26 may. 2008

y mira cómo la vida se pone aburrida desde la computadora

NUEVAS ADQUISICIONES VOL. II
Ayer domingo fuimos el Gabacho y Alicia (que no tolerará una mención más bajo el nombre de 'la licha') a la Lagunilla a comprar discos piratas a donde alguna vez me enseñaron que está la mera variedad (mejor que muchos Mix-Up's, me cae). Una vez, en una revista Baby Baby Baby leí una especie de instructivo de qué hacer en caso de depresión y los pasos a seguir incluían ir y comprar un montón de piratería. Curiosamente, al final advertían que no se siguieran los pasos todos los días o se caería en una depresión mayor (estos incluían cortarse el pelo, ver dvd's de series, comer pizza, ver la tele toda la mañana). Como sea, yo compré mucha basura, de la cual toda merece anécdota. Chínguense:

_Eels/Essential Eels
_Blind Melon/Classic Masters
Lamentablemente, en 1998, último año antes de que MTV latinoamérica comenzara a pasar videos de Ricky Martin y Shakira como bandera de que lo latino también vende, pasaban videos como Novocaine for the Soul de Eels, los cuales pasaban invisibles para mí, que estaba urgido de rock. Tengo la teoría (seguro una teoría torpe) de que todas esas bandas no-demasiado-rockeras de los noventa serán revisitadas con curiosidad por todas las banditas nuevas que no conocen a Sonic Youth. Como sea, siempre le he querido entrar a Eels, así como a Blur, de quien no encontré nada. Con Blind Melon, estoy seguro que son más que sólo No Rain.
_Gotan Project/La Revancha del Tango Live
_Nortec Collective/The Tijuana Sessions Vol. 1
Creo que alguna vez el Mario Flores me habló de esta banda haciéndole referencia a BajoFondo. Tropicales, dicen. Tango electrónico y acordeones norteños drum 'n bass pegan y pegan durísimo.
_Hooverphonic/Auditorium Abel Dubois, Belgique, dic 3 2007
_Hooverphonic/Singles 96-06
_Primus/Singles-They Can't All Be Zingers
_Rockdrigo Gonzalez/Hurbanistorias
Alguna vez, por los Texcocos, de quien la Plaqueta ya ha hablado antes (unos tipos pocamadres, en resumen) me deshice de varios prejuicios sucios e infundados. Por ejemplo, pensábamos que Primus era Mérol aca sucio y aburrido y no, ustedes ya habrán escuchado a Primus. O del Rockdrigo. Este caso es particularmente refrescante, porque yo tenía un amigo-lapa que era fan del rock urbano y siempre iba a mi casa a la hora de comer a molestar y gorronear. Desde ahí le agarré cierta tirria al rock urbano, ya sabes que en la adolescencia te parece de vital importancia hablar todo el tiempo de lo que te interesa y durante las horas en que no se iba no hablaba ni mostraba nada que no fuera rock urbano (exalumnos de prepa 6, lo conocen: el urbaneto de la guitarra y el pelo largo, todo en él: negro). Como sea, en la casa de los absortos descubrí que el Rockdrigo rifa, que Primus es una bandota y que Hooverphonic podía más que mi urticaria a las bandas lidereadas por chicas. Quizá este fue el inicio del fin de mi aversión a cualquier cosa que no fuera lo que por ese entonces escuchaba. Cómo es bobo uno.
_Mudhoney/The Lucky Ones
Cuando escuchaba a Nirvana todo el día y toda la noche, eventualmente terminé po hacerme de todos sus discos y verme obligado a escuchar algo más. Así llegué a Pearl Jam, de quien también me llené. Tras leer entrevistas y textos en páginas de fans en internet, supe de dos bandas que a los de Nirvana les gustaban: Sonic Youth y Mudhoney. El primero fue amor a primera vista y aún lo es; con Mudhoney es algo raro, son una bandota, es una cosa rarísima que no hayan pegado con fuerza. Es la única banda grunge que aún graba y que nunca han cambiado integrantes. Es como Nirvana pero más desmadroso y más rocker. La primera vez que me vi frente a frente con Mudhoney fue con un disco de $120 comprado en Mix-Up (eso hacía, compraba el disco más barato de los que había), el $5 Bob's Mocker Cooter Stew, y desde ahí, créanme, Mudhoney es una gran banda. Escuchen In The Blood, de este disco que les digo, fue la primera canción que escuché.
_Pulp/Hits
_Zurdok/Hombre Sintetizador

Alguna vez hace un tiempo, platicando con De La O, le comentaba cómo la avidez adolescente por el rock de hombres hace que uno , en algunos casos, se pierda de muchas cosas que después hay que rescatar. ¿Alguien alguna vez vio el video de A La Alberca de Yahari? Lo pasaban por Ritmoson y eran los músicos (panza chelera todos) en traje de baño, con sombrero y botas, con bazookas de agua, en un jardín, con edecanes en alberquitas inflables. Era una joya hoy día no-youtubeable, que yo, en su momento, desdeñé haciendo zapping buscando, seguro, el video de Ava Adore u otra cosa. También me privé de mucho rock no rocker-rocker en español e inglés. Por fin le puedo entrar a Zurdok y a Pulp.
_Calexico/Tool Box
_Justice/Remixes
_Kings of Leon/Because of the Times
_Instituto Mexicano del Sonido/Piñata
_Nirvana/Sliver: The Best of the Box

_Clap Your Hands Say Yeah!/Some Loud Thunder
De estos no tengo mucho qué decir, les tenía ganas y ya.
_La Lupita/Tres-D
_Maldita Vecindad/El Circo
Ufff. En 1991 (creo, estoy casi seguro) compré el cassette de El circo en el Sears de plaza universidad con mi mamá a lado (unos días más tarde, regresaría por el Dangerous, de Michael Jackson). En 1996 compré, en la sección de "Discos, cassettes y Música grabada" de la Comercial Mexicana de Pilares, que estaba a lado de mi casa, el Tres-D de La Lupita. Estos fueron los primeros discos de rock que compré en el que podía decir que todas las canciones me gustaban, que le agarraba la onda. Con el de La Lupita fue también el primero con el que dije "Esto de la música está mas padre que el Nintendo". En 1999 vendí ambos por $20 cada uno a mi amigo el urbaneto gorrón porque yo no los escuchaba ni de chiste ya por esos días de la huelga. Hacía cosa de nueve años que no escuchaba el Tres -D. Me acordé de un montón de cosas de la secundaria, cosas amables, cosa rara. Recuerdo que a los matones de mi grupo de primer año también les gustaba La Lupita y querían dibujar la portada del disco (un mono abriéndose la gabardina), siempre con fallas descomunales, lindas de lo torpes que eran; obvio, lo suyo era el acoso, no el dibujo (aunque muchos de ellos los manadaban a Artes Plásticas al no encontrarles mayor propósito en la vida. la culpa es de alguien, estpy seguro. En la intimidad de mi adolescencia me di a la tarea de dibujarlo también y aunque según yo había quedado horrible, a la distancia creo que lo logré. Una vez, una única vez, un par de ellos fueron a mi casa (a regañadientes míos) por un trabajo en equipo en el que por supuesto nada pudieron hacer y recuerdo con cierto cariño cuando el Santana abrió mi cajón de cassettes y encontró el dibujo:

Santana: Ah, no maaames, ¿ya viste wey?
Matón no recordado: Está cabrón, wey
Santana: Le quedo bien verga, ¿no? Es el de La Lupita
Yo: ¿Tú crees? Me costó un chingo de trabajo.
Santana: No, está cabrón.

Creo que ese fue el momento en el que más aceptado me sentí por los matones de mi escuela. Track recomendado del Tres-D: Haciendo Bizcos.
_Radiohead/Ok Computer
_Radiohead/Kid A
Ok, recuerdo esto: en 1998 le pedí al Mario Flores que me prestara su cd de Ok Computer para que lo pudiera grabar a cassete. Se negó, así, sin más (no mames, Mario, eras un culero). Le decía que se lo cuidaría mejor que él mismo y se negaba. Sin más (neta, culero, indeed). Simplemente no me lo quería prestar. Entonces urdí un plan en el que Niche le pedía el cd para los mismos fines y ella me lo pasaba sin que el M.F. se diera cuenta. Y lo hizo, bastó que se lo pidiera una chica acá sexy para que se lo soltara (culero, neta). Eventualmente lo grabé, se lo regresó y no se enteró hasta años después. Eventualmente, también, un imán fuertísimo pasó cerca de la cinta y el cassette se echó a perder. Más sobre Radiohead en el siguiente inciso:

RADIOHEAD IN THE FLESH
El´sábado le pregunté al Greñas lo de siempre: ¿por qué a la banda fan de Radiohead le prende tanto radiohead? Recibí más o menos la misma respuesta que el gabacho: porque es una banda sólida, son buenos. No, le decía, no dudo de la banda, sino de sus fans, qué pedo con sus fans, son from hell. Nada, pero le decía al greñas, tratando de elaborar un perfil, que a quienes les late radiohead es probable que les lata Portishead y Bjork. Y como los reality shows y el hi5 son mis mayores fuentes de conocimiento en hábitos humanos, busqué gente cuyos intereses musicales respondieran a estas tres bandas juntas, sin importar sexo, de entre 16 y 35 años. Me dio 162. Si le agregamos Massive attack encuentra a 47. El gabacho dice que sus letras son chidas, pero yo me prendía con las de Nirvana, así que no soy quién para decir nada:

