, pero valga este ejemplo: yo tengo la teoría de que el rock se murió con Kurt Cobain, y esto es putamente cierto, y la teoría es que todavía hay cierto heroismo en recordar a los slackers (todo esto suena tan lejano, pero google y mtv lo hacen más fácil), a los personajes de las novelas de Douglas Coupland; ¿habrá algo de glorioso en decirle a tu hijo que eras emo? por alguna razón, después de 1994 siento que todas las temporadas ideológicas (no vale decir modas o, válgame dios, 'tendencias') son un grosero alto en seco a cualquier idea de, digamos, cambio; un dejo de rebeldía acompañaba al adolescente de pantalones rotos que no salía a saludar a sus tíos los domingos en la tarde, quizá rebeldía como una respuesta casi como un acto-reflejo a ese tedio insoportable llamado clase media, pero rebeldía de algún tipo: alguien creía tener la razón en el asunto, cualquiera que fuera, y por lo general los menos interesados eran los padres que se sobaban el lomo: después de un tiempo, hay muchos teléfonos que dejas de marcar. no obstante, no veo semejante cosa con los emos (nótese que no hablo de música, nada podría ser más irrelevante en el caso), o con los chavitos de 18 años y 45 kilos y demás tribus en general. charlie montana tiene una canción que sirve como un documento magnífico:

una camiseta guanga
argollas en la nariz
tiene el pelo anaranjado
es cagada, que ni qué

rayaron los vidrios del metro
pintarrajearon la ciudad
no hay una pared decente
son chingaderas, es cagada

no soy un puto cholo
a mí me gusta el rocanrol
no me gusta molotov
tampoco plastilina mosh

ignoro exactamente de cuándo sea la canción, pero si recuerdan los años de 1996-1998 podrán ver el contexto: la aparición del eskato con 'e' en la superficie (subespecie tan odiada en su momento como los emos hoy), la proliferación mucho más masiva del grafitti en la ciudad de méxico, los pantalones cuatro tallas más grandes y demás. nadie veía sentido en la existencia de los eskatos, o por lo menos nadie en mi prepa, uno pensaba en sus dones o propósitos y la lista quedaba en blanco. a lo que voy: uno ve cierta razón, algo engorrosa o ridícula hoy día quizá pero razón a fin de cuentas, de 1994 hacia atrás, pero después de allí siento (siempre he sentido, desde que lo ví hasta la fecha, no es que ahora importe) que la consigna principal es: "no importa, tú dejame en paz". ¿qué harán los emos en su adultez? dudo que estén dispuestos a sacrificar su vida vendiendo discos en un puesto en el chopo con sus hijos en las piernas (cosa que, sacrificio rasta, punk o dark de por medio no deja de ser increíblemente deprimente), los veo demasiado ocupados haciendo nada. ¿alguien evadía o se sentía intimidado ante los padres de sus amigos cuando niños? algo similar ocurre ahora, sólo que ahora, el adulto inmediato, la imagen de lo que viene -por decir de alguna manera- recibe todo el odio. ¿por qué no el escarnio, como dije? el escarnio, junto con el cinismo, el sarcasmo, la ironía, digámoslo así, are so nineties, que las funciones elementales de comunicación, de pedir y recibir, se limitan a los caminos más directos, ni siquiera me dan ganas de hablar del flirteo. no les mentiré: miren a sus amigos plenamente entrados en la adultez y muy probablemente el ánimo se viene al suelo. algo muerto hay allí, quizá, sí, pero ¿cómo trasladar a la situación actual de los ancianos de más de 22 a los jovencitos de 18? ¿es posible el flirteo entre ambos extremos o es como juntar dos especies diferentes? el escarnio no tiene lugar cuando lo primordial es mantener a raya al viejo. recordar y repetir estas cosas podía ser ese escarnio precisamente, pero ya no hay mayor necesidad de repasar los episodios, tampoco es importante, no es que muchas cosas lo sean. los ipods siguen llenándose de bandas de discos de treinta minutos, de una o dos canciones de otras más, los celulares siguen siendo más y más ruidosos y nadie parece tener mucha prisa en contestar y silenciar el rigtone. hay una parte de Houellebecq donde lo dice de manera algo agresiva aunque concisa, pero no la puedo citar porque todavía no me devuelve mi libro de las partículas elementales. conclusión: ni lo intentes, tiene 18 años, te vas a cansar, a menos que no le preguntes antes. sobre la libido como una variante generacional y la educación de las mujeres en este país, no se me da la gana decir nada, pero valga decir esto: una cavidad es eso y nada más.

11 nov. 2008

no estoy mal, es lo justo defenderse



esto salió en el periódico:
YA NO ES EMBAJADOR El gobierno del distrito federal retiró el nombramiento de "Embajador del Turismo y del Deporte de la Ciudad de México" al corredor de autos Mario Dominguez, quien chocó el sábado en su BMW cuando, presuntamente, conducía en estado de ebriedad por calles de la colonia Condesa



Ya sé, murió el Secretario de Gobernación y los gringos se creen muy originales por tener un presidente negro (acéptenlo, siempre nos van ganando, ellos y los japoneses, aunque con los nipones se entiende, es decir, ¿han visto la pornografía que producen? es finísima, un país así debe ir adelante siempre), pero que Mario Dominguez choque en la Condesa hizo mi día. Sí, apesto.


