25 feb. 2008

marcador en contra

(Thomas Hirschhorn)


La lista de chicas que confiesan que su simpatía por un servidor disminuye cuandos se enteran que llevo en mi pecho los colores del América es, hay que decirlo, regular, pero eso no quita que sea de preocuparse, sobretodo porque la mayoría de esas chicas son chicas guapas. Ya había hablado de esto, en la mayoría de las cosas las chicas feas y evidentes malas personas son un cero a la izquierda. Guillermo Fadanelli, en el que muy probablemente sea uno de los cinco mejores libros que haya leído, Malacara, dice: "no ser molesto para una mujer hermosa es algo que no llegamos a apreciar lo suficiente". Ayer, tras una apacible tarde tipo woody allen una chica me contó que, para ella, toda la impresión que tenía de mí se vino abajo cuando se enteró de mi filiación águila. Creo que ya voy a empezar a moderarme. Ahora mismo me he propuesto tener fe otra vez. El optimismo me inunda poco a poco.





Pasando por el hi5 de una amiga para dejarle los comentarios usuales (sigo sobrio y sin novia, etc.) me encontré con que cambió su frase favorita. Miren:





"Tu nunca eres una victima. No existen accidentes en la vida. Lo que es tuyo te llega, y lo que no es tuyo nunca se quedará contigo. Tienes exactamente las circunstancias que necesitas para transformarte hacia tu proximo mejor nivel."





Es el tipo de frases hondas que me gustan, como "El tiene lo que quería pero perdió lo que tuvo". Otras cosas interesantes se aprenden en el hi5, por ejemplo, que son las lesbianas las que más enseñan en sus fotos o que si buscas a alguien, digamos una chica, usando las palabras clave "Me Gusta Viajar" el buscador registra 3800 personas. Sigo sin encontrar a mi amor platónico de la secundaria en el hi5 ni a la niña que me quitaba el sueño en la primaria.





Casi nunca tengo dinero suficiente para pagar ninguna de las tres premisas básicas de mi anterior post. No fumo y no utilizo taxis ni en defensa propia. No sé, pero nunca tomo taxis, prefiero caminar, en el peor y menos presuroso de los casos. Sin embargo, de un tiempo a la fecha creo que el beber solo se ha reivindicado, aunque tampoco funciona del todo. A fin de cuentas las opciones son más bien limitadas. Revisen la frase de arriba, al final del día tiene cierta razón.





El otro día platicábamos, un amigo y yo, sobre la gente que sabe de tés. Una vez en casa del Ruy Guka (¡qué hay, Ruy!) miré varias cajas con sobres de té. Sé que es reincidir en la clasemediez, pero no puedo evitar sentirme brutalmente ignorante cuando veo cajas de té importadas y con diseños más atractivos que los de té Lags o La pastora que hay en mi casa. Yo tomo té de limón de vez en cuando. Mi salud avanza, ya no le pongo azúcar. Como sea, comentábamos lo inquietante que es ver tanta especialización en el té. Lo pienso y no dejo de sentirme ignorante. En general nunca sé con certeza lo que ingiero. Cuando alguien adjetiva algún alimento (chocolate alemán, agua carbonatada, pasta escocesa, etc.) recuerdo que el abanico de comida para mí se reduce a la materia prima. No importa cuán elegante sea, el pollo siempre será pollo -o una especie de pollo- para mí. No distingo tés, vinos (me da igual si es de tetrapack), carnes, salsas o pastas. Durante un tiempo anduve con una chica que me contaba, con lujo de detalles, todo lo que comía en su estancia en otros países. Mientras leía la lista interminable de nombres rimbombantes me sentía profundamente 'corto'. No sé. Soy un sujeto poco viajado y poco comido, aunque según yo sigo estando gordo.





Hay muchas cosas que a lo largo de mi vida he querido ser: zurdo, filólogo, saxofonista tenor, vegetariano, Thurston Moore, caricaturista, músico experimental, Thomas Hirschhorn.