Sell the kids for food
weather changes moods
spring is here again
reproductive glands

Por eso mismo, me volví a hacer de el OK Computer y el Kid A para ver si Radiohead si prende y emociona o si es Monkey Bussines. hay varias canciones de Radiohead que me gustan bastante (todo el My Iron Lung, casi todo el Ok Computer, The Piramid Song). Hoy platicaba con alguien y le decía que era raro, que cuando salió el Kid A la banda se sorprendía porque metían loops y beats de elctrónica cuando esto ya lo había hecho mucha gente antes (entre otras cosas, sean tolerantes). Y me dijo que fue una cosa generacional, a esa generación le tocó verlo por primera vez con Radiohead, e incluso me decía que eso funcionaba más que con Nirvana, lo cual podría explicar por qué cuando a mi me fascinaba Nirvana a nadie más le gustaba de mis amigos, ellos estaba escuchando el Dummy o el Amnesiac y yo no creía capaz a nadie de componer una canción como Heart-Shaped Box. Una vez, en una mesa repleta de fans de Radiohead, entre los que se encontraban el Gabriel-No estoy borracho, el greñas me expuso y el Gabriel me dijo (cuando dije que me gustaba el OK Computer) que ni el Ok... es el mejor disco de Radiohead ni Rayuela la mejor obra de Cortázar. No, Bob, estás mal, me decía el Gabriel. Ah, juventud. Yo los escucho y les digo. Y este no es blog de periodismo de rock, así que no se claven.

YOU MAKE IT EASY
Justo ayer pensaba en cómo la tecnología consiste, hoy día, en hacer de los actos más imples imposibles y en elaborar un aparato que los haga. (ejemplo: puertas que se abren solas, escaleras que suben por ti, celulares que te dicen con una foto quien es el que llama, lavadoras de trastes, navajas como las de las caricaturas). No sé, pero te da la impresión de que cada cosa es un estorbo que alguna máquina tendrá que hacer. No les doy muchos ejemplos porque estoy bien atrasado en esas cosas, pero seguro ustedes se imaginan más ejemplos. El caso es que hoy, mientras revisaba mi correo, una frase publicitaria de hasta abajo del mail resumió esto con destreza:

Si no te acuerdas quién quedó en traer los hielos, te urge usar Skydrive

Seguro me urge.

QUÉ LÁSTIMA QUE LA VIDA REAL NO FUNCIONE COMO EL BLOG
Recién leía el blog más madreador que conozco junto con el de Plaqueta y decidí hurtar un chiste que allí leí para contarlo con voz de poca gracia a mis amigos no-bloggers de la vida real. El chiste era, en sí, muy bobo, sin embargo esperaba condescendencia y humor raro que lo encontrara chistoso. El chiste en cuestión era más o menos así:

Una cucaracha entra en una cantina y se sienta en la barra. El cantinero se acerca y le dice:
-No me lo va a creer, pero tenemos un trago que se llama como usted
Y la cucaracha responde, con franco entusiasmo:
-¿De verdad tienen una copa llamada "Ramón"?

Yo creo que es una joya, pero el mundo dice odiarlo, que es uno de los chistes más estúpidos que han escuchado, que no necesitan opiniones para constatar que es tonto. Sólo Lau tuvo a bien reírse. El odio generalizado cundió. Bueno, allá ellos. Ustedes, quisiera pensar, rieron. Anyway.

DULCE MARÍA POR FIN ES MÍA
Por fin encontré un ejemplar rescatable del Dulce Amargo de Dulce María. Caminábamos por la calle 5 de Mayo con el greñas y su compañega de trabajho frgancesa y le golpeé el brazo y le dije: ¡Lo encontré! En verdad me emocioné, ya había hurgado en un sinfin de Sanborn's y en los Wal Marts en que había buscado siempre estaban madreadísimos, como si les hubiera psado un carrito encima. Pura envidia, creo. El Greñas, ser escéptico por naturaleza, coincide en que es una joya editorial. Por supuesto les paso este extracto:

¿Para qué nos hacemos historias de amor en la cabeza? ¿Por qué necesitamos algo de qué agarrarnos y creer fielmente? Si nos tenemos a nosostras mismas, ¿no eres tú suficiente para sentirte segura y saber que hay alguien que nunca te va a abandonar? Porque en los momentos más tristes hay alguien que llora contigo, sufre cuando tú sufres, te entiende perfectamente bien cuando te enojas, comprende que en el fondo de tu enojo hay dolor y no te deja nunca sola. Porque en los momentos más felices brinca, baila, sonríe y sueña contigo. Y en los momentos más difíciles, cuando sientes que el mundo está en tu contra, sabes que ese alguien va a saltar para defenderte y nadie te hará daño. Ese alguien nunca te va a dejar sola, ese alguien te ama, llegó contigo y se irá contigo, ese alguien eres tú...

ANEXAS

¿Saben de alguien que NO le gusten los discos en vivo? Es raro, ¿no? pues el gabacho ayer nos confesaba cómo a él nomás no le laten en vivo. Neta no entiendo, gabacho.

La canción de Morphine de la que extraje el título del post anterior es I'm Free Now y viene en el Cure for Pain.

Debería hacer ejercicio.

El programa de los gordos está cada vez más cruel. Ni digo, nomás véanlo.

Lo mío lo mío es el perreo.

Soy un sujeto tranquilo que sucede que está lleno de ira de vez en cuando.

La próxima expo del Tamayo es de Jeff Wall. Ayer vi toda la expo de Hirschhorn embalada, qué impresión.

Nunca me pintaría el cabello.

I'm your papi.

Ya ni llorar es bueno, ya ni se siente nada, ya ni me acuerdo cómo funciona.

Siento que se me está olvidando lo que aprendí en la carrera. Qué cabrón.

Cuando me pega el pensar que algún día me voy a morir me angustio muchísimo, lo cual se sofoca casi de inmediato al pensar en cualquier cosa, cosa del cerebro o algo así.

ESTE PÁRRAFO DE THIERBOUT
Había un mundo, por supuesto, pero los accesos eran confusos. La licencia de maniobra es negociable, acuerdos no escritos y exigencias descomunales. La piel se siente áspera y lejana, como una imagen impresa. La demanda por una vida de la cual depender parecía una petición sin sentido. Las complicaciones diarias van minando, muy poco a poco, la capacidad de inmiscuirse con el mundo de afuera y terminan por matar definitivamente toda posibilidad de contacto. La manera en que corrían los segundos era eterna pero estúpidamente veloz, que no permitía ningún recuento. La memoria suele menospreciarse y, con el paso del tiempo, es imposible reconstruir los recuerdos más simples, las personas comienzan a desechar a los seres queridos, la noción de cariño se esteriliza al grado de volverse una idea -más bien vaga- de nostalgia, sin embargo, el contacto sigue siendo lejano y las personas suspiran por alguien, no por su necesidad, por un recuerdo poco trabajado, no por un acercamiento deseado.
Didier Thierbout / Northern South, Prudent Shore

UN TÉMPANO DE HIELO I
Hay un Iceberg en un mar tranquilo con varios puntos en latente estado de explosión, de repente explotan y después todo vuelve a estar tranquilo.

UN TÉMPANO DE HIELO II
Está este sujeto que va y pone mensajes ocultos en un Iceberg; eventualmente estos puntos terminan por explotar.

EL AMÉRICA IS MY EVERYTHING
El América se juega el partido de ida contra la Liga Deportiva Universitaria de Quito y no voy a ir al partido por pendejo y por peatón y por desidioso y por irle al América. ¿Por que la gente se ensaña con los americanistas? Yo fuí un adolescente con ideales que odiaba el futbol una vez y sé bien lo que es el odio al equipo del prójimo. Por eso divulgo mi americanismo a lo pendejo, creo. Como sea, mañana el América me tendrá pegado al radio o a una televisión en alguna cantina si alguien se anima. Ya dije.

ESTE FRAGMENTO DE FEAR AND LOATHING IN LAS VEGAS DE H.S. THOMPSON
Durante un ratote estuve buscando esta cita del libro citado allá arriba. Ya lo había leído en español y ahora lo estoy leyendo en gringo. La frasecita apareció, por fin, en la página 72. Simple pero llegadora:

...the shark ethic prevails -eat the wounded. In a closed society where everybody's guilty, the only crime is getting caught. In a world of thieves, the only final sin is stupidity.

MÁS XIMENA SARIÑANA
Le comentaba a Alicia (no la Licha, ojo, se niega al apelativo) que esta Ximena Sariñana tenía cara de puchero y ella decía que era linda y yo dije a ver veamos unas revistas y ella dijo mira aquí sale y yo decía mira sí se ve guapa y ella decía mira esta otra y yo decía sí se ve linda y veíamos más fotos de revistas y no tiene tanta cara de puchero y por supuesto la ponen buenona y ayer casi me compro el disco pirata y que me dice Alicia ándale cómpratelo y le digo no espérate y le digo a otra persona que yo pensaba que Ximena Sariñana la iban a lanzar de cantante tipo pop-enseñar-chichis-trasero-apretado y mira que no si hasta canta como jazz y blues y mira como la vida se pone aburrida casi siempre desde la computadora.