Para cantar, hay que vivir
Para vivir, hay que amar
Para amar, hay que soñar
Para soñar, hay que dormir
Sí puede ser

Brazilian Girls / Ricardo / New York City, 2008


He notado que mi intolerancia ha llegado a límites insospechados: hoy le deseé cáncer al asno que cortó el agua sin avisar, maldije sobre alguien que responde mails con tres palabras (eso jamás debe hacerse, no importa cuán lerdos sean), me enfurruñé ante esa gente que siempre sale con "híjole, me salió algo y no voy a llegar", sigo pidiendo la picota para los fumadores, por cierto.


Linda cosa la volubilidad, linda que es...


tengo un cuento calificado con un 7:

Había un conejo que vivía en una granja y su mejor amiga era una canasta de mimbre, sin embargo el conejo vivía consternado porque esta canasta a veces estaba llena de huevos y a veces estaba vacía y arrumbada, a veces estaba disponible en el mismo rincón y otras desaparecía sin advertir ni decir adios; el conejo no sabía interpretar semejantes cambios de ánimo, pero quería tanto a su amiga canasta de mimbre que nunca le reclamó nada y pronto el conejo se llenó la cabeza de cuestiones complicadas: ¿Por qué mi canasta de mimbre cambia tanto, por qué nunca dice nada al respecto, por qué nunca me busca? El conejo se volvía loco con estas cuestiones, así que hizo cita con el primer psicólogo del pueblo que pudo, pero este no trabajaba al día siguiente, que era sábado, pero como era un amigo de la familia le hizo cita de todos modos. La verdad es que el conejo no necesitaba un psicólogo, sino alguien con sentido común que le dijera que las canastas de mimbre eran utensilios y no amigos. No obstante, el conejo tomó el camión al pueblo y llegó al consultorio del psicólogo y tocó y nadie le abrió. Como era sábado, su secretaria no trabajaba, así que gritó y una figura salió de la ventana del piso de arriba, era el psicólogo, que le dijo que ya le abrían. Entonces, precavido como él era, tomo una canasta de mimbre amarrada del asa con un cordón y le bajó por la ventana, poco a poco, la canasta con las llaves. La verdad es que bien podría haberlas lanzado por la ventana y ya, pero arrojar objetos al vacío no habla muy bien de alguien con un título profesional. Cuando la canasta de mimbre llegó al conejo, éste la miró horrorizado. El conejo pensó que al psicólogo se le había ocurrido la peor opción como secretaria. El conejo miró hacia arriba y le dijo: "No, así está bien, gracias de todos modos". El conejo se fue, pensando que si esa canasta podía albergar semejantes cambios tan raros en comparación a su amiga de la granja, él podía aguantar sus cambios y desplantes. El conejo nunca le platicó nada a su mejor amiga, la canasta de mimbre, de los maremotos de su cabeza, de sus complicaciones, sigue con la cabeza llena de dudas y temeroso de ella y sus reacciones. Cada vez duda más al acercársele y cada vez lo hace menos, le sigue teniendo miedo y así vivió el resto de sus días (que eran pocos, tomando en cuenta que era un mamífero pequeño).


No soy un tipo iracundo, no estoy mal, es lo justo defenderse.


Quiero caminar por la ciudad y sacarle fotos a todos los neones que ya no sirvan y que estén abandonados en un bote de basura afuera de algún comercio y juntar muchas de estas fotos y enseñártelas y ver si así brillan de algún modo; es como esa canción de Fiona Apple donde dice "nunca voy a brillar como tú lo haces", sólo que en plan más alegre, más optimista.


Las 5 canciones más escuchadas por aquí últimamente:


Cansei de Ser Sexy / Let's Make Love and Listen to Death From Above
Charlie Montana / No Soy Un Puto Cholo
The Streets / Everything is Borrowed
Justice / New Jack
Brazilian Girls / Losing Myself


A: y lo hace siempre?
B: casi siempre
A: no, mira, lo que yo digo es si cuando lo hace se ve que es para molestar
B: yo creo que sí, no estoy seguro, la verdad
A: ah


La verdad, y es un poco triste tan sólo decirlo, no creo que en estos días Paola Espinosa venga y me felicite por ser su fan más admirable, ni que el metrobus caiga en pedazos y regresen los rtp's sobre insurgentes o que se rebasen los veinte comentarios o que todas las modelos japonesas vengan a vivir al df, tan sólo quería que quedara claro.


A: though...
B: though what?
A: i don't know, you're always moaning about something, you got something, for sure, isn't it?
B:



Recomendaciones de la semana:


Vayan a esto, donde podrán adquirir obras de arrrte de artistas prometedores a precios módicos, y de un servidor también -hasta donde sé-. Es el sábado a la hora que se les pegue la gana entre doce y seis. No se vayan con las manos vacías. Más info aquí.

Y compren la revista Lenguaraz de esta temporada, trae dibujos del Bicho, cuyo sitio deberían visitar, ya les he dicho varias veces.

Y saludos a don Sirako, cuyo blog nomás no puedo visitar y cómo me molesta semejante situación (Sirako, tengo una idea en la que un tipo hace ruido con una laptop, otro con musiquita de videojuegos y un tercero silba tonadas, ensayémoslo ya!)