Deberían dar clases para socializar, conversación casual, empatía. El curso se llamaría "Ventajas Competitivas en las relaciones sociales" o algo así. De un tiempo a la fecha ya no sé cómo arreglármelas para sostener una conversación simple y llana. Creo que es un problema severo (por mi cabeza han pasado alternativas extrañas). El sábado, en el camión hacia Jumex me encontré con una chica que evidentemente era mi compañera de cursos. La saludé, pero fueron minutos largos, llegaron momentos donde los dos nos veíamos como pensando: ¿qué decir?. La escuela es un tema de conversación que se agota rápido. Igual el domingo tuve que hacer una llamada por teléfono, mientras marcaba me di cuenta que me temblaban las manos. No es justo. Recuerdo que el viernes, en el acceso de espontaneidad más grande que he tenido en un rato (y lo planeé unos cuantos minutos, lo admito) me levanté y abordé a alguien. Improvisé y, de hecho, todo salió bien. No entiendo. Estuvo bien pero no entiendo.

Me gustan las películas de Woody Allen, la gente camina tranquila por el parque y hablan de exposiciones y libros.

9 comentarios:

Lear dijo...

Amigo Bob, como bien sabes, la pasión americanista me inunda igualmente y he de decir que no repares, que cualquier cosa que digan sólo nos hace más fuertes. Además, esa frase de Fadanelli lo ha dicho todo.

Qué envidia, caray, no siempre uno puede tener una tarde a lo woody allen, en cualquier caso, igual que con woody allen, no importa si se llega a algo o a algún lugar, sino el trayecto por sí mismo.

No hay nada que entender, supongo, si todo estuvo muy bien. suerte. Habría que hacer más experimentos con lo de jai faif, poner otras opciones de búsqueda, ya pensaré en algo.

Radharani dijo...

Arrrgghh, blogger me la aplicó de nuevo!!!

Bueno, el caso es que a mi me pasa lo mismo con lo de las pláticas, me es casi imposible hacer una plática larga, pero lo atribuía a que al menos a mi me gusta ir en silencio por ejemplo cuando voy en un carro, micro, camion o lo que sea. Cuando me encuentro a alguien puede ser la muerte por pensar en que mas se puede comentar durante el transcurso del camino.
Cuando voy con alguien de suma confianza no hay tos por que los espacios en blanco se llenan con chistes reciclados y comentarios de los que solo uno se ríe y por ende el acompañante de confianza. Cuando se va con alguien mas hasta es patético.

Carajo no me acuerdo que mas había escrito.

Isteri dijo...

Lo mejor de todo radica en el tipo de comentarios "usuales" que realizas en el Hi5 ...jajajaja

saludo

sirako dijo...

a mí woody me gusta cuando se disfraza de esperma.

el hi5 es la onda, por tu culpa me dí un rol tremendo por allá hoy en la tarde y me olvidé de comentarte.

y no pude llegar a lo de la enap. me levanté como a la una y media, lo primero que pensé al despertar fue "mierda, ya no llego ni a putazos" y me volví a dormir, pero esta semana la veo.

Anónimo dijo...

Jajajaja, que mal que ya no sea lo mismo cuando se enteran de tú gusto americanista, yo debo admitir soy chiva :) pero siempre me doy una vuelta aquí y me entretengo mucho; no sé como no sabes llevar una plática.

patriciaaa dijo...

Jajajaja, soy una anonima! :O

Defeña salerosa dijo...

El América...uy...tal vez me odies, pero es uno de mis apostolados de "nunca andaría con..." de mis hombres x (mis amigos de toda la vida) el 90% (o sea casi todos) son americanistas. Otro amigo muy querido, El Merol, también. Y es que yo al Cuahutemoc blanco no lo soportaba ni lo soportaré...y el himno...no sé, igual es una reacción mía por ser amiga de tanto fan clavado. Así que tienes razón muchas mujeres reaccionan así ante un fan clavado del América. Ah el hi 5, yo tampoco encuetro a mi amor platónico de la secundaria...

Yo apoyo la moción de las clases para socializar.

Jolie: Desde la Barandilla dijo...

.. puede ser que ese "defectito" de irle al america se sopese con que te guste woody allen, las personas que hablen de exposiciones y libros y que lleves una buena charla aun cuando el tema de la escuela se agote rapido...
hey que no te tiemblen las manos... (eso es muy de americanista) je. a veces son inconfundibles.

Corriendo Despacio dijo...

Casi podría decir que así es nuestra vida, sí andas caminando por la Condesa a cierta hora de la tarde hasta de la crees. Jo jo.

Hirschhorn nos emociona a todos.