Un saludo desde aquí a la Alicia a quien ya no le digo Licha en el blog y al Mario Flores que era un culero y a los 162 tipos del hi5 que les gusta Radiohead, Bjork y Portishead como al Greñas.

22 may. 2008

Bebiendo whisky en lata barato sentados en una banca en avenida Juarez un miércoles en la noche riéndonos mucho

Desde que abrí este blog pensé en hacerlo aburrido dada la altísima competencia en blogs del tipo chistoso-que-hace-reír-a-su-público-con-fotos-chuscas. Desde entonces, cada día lo intento con más entusiasmo pero siempre termino cediendo y escribo alguna cosa horrenda. Ayer ella me dijo blogger y no me gustó nada. Creo que nunca me había caído tanto el que me dijeran blogger. ¿A ustedes les gusta que se refieran a ustedes como bloggers? A mí no, y ya veía los más trágicos desenlaces para este blog. Ahora, para aminorar el tono azotado de siempre o de una repentina clausura, me dispongo a comentar, entre otras cosas, temas de actualidad, no me imagino nada más aburrido. He aquí un post larguísimo, tómenla.

COMENTARIO EDITORIAL DE ACTUALIDAD 1: Cierto futuro promisorio que irrita.

Algún domingo hojeaba el periódico Reforma (del viernes, comprado sobre todo para ver los obituarios) y veía un intento más de Ximena Sariñana por sobresalir en un mundo hostil: se aventuró a sacar un disco. El caso de esta chica, quien no la ubique, es notable. Siendo su papá director de cine del tipo “Televisa éxito mediano” ha hecho hasta lo imposible por incluirla en todas y cada una de sus películas a fin de catapultarla al estrellato. Un absoluto fracaso; la chica, lamentablemente, es poco simpática y no es lo que se dice atractiva, tiene un rostro en constante estado de enfurruñamiento, como si siempre estuviera enojada, una quijada de golpeadora y una personalidad en pantalla muy poco atractiva. Sus papeles suelen ser los de niña contestona con leves momentos de fragilidad y cierto atractivo, lo sé, ha de haber allí. Sin embargo, la niña nunca logró ningún éxito significativo (menos aún si recordamos que sólo su papá le da trabajo). Por esto, no pude menos que compadecerme a la vez que sorprenderme un poco cuando vi que ahora lo intentaría como cantante. Quien haya decidido esto tiene una valentía a considerar, lanzar a un público ávido de novedad un rostro de antemano conocido y sin mucha carisma es un riesgo evidente; además, el título de disco, Mediocre, dejaba ver en claro que la chica ya estaba un poco harta de intentarlo (especialmente cuando no tienes unas chichotas o un ángel patético). Lo sorprendente es que funcionó. Escuchando intermitentemente el tema radiable en el coche de ida y vuelta a la escuela, después de escucharla unas cinco o seis veces, resolví preguntar quién cantaba y, gusten o no, la chica canta bien, en serio. Esto es una clara lección de vida. La verdad, las primeras veces pensé que se trataba de una de esas cantantes argentinas con voz leve pero tenaz, pero no, la chica podría lograrlo, lo sé. Justo ayer escuchaba mis discos de Plastilina Mosh y recordaba aquellos tiempos en que los visionarios éramos sólo unos cuantos. Recuerdo en tercero de secundaria, corría el año de 1998, cuando el Japo (que merecería un post aparte, pero no) y yo sabíamos cuán geniales éramos por gustar de Plastilina Mosh; el Japo sabía su negocio, sabía como joder al más emprendedor con una bofetada mental sutil, con voz lenta. Era más mamón que yo ahora, y eso es decir algo. me gusta –y muchísimo, sépanlo- la gente que te pregunta, así, francamente: “¿Bob, cuáles son tus bandas favoritas?”, y el Japo lo hacía, tipazo, el Japo, me decía Vaca. Lamentablemente, cuando entré a cuarto de prepa, allá en la 6, de entre el establo masculino de mi loable grupo a nadie más que a mí le gustaba Plastilina Mosh, lo que es más, todos me tildaban de bobo por gustarme una banda que cantaba Mr. P. Mosh. He visto el hi5 de algunos de ellos y puedo decir que algunas batallas se perdieron. Como sea, cuando todos querían rock y Plastilina le partía la madre al adolescente común, sabíamos que esto iba en serio. ¿Cómo es que nadie se dio cuenta, en su momento, de grandes momentos como Banano’s Bar, Ode to Mauricio Garcés o I’ve Got That Milton Pacheco Kinda’ Feeling del Aquamosh? Y Ximena Sariñana, por qué no, podría hacerla y espero que el auditorio de este blog horrible no se esté llevando el dorso de la mano a la frente mientras abre ligeramente la boca. Le Corriendo Despacio, se requiere su punto de vista en esto. También del Sirako.

COMENTARIO EDITORIAL DE ACTUALIDAD 2: Todos tienen derecho, lo digo con una lágrima en los ojos.

¿Han visto el caso sonado del sujeto este, Oscar Pistorius, que tiene ambas piernas amputadas y que quiere ir a correr en las Olimpiadas de Beijing con sus prótesis? Es, perdóneseme el tono, una discusión de lo más estúpida. El sujeto es un atleta paraolímpico, que corra en los Juegos Paraolímpicos, ¿cuál es el puto problema? Desde un inicio la opinión pública se inclinó por este tipo, por que le dieran la oportunidad de correr junto con los demás atletas. Juro que desde que empezó a sonar en la televisión no entendía el punto. Es increíble cómo puede acalorarse un tema de moda cuando resulta que se está discriminando a alguien. Es como cuando en SouthPark, Cartman pretende pagar su entrada al cine con vello púbico y después de que el empleado le explica que el vello no equivale a dinero, termina por increparle: “¡Me está discriminando!”. Además, yo no sé mucho de eso, pero si este tipo atleta paraolímpico corre con estas prótesis que van de la rodilla al suelo y que consisten en un arco de metal hiper ligero, es evidente que no recibe el impacto que los demás corredores reciben en los pies. No sé, si alguien ve el punto de la discusión dígame, que juro que no lo veo, tal vez tenga atrofiado el sentido más elemental y burdo de la compasión. Por ejemplo, en King of the Hill, hay un capítulo en que un chico está cerca de romper el record de anotaciones en futbol americano colegial en su escuela y se lesiona un juego antes. En un gesto repugnante, los jugadores de ambos equipos del siguiente juego deciden hacerse a un lado y permitirle, con muletas, el paso directo a la zona de anotación. El sujeto que sostenía el record, un cuarentón retirado y triste, ve todo esto desde la tribuna consternado. Lo peor del caso es que finalmente le permitieron correr en las Olimpiadas de China, con todo y la inocuidad del caso, con todo y la piedad incómoda que esto implicaba. El sujeto finalmente declinó, dijo que se prepararía para los juegos del 2012. La gente lanzó una exclamación al saberlo. Piensen. Cuando pasan historias de vida en la televisión del tipo “logró salir adelante a pesar de todo” (que deberían traducirse por “sobrevive pese a las mínimas posibilidades”) la gente se conmueve mares. Yo me imagino que es un concurso de popularidad. Digamos que en un punto del mundo está un tipo sin piernas pero con el dinero suficiente para pagarse unas prótesis de aluminio de tercera generación hechas especialmente para correr ultra avanzadas y primermundistas. En otro punto del mundo, está otro tipo sin piernas pero sin dinero para pagarse un medio relativamente cómodo y digno de locomoción. ¿Quién merece más?, ¿quién gana? Comiencen a apretar los dientes y los puños. Los amo, ya lo saben.

COMENTARIO EDITORIAL DE ACTUALIDAD 3: Queremos goles pero también queremos frijoles, mano.

Hablando de las Olimpiadas, no me pregunten por qué, pero tengo el firme presentimiento que estas serán las peores Olimpiadas en la historia de este país. Sí, ya sé que México suele ir a los Juegos Olímpicos sólo para hacer el ridículo y conseguir dos bronces y una medalla de plata, pero por alguna razón tengo la certeza de que este año batiremos nuestros propios records. No sé, lo presiento. Y ni siquiera puedo avistar en el futuro historias de esas desgarradoras, como esta gimnasta de hace ocho años (Denisse, creo que se llamaba) que era la promesa del país y en el salto de caballo se cayó en seco, como dice vulgarmente, azotó la res. Las cafeterías de muchas escuelas guardaron silencio y el dependiente principal echaba porras desde la barra, pero era obvio que a la chiquilla se le había acabado el sueño. Ya dije.

COMENTARIO EDITORIAL DE ACTUALIDAD 4: ¿Cuánto me odias, dímelo, gordo?

Han lanzado el que muy probablemente saque la mayor ámpula en la historia de la televisión dominical. Televisa produjo un Reality Show en el que un montón de gente obesa se somete a un campamento para acabar con el peso extra. Lo vi mientras comía el domingo pasado y se me fue el apetito poco a poco. Es una masacre, hacen todas las cosas malas que uno pueda pensar. Primero, dado que para este tipo de programas existe un casting, eligieron a la gente con el autoestima más baja (y más estúpidamente alta) que encontraron. Entre ellos hay un sujeto que lleva un conejo vivo consigo a todos lados y habla con él y suplica amor; una chica que estalla en lágrimas cada que le preguntan por qué está allí y recuerda a su padre que murió por obesidad; una señora bien peleonera y vulgar, de esas que no te quieres encontrar en el camión cuando estás cerca de un asiento desocupado; un tipo que presume ser dueño de varios antros y tener todo el dinero del mundo y que dice haber entrado al programa como un reto porque “él es un ganador”. Luego están sus entrenadores, y es horrible. Desde niño, lo sé por experiencia, los maestros de educación física son la gente más petulante del universo. Si hubiera tres oficios de los que pudiera liberar a este mundo serían: Abogados, Publicistas y Maestros de Educación Física. Por alguna razón, esta gente cree que tiene una calidad moral infinitamente superior a aquel que no ha cuidado su cuerpo como ellos. Recuerden cómo hablaban sus maestros de educación física de la primaria y la secundaria y sabrán de lo que les hablo. Un ejemplo viene a la mano: Nuestra maestra de secundaria condescendía con el escuadrón gordo (encabezado por un servidor, que tiene un blog, por Fernando y por otro gordo triste), nos trataba como retrasados mentales. Al final de cursos, cuando nos íbamos al siguiente nivel: la prepa, esta mujer redactó unos separadores con frases motivacionales bien intencionadas pero igual deprimentes. Hace un par de semanas, Fernando me dijo que se encontró a la maestra citada, casi diez años después, y esta le reconoció: “¿Fernando? ¡Adelgazaste un montón!” Por algún motivo, le preguntó si había acabado la prepa y este le dijo que sí. Ella no le creyó, le dijo, “yaaa, se me hace que ni acabaste la prepa”. Fernando (¡Hola Bro!) acabó la licenciatura con una tesis de nivel de Doctorado y está cursando la maestría. Este tipo de programas, creo, viene a colación con una especie de campaña para evitar (ora sí) el sobrepeso y demás dolencias causa-efecto de una mala salud. Como sea, los instructores de este Reality Show provocan las lágrimas con un comportamiento abiertamente grosero y detestable. Se presentan con frases de cajón como “Las palabras No Puedo no están en mi vocabulario; Yo soy estricto, la meta es el éxito; Yo no vengo a darle palmaditas a nadie”. Pasaron escenas. Un tipo corría con una gorda que apenas podía respirar y él, que venía pegado a ella, le vociferaba: ¡Esa es tu meta, no te detengas, estás a diez metros, no te falta nada, no te detengas, allá está tu meta!. Otra le decía a una tipa que no podía levantarse para hacer los abdominales: ¿¡Cuánto me odias, cuánto!? Y las pequeñas peleas de poder son memorables. Una mujer se sintió profundamente porque un hombre de su equipo les habló con aire de líder y ahora planea que, en la próxima ocasión que se vote por quién sacar, lo hagan contra los hombres todas ellas. El punto es que el odio ya conocido contra la gente gorda se extenderá en forma de ley moral ('si ese pinche marrano no baja de peso es porque no quiere, tú y yo somos delgados, pero nos sobra fuerza de voluntad') y los gordos sufrirán de veras. Ser niño gordo es de las cosas más difíciles para un infante, yo lo sé y bien. La edad hace justicia (et al) y hoy día puedo decir esto un poco desde afuera. Me solidarizo con la gente gorda. Y ya hemos hablado de las gordibuenas. ¿No? Pues rifan. Si quieren ver semejante programa lo pasan el domingo por canal 2 a las siete de la noche conducido por Galilea Montijo, quien ya les había dicho que tiene un ojo viajero.

PERDÍ EL CELULAR, MEREZCO LO QUE ME PASA

Tengo la memoria más implacable que hayan visto, y esto es un reto a quienquiera. Tampoco suelo perder nada. También soy un mamón, dicen. El caso es que siempre he visto con cierta ternura despectiva a quienes, desmemoriados también, cada dos semanas confiesan que perdieron el celular o cualquier cosa importante. (Saludos a casi todos). Como sea, perdí el celular, y de la manera más idiota (siempre es de la manera más idiota). En el camión a casa lo llevaba en el bolsillo de mi sudadera y, notando que no lo tenía tan afianzado como de costumbre, traté de tenerlo más a la mano colocándolo sobre mi pierna aún dentro del bolsillo. Al bajarme, como de costumbre, tenté mis pertenencias y noté que el celular no estaba, se había quedado en el asiento desierto de hasta atrás. No lo revisé antes porque leía plácidamente Fear and Loathing in Las Vegas. No pensé más, estaba en el asiento trasero del microbús. Y aquí tuvo lugar una escena grotesca. Vi el camión, caminé para alcanzarlo (pues estaba cerca), avanzó rápido, le tocó el verde, luego el rojo, para entonces ya había resuelto correr. Se saltó el alto y dio la vuelta. Caminé hasta la base imaginándome las caras simpáticas de los microbuseros (o lo que sea) pensando: muchachito pendejo. Pero al llegar no había camiones, dadas las horas (era cuarto para las once de la noche), supongo que se dio la vuelta y se fue a casa o se enfiló directo a su ruta de vuelta. Me tomó varias horas recuperarme del sopor de la mínima corrida una vez llegado a casa. Ya marqué varias veces. Las primeras veces, anoche, no contestaba nadie (lo tengo en vibrar), después, más noche, marcaba fuera de servicio, evidentemente lo habían encontrado y apagado para evitar el molesto y lastimero lamento del dueño arrepentido. Hoy por la mañana volvió a marcar sin respuesta. Les diría que ese celular tiene una larga historia, como cuando el Gabriel No Estoy Borracho se despidió de su celular que compró en un Oxxo. Este ni era mío, legalmente era de mi mamá, que se lo dieron en su trabajo, que a su vez, legalmente, no era de ella, sino una especie de préstamo. Era un Nokia gris plateado con una estampa de Bob Esponja atrás, con el fondo de pantalla predeterminado de un barquito en medio del mar y con el nombre de perfil “The Miraculous”, en obvia alusión a Bas Jan Ader, a quien deberían revisar. No hubo grandes momentos con ese celular. Sólo una vez tuve crédito (quien me conozca sabe de mi renuencia a tener celular, cosa para otro post que no voy a escribir) y nada más. Lo único que voy a lamentar es que ya no podré ver en vivo aquel mensaje donde babeo buceando bajo la burbuja, pero ese me di cuenta que ya se había borrado cuando, en un acto de ajuste de cuentas, me revisaron los mensajes. Ese día había usado el celular para un par de cosas: allí anoté el mail de la licha y había anotado una idea a desarrollar: si algún día hago un chupe sería jugo de piña (chafa) con vodka (chafa) en una botella o una lata, como el Kosako, que en Waldos cuesta 2 por $11.75. Lo llamaría “Tesoro” o “Tesorito” y su diseño sería un cofre semiabierto en medio de la arena con unas palmeras atrás. Justo ese día, de hecho, me encontré con una amiga que me pidió mi número de vuelta, me dijo que pensaba que estaba fuera del mundo de la telefonía, y yo que le digo: “No, sí tengo un celular, aunque sólo para recibir llamadas”. Como sea, no gastaré mi dinero en un celular nuevo (si no pagué aquel no pagaré otro, por muy baratos que sean), pero si les sobra un tabiquín por ahí o se quieren discutir, se recibe gustoso. Y si le quieren mandar mensajes amenazadores al ahora dueño ilegítimo, el número es (044) 55 31 10 94 42. El celular es la revolución más aparatosa de nuestro tiempo. Piénsenlo, ya les había dicho, de aquí en adelante, el uso de los celulares nunca va a terminar. Había un tiempo en que la gente quedaba de acuerdo en un día y una hora en específico y allí se veían, y no se llamaban tres o cuatro veces unos minutos antes. De vuelta a esos tiempos. Como sea, a mí siempre me toca ser de los que esperan a que el otro llegue, y no diré más.

UNA APACIBLE TARDE CON LA BANDA

¿No les gustan esos días en que sólo les pasan pequeñas cosas buenas, pero tan oportunas y tan constantes que parecen muchas y de enorme importancia? Ayer yo ya me iba de la escuela y me encontré con el Gabacho, la Caro (honrosos miembros del colectivo caja rápida) y la Licha (caja de honor), quienes nos fuimos al centro. Alcanzamos a ver la expo que íbamos a ver en la media hora que teníamos (la de Daniel Lezama en el Museo de la Ciudad de México, si la quieren ver, háganlo un domingo con la familia, no más). Saliendo de allí, en el patio del museo, había una conferencia de esas que nunca entiendes de qué tratan y nos atascamos de galletas (pastisetas en sus mejores y más variadas combinaciones) y café mientras hablaban los de la mesa. Era algo así como “Igualdad de Oportunidades”. Siempre me ha maravillado la capacidad mutante de las instituciones grandes (gobiernos, la universidad) para organizar coloquios y demás encuentros que no sirven para absolutamente nada. ¿No saben de qué les hablo? Si son de la UNAM hojeen la gaceta y entenderán. Pero que no sirven para nada, de verdad. Mientras me las arreglaba para sumergir mis galletas en mi café con una mano libre trataba de escuchar para ver qué decían. Nada, de esas veces que por más que o intentes sabes que no están hablando de nada. Ninguna palabra te da pistas, sabes que es una pérdida de tiempo. Luego de allí la Licha nos abandonó y salimos y vimos la exposición esta de Dalí que está atrás de la Torre Latinoamericana. Horrible, ese Dalí será lo que quieran pero qué mal gusto tenía haciendo esculturas. No me sorprendería que hicieran reproducciones y las vendieran en Sanborn’s. Yo les recordé lo del sujeto que se anuncia en el radio que dice tener la solución a los problemas de la gente y dice, con un acento delicioso, que se encuentra en el piso tal de la Torre Latinoamericana. Risas. Luego le enseñamos el Barrio Chino al Gabacho, luego entramos a una tienda de saldos, con cuadernos viejos a $5 y libros de Sanborn’s que nadie quiso comprar. Nos metimos porque la Caro dijo: “No sé, pero se ve que está barato”. El Gabacho dijo que estaba conociendo otro mundo, el de lo barato y pitero. Le pregunté si conocía el Waldo´s y dijo que no. Le puse una mano en hombro y le dije: “Orita vas a ver”. Ya allí compré un modelo tridimensional del corazón con todo y sus venas y un pedestal para fines pedagógicos. Ellos compraron dos latas de whisky Filósofo (vean el post de Plaquea al respecto), el cual nos chupamos en la esquina de Juarez y Balderas en una banquita. Lo maravilloso del chupe barato e inexplicable es que su diseño no grita: Soy Alcohol, así que chupar en la calle es pecata minuta (o algo así). “¿Ya ven?”, les dije, “Para que no digan que no los saco a pasear”. Luego perdí el celular, chingada madre.

PERSPICAZ, QUÉ PALABRA MÁS ESTÚPIDA

¿Han visto esos debates televisados (y por televisados quiero decir estúpidos) donde ambos sexos discuten cuál de los dos parte madres sobre el otro? Seguro sí, y recordarán que suele pasar que una de las señoras (en esas cosas no se discute la batalla de hombres contra mujeres, sino contra señoras) les dice con un aire de ventaja gigantesca que ya le gustaría ver a un tipo usando tacones todos los días. ¿Tras escuchar eso no les pasa, como a mí, que se preguntan: “Yo pensé que ser mujer era algo sustancialmente más difícil”? Saben que las amo, lectoras que pierden su tiempo aquí.

SIEMPRE EQUIVOCÁNDOME, OTRA VEZ. Y ARREPINTIÉNDOME. YA PERDÍ TODA ESCALA DE LO QUE HAGO, SEGURO TERMINO DOBLÁNDOME DE NUEVO.

Ya, perdón, pero tenía que decirlo: al comentador(a) anónim@ que suena a que me conoce de la vida real: Identifíquese. Perdón, pero eso de que la vida real se mezcle con el blog está medio raro, no sé, me pone bien intranquilo. Nomás diga nombre y saludos y tan tan. Los quiero a todos por igual, ya.

AZOTÉ MIS PUÑOS CONTRA LA PARED, VI COMO ME LASTIMÉ LA MUÑECA IZQUIERDA.

¿Por qué le hacen el feo a la cajita de coments tipo chat acá la banda buena onda que está allá arriba? Yo la puse para ver sangre.

Escuchen: Cornelius Cardew, Croppy Boy

18 may. 2008

How I'm so interesting I'm so great I'm really just a fuck-up and it's such a waste, to burn down all these walls around me, we don't like to speak

He estado relativamente en paz en estos últimos días, relativamente; hay imágenes que uno se hace a la fuerza y termina por convencerse de que son ciertas. En este tiempo yo me he desecho de unas cuantas, no porque ya no las quiera sino porque son menos dolorosas así, como si no estuvieran (que siguen estando, no lo niego, he allí todo el problema). La capacidad de autosugestión es sólo comparable a la de resignación, que es más o menos la misma cosa. Las esperanzas no se van, y esto es tanto bueno como malo, pero al final es de lo poco que queda y ahí uno no tiene mucha elección.

Vivo de la caridad de los demás, me lo dijeron en la semana y es cierto, en parte. Es lindo contar con algo siempre, sin pensárselo mucho, como cuando sabes que no importa a qué hora llegues a casa de alguien siempre estará bien que llegues. Los tratos no pactados, que ni siquiera exigen que se ponga uno de acuerdo desde antes, son un claro ejemplo de esto. Mis primos solían pasar las tardes con sus amigos recargados en un coche frente al edificio de Heriberto Frías donde viví toda mi vida y yo los veía desde la ventana. No hacían nada y siempre parecían estar cómodos, me fascinaban. Una vez uno de ellos me invitó a bajar con ellos (mis primos me llevaban, cuando menos, unos 9 años, yo era un niño y ellos iban en prepa) y me compraron un dulce que picaba mucho, uno de esos popotes toscos con una especie de goma roja sumergida en polvo. Terminé excusándome de ir al baño a la casa y tiré la golosina en cuestión en seguida. Cuando bajé de vuelta lo supieron por obvias razones. ¿Tiraste el tamarindo a la basura, verdad?; No, lo guardé para después. Como si un niño guardara las cosas para después, ni siquiera yo hacía eso, aunque hoy día tengo un control ridículo con esas cosas, lo cual no siempre es una ventaja, más bien nunca. Nunca he sido bueno encajando en casi nada, siempre lo hecho a perder, pero es divertido a veces. Hace no mucho un sujeto se subió al camión ya muy tarde, acompañado de una argentina guapa y este, en un estado de euforia alcohólica agradable, no se cansaba de decirle cuánto le sorprendía que ella le hubiera caído tan bien a esta y aquella otra amiga suya a la que acababan de ver, lo repetía con una insistencia muy alegre, como si una gran parte de su vida se hubiera decidido con la aprobación de su amiga argentina. Yo no me imagino como será eso, de tener una amiga argentina. Y lo otro.

He estado escuchando ridículamente Oh Well de Fiona Apple; nunca una canción me ha descrito las cosas que me pasan con tanta precisión. Sé que ya lo había comentado antes, pero ahora todas las líneas coinciden, todas. La coincidencia es tan exacta, pero en verdad tan exacta que casi ni se siente mal. De hecho, les anexo, otra vez, la letra:

What you did to me made me
See myself something different
Though I try to talk sense to myself
But I just won't listen

Won't you go away
Turned yourself in
You're no good at confession
Before the image that you burned me in

Tries to teach you a lesson
What you did to me made me see myself somethin' awful
A voice once stentorian is now again meek and muffled

It took me such a long time to get back up the first time you did it
I spent all I had to get it back, and now it seems I've been outbidded

My peace and quiet was stolen from me
When I was looking with calm affection
You were searching out my imperfections

What wasted unconditional love
On somebody
Who doesn't believe in the stuff

You came upon me like a hypnic jerk
When I was just about settled

And when it counts you recoil
With a cryptic word and leave a love belittled

Oh what a cold and common old way to go

I was feeding on the need for you to know me
Devastated at the rate you fell below me

What wasted unconditional love
On somebody
Who doesn't believe in the stuff
Oh, well

…Y está este tipo que se sienta en la entrada por horas, no se mueve, como si lo estuvieran vigilando, pero al mismo tiempo hace leves gestos que tratan de insinuar (sin mucho éxito para cualquiera que ponga atención) que está esperando, que no está perdiendo el tiempo. No retiene mucho la mirada en nadie, un reconocimiento de golpe y el siguiente. Así está un buen rato y eventualmente se va, lo extraño es que al final, cuando se levanta con lentitud, como si no fuera decisión suya, en verdad logra que no parezca que pierde el tiempo y parece que con eso le basta. No es de los que hacen plática en las filas.

Anoche se burlaron como nunca de mis dedos chuecos; anoche floté con relativa ligereza; anoche comí por variedad, no por cantidad ni saciedad; anoche sudé cortando cereal y me avergoncé muchísimo; ayer por la tarde comí hasta reventar, casi por nostalgia de lo que hacía mucho no comía; ayer por la tarde me la pasé bien sin pensarlo mucho; ayer por la tarde estuve muy inquieto; antier me preocupé; antier te busqué y no te encontré; antier creo haber dado el último paso de algo que sé bien no funcionará y es muy triste; antier actué tan natural como pude y no supe interpretar nada; antier dibujé con gusto, cosa complicada últimamente; hace tres días me di cuenta, en varios momentos, que algunas cosas siempre van a funcionar y que no las voy ni las quiero perder; hace tres días esperé sin esperar, sin mucha pena.

A: pero ya antes has visto esto, pasa todo el tiempo con todo el mundo, no es una competencia realmente, es una especie de flujo o corriente que nadie se molesta en preocuparse por entrar o no, simplemente pasa, no te lo propones, uno se volvería loco si tuviera que planear esas cosas, me imagino que te cansas después de estar como estás ahora, ¿no estás fatigado?
B: sí, pero eso no evita que quiera que todo se hiciera de repente, el problema de lo que dices es no sólo que nadie chista sino que también nadie se molesta en si algo pasa o no, como si no importara, como si fuera igual dejar todo para mañana
A: ¿y tú quisieras que las cosas pasaran, quizá sin pensarlo mucho, pero que pasaran y ya?
B: exacto, siento que soy el único que se da cuenta de todo esto
A: no eres el único

Salí de la habitación un miércoles en la tarde. Yo nací un miércoles, me lo han dicho. No sé por qué hablo en plural. Me educaron, me criaron, me mostraron, me compensaron. Debieron haberlo hecho entre varios, compensarme. No, me educó, me mostró, me compensó. No, hubo que improvisar. Mínimo éxito, en verdad. Como sea, yo nací un miércoles hace algunos años, no es para semejante trance, la melancolía. Si acaso se me podrá permitir recordar que es triste, pero no es decir mucho, es advertir a tantos de tan poco, entras gritando como si lo que fueras a decir hubiera de evitar tanto sufrimiento, pero en realidad la mayoría ya están sentados desde hace días, y terminas extinguiendo tu frenesí con ligereza, con sumo cuidado, cosa de fingir, hacer de cuenta que no ha pasado nada. Tuve que haber nacido un martes. Complicaciones, mejor así, mejor en la hora que recuerdo, mejor no entrar en detalles. Basta decir que salí de la habitación un miércoles por la tarde, o tal vez fue un viernes. La luz de la tarde de un miércoles y un viernes suelen confundirse con facilidad. La primera es cálida pero nunca sofoca, envuelve los cuerpos en un halo de tibieza de una intensa ternura. La luz de los viernes, tomando en consideración que ambas entran por el poniente, aparece como un fulgor cálido también, pero lanza una brisa más fría pero jovial. Creo que no pudo ser más que un miércoles, por las razones que ya mencioné. A veces, la mayor parte de las veces, me convenzo de algunas cosas para que sean menos dolorosas y terminan por mitigar…no, nada. Es falso, en realidad pude haber nacido otro día, pero en ese caso no habré de inspeccionar en qué día pudo ser. Quizá un sábado, me gustan los sábados, o los jueves. Cuando salí de la habitación, cosa de unos minutos, caminé al norte y la luz me golpeaba la mitad izquierda del cuerpo, que es la parte menos desgraciada que me muestra el espejo. Son muchas cosas las que uno tiene que controlar, una de ellas es la imagen que solemos devolver al mundo, pero lo verdaderamente difícil es sobrellevar el conocimiento de este control. No puedo soportar sentir el hastío o el cansancio sin hacerme una clara imagen mental del desgaste de mi rostro, que siempre es mucho. Y así el cansancio es doble: por un lado, el que experimenta el cuerpo sin consultarle a nadie; y por otro, el que provoca la imagen que se forma en nuestro interior del cansancio. No existe una imagen del cansancio mental, que es el que verdaderamente nos permite descansar, el cuerpo exige demasiado, siempre. Tener una imagen de este cansancio equivaldría a estar en un punto exacto entre dos espejos completamente límpidos, cristalinos. La negrura sería insoportable. No, una imagen del dolor y el cansancio es suficiente.

Didier Thierbout (1946-2005)
Northern South, Prudent Shore
Grove Press, 1994


Cada vez que mi atención se posa en algo vivo o muerto esta cosa se mueve, modifica su condición o desaparece. Carezco de la discreción sanguínea que acompaña a los buenos cazadores. Suele sucederme tan seguido que he llegado a sospechar de mi incapacidad para pasar inadvertido.

Guillermo Fadanelli
Malacara
Anagrama, 2007

Me aterra que suene el teléfono, me aterra que toquen a la puerta, esto es síntoma de clara mediocridad pero no puedo evitarlo. De un tiempo a la fecha me agradan más los correos y mensajes en general, sabes quién los envía antes de leerlos, aunque igual me suelo sentir intimidado de vez en cuando por esto también.

A: ¿estás seguro que no se cae?
B: no, no se cae
A: entonces así déjalo un rato
B: bueno


(el título del post es de una canción de Morphine)

12 may. 2008

Thoughts unsaid then forgotten

Siempre en segundo lugar, lo detesto, ¿sabes?, le puedes ver la nuca al de enfrente.

(Hay un despachador de boletos, de los que tomas para que te den turno al comprar algo o al hacer trámites; está fijado a la pared con mucha cinta adhesiva transparente):

A: ¿No se cae?
B: No, no se cae.

Este tipo le dejaba recados metidos en libros de la biblioteca, le mandaba mensajes donde le decía la ubicación y ella tenía que ir y buscar, eran como pistas, todo importaba, desde lo que decía el recado hasta lo que estaba en las hojas entre las que lo había dejado. A veces era muy críptico y era obvio que ella no entendería, pero los dibujos, de esto estaba seguro, por lo menos le gustarían. No sabía si los guardaba o qué hacía con ellos. De vez en cuando iba a revisar el libro y aún tenía el papel entre las mismas páginas en donde lo dejó, no entendía por qué, era muy frustrante.

7 may. 2008

Me tendrías que haber dicho, si es frágil, si hay que tomarlo con pinzas, si me tendría que preocupar, que seguro no, ya sabes...

Miren lo que hago yo solo:



Es mi pieza que presenté en la enap y que va a estar hasta el viernes 9, creo. Ignoro cuándo hay que desmontarla, me deslindo de la expo, más o menos. Gracias a la China por la foto.

Miren lo que hago con los de la caja rápida, a quienes deberían agregar a sus amigos del hi5:




Gracias al Miguel-Vómito por la edición y la preciosa musicalización. Desmontar una expo nunca es tan divertido, sólo con la caja, que me da grandes cosas buenas.

Pat: ya abre un hi5, no te hagas del rogar, se usa mejor y más fácil y es más user-friendly que el myspace. Plis, plis. Lo abres y me agregas, ¿va? Oh, perdón, es que sí es una pena carecer de msn. You Know.

Monsieur Le corriendo Despacio: muérase de envidia, tengo el catálogo del Double Album de Dani Guzmán & Steven Shearer en el New Museum de NY, que está, por cierto, en Bowery.

¿Alguien ha escuchado Hyperstation de Sonic Youth?, me encanta la parte donde Thurston canta:

From Bowery to Brome To Greene I'm a walking lizard

Me encanta cómo suena Bowery, igual que con Combray, nada más por cómo suena, si existiera un lugar llamado Byrnamm, lo mismo.

Ayer en el museo de San Ildefonso ví a mi amor platónico de la prepa, que hace como dos años topé en un microbús en división del norte. No me reconoció. Ufghh, lo siento, pero reconozco que cada que la veo me gusta más. Tenté hablarle todo mi recorrido (ella avanzaba rápido y yo soy de los que se taaaaardaaaaan vieeeendo las eeexpooooos) y deserté, ya definitivamente, cuando ví que se había encontrado un amigo

Hace como dos semanas, en una librería de viejo, me fleté como media hora del nuevo disco de Radiohead. Neta, y esto se lo comentaba al greñas, no entiendo por qué la banda se prende tanto con Radiohead. Que a la banda le guste es normal, pero neta no entiendo el éxtasis y la catarsis con Radiohead. Seguro a todos ustedes les emociona Radiohead, perdón, los quiero.

¿Vieron lo que hizo el América? Me alegra sobremanera, y en la tarde, triste imbécilmente. No entiendo nada, chingada madre. Juro que me compraré mi camiseta pirata pronto.

Update importante de arte: serán unos pendejos (así, de plano) si no van a la próxima expo de Diego Teo:

Diego Teo

Rastro (Loop) Rastro (Loop) Rastro (Loop) Rastro (Loop) Rastro (Loop) Rastro (Loop)

Jueves 15 de Mayo, 7:00 pm

Proyectos Monclova (Goya 6, col. Mixcoac, DF)

Sigo de buenas, lamentablemente ahora sin muchos motivos (o por lo menos sin muchos motivos de verdad relevantes, más bien sin el motivo más relevante). ¿Se nota, no? Ya hasta posteé videos. Y ya casi no he tenido sueños curiosos ni nada. Mmm, ni citas de libros

Hoy me dedico a ponerles fotos y videos y recaditos y guiños porque sí, porque no tengo qué postear y es probable no lo tenga en un rato, pero eventualmente nos veremos, ya saben. No desesperen, saben que mi corazón les pertenece, bueno, no, más o menos, pero se entiende.

Ya, lo siento, nunca estoy en mis mejores días, y últimamente menos, y más, y eso es lo raro; les debo un post largo y aburrido. Bueno, antes un pensamiento profundo:


No, por favor; sí, sí quiero.







Sigo buscando lo milagroso.

5 may. 2008

The Miraculous

Buenas noches a todos.
Sí, el miedo y la chingada, pero yo estoy muy de buenas, las cosas siguen saliendo bien, o más o menos (¿ven como esto es frágil?), e incluso lo que salió de plano mal me vale madres, yo estoy muy de buenas.
Tengo un montón de fruslerías que contar, helas aquí:

Sigo leyendo a Proust y me sigue encantando. La última vez que lo leí, muy bonito y todo, pero me costó un trabajo enorme acabar la primera parte (Combray, no es que interese a los fines de un post cómo se llame pero es una palabra bonita, si pudiera elegir un lugar por cómo suena, sería Combray), casi casi lo terminé por puro orgullo. Igual cuando leía Molloy de Beckett, pensé que nunca lo iba a acabar, pero ahorita Proust me encanta y fin de la historia. Sí, es bien latoso, supongo que si me lo hubieran dejado en la prepa lo habría odiado. Anyway, Proust habla por mí:

Cuando fue a despedirse de Odette, le pidió ella que se quedara un rato más, y hasta le cogió del brazo para que no se fuera, cuando ya estaba abriendo la puerta. Pero él no se fijó, porque entre los muchos ademanes, frases e incidentes que constituyen la trama de una conversación, es inevitable que pasemos sin fijarnos junto a aquellos que oculatn esa verdad que nuestras sospechas andan buscando a ciegas, y que, por el contrario, nos detengamos en aquellos que nada celan.

El miércoles hurgué, decidido a comprarlo, en varios Sanborn's del centro y en ninguno dí con el diario de Dulce María. Me preocupa, ahora que lo vi por dentro me queda claro que es una joya editorial y que haría mal en no hacerme de una copia. Lo tendré y les platico después.

Lost & Found

¿Recuerdan los libros de geek de los que me hice en el departamento en cosntrucción del Mario Flores? Se supone que me los traje para disque hacerles cosas de artisto (cortarlos, perforarlos et al) pero eventualmente me cansé de verlos cada mañana en mi mesa (que está, a su vez, sobre otra mesa) y me decidé. Le hablé a mi brother Fernando de la primaria (él es una amable y sobre todo salvable excepción a aquel comentario de volver a ver a banda de la primaria y secundaria), que conoce los movimientos de los geeks. Recordé que en este fin de semana era la convención de geeks y comics en Tlatelolco (whatever) y le propuse que fuéramos a intentar vender los libros de Star Wars y Star Trek que tenía, esa fue mi actividad del sábado. Un servidor, hombre de poco mundo, que nunca ha ido más lejos de Acapulco, no conocía el ritual de estas ondas y por lo mismo, uno se impresiona. ¿Qué onda con la banda? De cada 10, 9 son fans de manga y de esos 9, 11 van disfrazados. Wow, y hay amor en esos disfraces, se ve que no se los hace su mamá, o que sus mamás ya tienen callo en la onda convención-con-disfraz-entras-gratis. Eventualmente nos sentamos en un poste de luz, con mis libros-basura en el piso y esperamos mientras lo inevitable pasaba. En un momento, una tropa naranja-blanca salió y el siguiente diálogo se dió, más o menos:

yo (sentado en mi poste mugriento): ¿esos que están saliendo son de Star Wars?
fernando: sí, son el escuadrón jnmhsdgcj
yo: a huevo (y alzo mi cartel de "Se Venden Novelas de Star Wars")
Starshiptrooper 1 de 4: Mmm
yo: ¡baratos, de remate!
Starship Trooper 2 de 4: (se asoma y no dice nada)
yo: baras, baras
Starship Trooper 3 de 4: (señalando) ya lo tengo, ya lo tengo, ya lo tengo, ya lo tengo y ya lo tengo
yo: mierda, conocedores, no me sirven

Eventualmente, un darki se acercó y se llevó uno, para luego cerrar el trato otro chico (sin disfraz) se llevó los 4 restantes. Y un niño se llevó la "Official Novellization of the film Spideman" aunque le dije que era novela. Y ya nada más me quedaron libros de Conan y tres grandotes de Star Trek. Aquí fue cuando el sentido común me asaltó y le dije a Fernando que quién en este jodido mundo le interesaría libros en inglés de Star Trek, cuando un sujeto grande se acercó y escrutinó los volúmenes ladrillo.

fanboy: ¿de Star Trek ya no tienes más novelas?
yo: esteeee, no, tenía otras dos pero ya se las llevaron (mentira, vil mentira), pero mira, este grandote (mientras lo alzo) es como una saga de s...
fanboy: sí, es una compilación de 6 novelas

Él sabía su negocio, yo vendía basura en un poste en el norte de la ciudad. Y se fue, evidentemente decepcionado de, seguro, ya tener los que vio. Para este entonces, ya había puesto una amable pinta de 2X1 pero ni así se llevaron los de Conan. Luego lo vimos meterse a un camión. ¿Qué onda con la banda que alquila camiones y vienen desde provincia a convenciones de comics en Tlatelolco? Nos fuimos de allí con $105 en la bolsa tras tres horas de ver banda disfrazada. Valió la pena. Eventualmente, a punto de tirar a la basura los 6 que me quedaban, los rematé en una librería de viejo por $20. Victoria, dije muy bajito mientras me encaminaba a una cosa de noise/experimentación sonora en Casa Vecina, tocaba un gringo con una mesa llena de pedales (que a Sirako le gustaría, seguro). ¿Alguien fue a Sonic Youth el año pasado en Salón 21? ¿Recuerdan a esa banda enervante que intentó abrirles antes, que consitían en un gordito que se emocionaba con su guitarra y no tocaba nada y un coapo que quién sabe qué hacía allí, con sus 50 kilos y su afro feo? Pues estuvo allí el mismo guitarrista y el mismo coapo. Yo estuve allí, lo recuerdo, le gritaba que se bajaran y que eran un desperdicio de tiempo. En verdad lo eran, se bajaron a los quince minutos entre rechiflas y vasos voladores. Este sujeto de la guitarra se volvió a emocionar el sábado pasado y volvió a no tocar nada. Y aún así valió la pena. Y así acabó mi sábado, sin mi diario de Dulce María pero con dinero gratis y un leve acceso de buen humor a eso de las 7 pm.

Mi cumpleaños pasó discretamente el domingo. Nunca suelo festejar, no por ser un amargado. Hoy platicaba con ella que solemos apresurar los preparativos de los cumpleaños de los demás ("¿qué tranza qué se va a armar?") pero no los nuestros. Yo lo veo así: como que festejar tu aniversario y pasártelo bomba es casi que una obligación en ese día y a mí me ofusca ese sentimiento y no hago nada por miedoso. Pero algún día. También me dí cuenta que me deprimen las mañanitas de Pedro Infante, mucho, siempre es la misma cosa: me despierto y suena el pinche estéreo de mi mamá y yo caí sudo de nerviosismo. Casi casi pienso "que se calle, que se calle", y cuando se acaba la cosa me baño y de nuevo con el día. Nada espectacular, lo cual es bueno: salí a comer con el greñaldo y me prometí dibujar más, sí, dibujar más. Sigo obsesionado con Bas Jan Ader, neta, piénsenlo, se murió ejecutando una pieza, se caía de techos y canales, escribía PLEASE DON'T LEAVE ME en la pared, no sé, me inquieta cabrón. Tengo la imagen de su barquita de In The Search of The Miraculous pegada en la cabeza y debo dibujarla y decía: Sí, nena, he estado buscando lo milagroso.
Y me corrieron a mí y a otra joven promesa del arte en este país del taller donde rompíamos madres desde hacía años así sin más pretextos ni nada (moraleja, no sean pintores ni señoras, menos las dos cosas juntas). Pero me vale madre, porque es mi cumpleaños y partiré madres desde mi cubil donde escribo esto. Y estoy de buenas, lo que está de hueva va a ser mover mi obra, odio mover piezas, por eso trabajo en pedacitos de papel y cosas que quepan en bolsas Ziploc. Y con mi cuarto de siglo, la autopolución se ha detenido, ora sí, a romper mi record de una semana o más. Ah, el ocio.
Hasta el América ganó, obvio, como regalo de cumpleaños, me dicen. Ya ví que comprarme una camiseta del América pirata no será ni tan difícil ni tan caro, antier las vi a $35. Sí, no tengo una camiseta del América (son carísimas, aquí y en China son caras). Me alegró, fue pura dignidad el 1-0 al Monterrey, lo cual es motivo de alegrarse. Y el día de hoy lindo también, a pesar de todo, muy lindo en verdad. Mucho, les digo. ¿Alguien del auditorio tiene una almohadilla con ojos y nariz de botones, con cabello hecho de unos como gorucos amables al tacto de alguna tela fina, con una boca rara -como indecisa-, todo en colores rojos y piernas poca madres? Qué pena, yo sí.

Mientras que / no me llames, te olvidaré / lejos de ser / sólo porque
(entre ríos/enormes/sal)

Los amo, ya saben. Saludos y gracias a todos. De nuevo un post alegre pero soso, qué se le va a hacer.

1 may. 2008

Sí, nena, he estado buscando lo milagroso

Estoy escuchando Karen Koltrane, del A thousand Leaves de Sonic Youth, la parte con muchas guitarras, como los últimos segundos de Rain on Tin, del Murray Street. Una amiga se fue a Nueva York y le pedí una foto de esa calle, y mientras escribo esto se me ocurre que no me gustó mi post anterior y a ver qué se puede hacer para que este quede peor. Hacía como un año que no compraba discos y la semana pasada compré dos. Me gusta Sonic Youth porque siento que otra vez tengo 19 pero tan mamón y miedoso como ahora. Ella me dijo que conoce, cuando menos, a quince personas que piensan que soy un mamón. Un acosador y una urgencia tal vez, pero en serio no entiendo por qué un mamón. Por cierto, estoy escuchando el disco completo, no un ipod ni semejantes, no me gusta. Mamón, sí, igual. ¿No les gusta cuando el camión tiene que pasar por debajo de un puente y, como el tiempo que durará allí será muy corto, no prende la luz por esos segundos? Yo sí. Y saliendo de nuevo a la superficie se corta esa pausa, aunque ni muy bruscamente ni de manera muy especial. Nadie dice nada, pero tampoco es cosa de estar hablando todo el tiempo. Estoy leyendo de nuevo a Proust, me parece increíble. También me gusta cuando la gente tiene buena memoria, o por lo menos cuando recuerda lo que alguna vez le platicaste, me puede poner del mejor humor, de verdad. Tengo una fotocopia de un disco de Morton Feldman enfrente, es fascinante (sí, fascinante) que un sujeto con semejante rostro, tan amable y bonachón, haya compuesto cosas tan jodidamente densas. Hoy, mientras desayunaba, una tipa entraba al programa de variedad que veía a anunciar con una urgencia desmedida sobre un preinfarto que tuvo un bailarín o vedette masculino de la farándula, todo el tiempo con un rostro apesadumbrado mientras se acomodaba en el sillón con los otros conductores, pero una sonrisa grosera -asi, grosera, sin más- se le dibujó cuando dijo que se abrió con el noticiero y que a continuación veríamos sus impresiones. Es extraño, basta que una celebridad (famosa o infame) contraiga una dolencia para que, de la nada, se acuerden de lo vulnerables que pueden ser las personas y abran una fundación o o se unan a la lucha contra tal mal o similares. Este tipo no amenazaba con iniciar ningún tipo de lucha mediático-institucional contra los preinfartos, pero decía que ahora valoraba su vida. No es que no suela suceder, pero en las mañanas, desde la mesa, se ve más aparatoso. Ahora que lo pienso, ayer le dije a ella que era como un programa de variedades, pero ni en su momento ni ahora sé por qué dije tal cosa. Seguro era un cumplido críptico y por ende, inútil. Pero está bien, ojalá. Puse el celular en modo de vibrar para acostumbrarme a notar cuando llamen, además que odio los ringtones. Por extraño que parezca, y aunque casi nadie llama, el plan tiene exito, y ya no me sobresalto. Ayer hasta escuché bien. Tengo una vista perfecta, pero un pésimo oído. Y por celular escucho, cuando más, un 40% o 50% de lo que me dicen. Pero ayer escuché bien, mientras caminaba por el centro. De un tiempo a la fecha me interesa mucho Bas Jan Ader, no sé, su trabajo me cae entre la lágrima total y la risa. Para mí es más o menos lo mismo. ¿No les pasa que dejan de ver a alguien de la secundaria o la prepa por mucho tiempo y, cuando le reencuentran por casualidad, descubren, con cierta tristeza, que todo eso que ustedes pensaban estaba mal en esa persona ahora está peor? Es muy mamón decirlo así, siquiera pensarlo, creo, pero es cierto. Platicando con el Mario Flores el domingo frente a los teléfonos de un Sanborn's, me contaba que volvió a ver a una excompañera nuestra de la prepa 6. Exacto. Pero en algunos momentos no es que uno le de el beneficio de la duda a nadie, es que ni siquiera piensas en eso, y te agarra desprevenido, por ejemplo, ver a la chica que te gustaba a tus 13 años y...bueno, se entiende. Ni siquiera me sale la mala sangre, eso está bien, creo. Una chica del hi5 nos dijo, en el perfil de la Caja Rápida, que nuestras cajas son chorradas y que las nuevas generaciones son basura. Bueno, realmente escribió churradas, tampoco usaba comas, y se le iban letras. Decía en seri en lugar de en serio. Publicitaba un blog y entré. Y entonces me di cuenta de que está mujer fue, de hecho, compañera mía en un par de talleres. Era molesta y antipática. Incluso postea los ensayos que entregaba de tarea. Si alguien leyó Ampliación del Campo de Batalla de Michel Houellebecq se harán una idea de ella si recuerdan al personaje de Bridgitte Bardotte. Sí, muy triste. Yo le metería una caja en la boca, lo que nos daría una graciosa escena. Si la quieren aporrear es aquí, pero no de mi parte, por favor, no estoy de humor para reencuentros. Agreguen al colectivo Caja Rápida a sus amigos de hi5, yo sé lo que les digo. ¿Se fijan que en las fotos del hi5 nadie está triste?, ¿Y que todos beben?, ¿y que todo el mundo sale de viaje?; ¿Y qué onda con la chica esta que se metió en lo de las farc y ahora es héroe nacional (o por lo menos a nivel estudiantil)? Es como Timmy o' Toole, el niño imaginario que se cae al pozo en los Simpson, ¿no? Me encanta cuando hace declaraciones, suenan hondas y profundas, no sé si también se haya lastimado el brazo, pero estaría padre que señalara con el dedo cuando culpe a alguien de lo que sea que le moleste. No, no se vayan, puedo cambiar. Más bien no. El próximo domingo cumpliré 25 años. En la mitad de la década de los veinte la edad comienza a aterrarme, no tanto la edad, sino las expectativas que vienen con ella. Creo que 25 es mi límite, 26 ya me suena a padre de familia, a responsabilidad severa y a cautela, yo de por sí soy muy lento en mis movimientos. Sí, soy de los que les tienen que decir: a ver, enséñame para que enseñe algo. Algo así como un grito desesperado, hacerse el tonto requiere esfuerzos descomunales. Cuando da resultados es genial, pero mientras no es desesperante. ¿Se fijan que es normal que en la misma habitación haya dos personas hablando por celular al mismo tiempo? Mucha gente, principalmente jovencitos, no usan reloj de pulsera y revisan la hora (constantemente) en su celular. Cada vez más, las computadoras tienden a parecerse a un celular y los celulares tienden a parecer computadoras. Las compañías relojeras más importantes deberían cuidar eso, sacar alguna línea juvenil o algo así. Lee Ranaldo (o Thurston, no siempre distingo las voces) decía, en el disco Sister de Sonic Youth: We should kill time. Ayer, el Osbaldo me enseñaba un recorte del periódico genial: a un niño de diez años, en Monterrey, después de tres semanas de vacaciones, se le ocurrió pegarse la mano al barrote de su cama con pegamento industrial para no tener que regresar a la escuela al día siguiente. Después de un rato con tres dedos bien adheridos al fierro le entró miedo y le dijo a su hermano que le dijera a sus papás. Vinieron bomberos y lo removieron mientras él veía caricaturas, esta parte me hizo reír como idiota. Hacer reír a la gente es un don estúpidamente útil, yo antes lo tenía, en serio, ahora trato de recuperarlo por varias vías, no con mucho éxito. Mmm. Ayer fue un lindo día, antier también, el lunes igual. Y de allí hacia atrás. Y hacia adelante, espero. ¿No se supone que antes uno no procuraba tan meticulosamente estas cosas de estar bien? Recuerdo que de niño uno de mis mayores gustos era regresar de jugar a las 9:30 pm o más; era señal de que el día había estado bueno. Subir del patio de mi edificio al departamento a tales horas era refrescante, pero no siempre dejaban a todos los niños jugar hasta esa hora, que de por sí eran pocos. Sí, todo estará bien. Mi chamarra negra está en las últimas, es triste cuando la prenda que usas cinco veces a la semana comienza a declarar, lánguidamente, que ya no puede prestar más servicio. Y ahora me fijo en dónde hacerme de una nueva, todas cuestan cientos de veces lo que pagué por la anterior, $7.50 en Pino Suarez Market. Buscar ropa me entristece un poco, como usar traje. ¿Le han lamido el ojo a alguien alguna vez? Yo tampoco. La cosa es no dejar de estar haciendo algo, eso ya lo decían mis libros de español de la primaria, en un cuento de una anciana que siempre estaba yendo y viniendo y ayudando a gente, así, la vida en el campo. Eso de no hacer demasiadas cosas o el cuerpo no aguanta es para débiles, yo lo que requiero es estar siempre en acción, me gusta. Hasta se te olvidan los mails que no has enviado y los que no te han respondido. Hay tanta gente que hace años no veo en fiestas, tomando en cuenta que son personas que sólo veía en fiestas. Y el candor del saludo después de tiempo es un equivalente del candor de la reunión, aun si la reunión dista de estar llena de camaradería, aun si es una fiesta de bloggers. De verdad me está gustando Proust. Y todo en general, más o menos. Sigo de buenas, me agrada. Y hago algo y después me arrepiento y pienso que es lo peor que pude haber hecho, y al día siguiente pienso que estuvo bien, y que lo volvería a hacer. Mmm.


Yeh, I've been searchin'
I've been searchin'
Oh yeh, searchin' every which way
Oh yeh, searchin'
I'm searchin
Searchin' every which way




Sí, nena, he estado buscando lo milagroso