4 feb. 2008

El optimismo me inunda

Fischli & Weiss, Suddenly this Overview, 1981
Sin gas
El miércoles se fue el gas. Las razones son simples pero no dejan de parecerme injustas: el recibo no había llegado y no nos enteramos de cuándo hay que pagar, se pasa el tiempo y te lo cortan de todos modos. Nunca había pasado. Hay que ir al día siguiente y pagar, además, la reinstalación. Putos, les digo. Como sea, lo extraño -y bastante estúpido de mi parte pero no lo puedo evitar- es que tras la tragedia doméstica menor me invadió un espíritu de solidaridad para con las medidas que habría que tomar en ausencia del flamable líquido. No conocemos ese invento del hombre blanco que es el microondas, ni siquiera sé cómo se escribe, pero tenemos un hornito. Pero volviendo al drama familiar, no sé, ante la adversidad me acomedí más de lo que acostumbro, gruñí menos, casi no pasé tiempo alzando el puño contra la compañía de gas natural, a pesar de que son unos putos; digamos, ofreciendo disculpas de antemano, que me sentí menos envilecido que de costumbre. Es todo lo que puedo decir.
Presas de sí mismos
Hace poco me enteré que en un poblado de Chiapas son presas de sí mismos: hay algo así como cinco patrullas para vigilar el pueblo, de las cuales sólo dos salen de ronda y las otras tres se dedican a oxidarse bajo el sol en el patio de la comandancia. La cosa es que últimamente ha habido montones de robos y demás. No es nada del otro mundo, pero suena triste: los delincuentes son locales. Esto no es lo interesante, sino lo siguiente: hasta antes de entrar a la prepa iba cada verano a casa de unos familiares lejanos pero, extraño, más queridos que otros más apestosamente cercanos. Vivían en un rancho grande por la frontera de Hidalgo, es un pueblo llamado El Carmen. Pasé muchos días de mis vacaciones desayunando el mejor huevo del mundo, caminando por milpas y comiendo dulces (tres de cada cinco casas tienen una especie de tiendita microscópica instalada en algún lugar). Toda la gente se conoce, cuando escuchaba las pláticas de los adultos sentado en la mesa de la cocina siempre hablaban de alguien y remataban su nombre con parentescos como 'el hermano de' o 'el primo de' o 'el que se casó con'. Me parecía increíble y me lo sigue pareciendo cuando me acuerdo. Salen y desde la barda se saludan amablemente. No fue sino hasta hace meses cuando pensé en algo que me llamó la atención: jamás vi un policía o una patrulla ni nada similar. Hace dos semanas volví a verles después de años y lo primero que le pregunté a mi tío (que realmente es mi padrino pero siempre me ha parecido una palabra larga e impersonal) fue si nunca había habido riñas entre pobladores, algún muerto, peleas campales en las que saliera a relucir el machete, justicia a la vieja usanza. Nada ni remotamente cerca; hasta hace un par de años colocaron un módulo de la policía de caminos en la entrada del pueblo (sólo hay dos caminos: uno sale y otro entra), aunque fue puesto como una medida de esa lucha encarnizada contra el narco, por lo que no se meten ni un centímetro adentro, más bien se quedan con la vista puesta en la carretera. Y allí están estas personas que no se matan entre ellas, que no aprietan los dientes ni se gruñen entre sí. Cuando los vi allá en La Villa, entre miles de peregrinos que comían afuera de la iglesia y parecían pasárselo bien mientras descansaban pensé que me gustaría ser creyente, mucho, que todo sería más fácil. No sé si sea cosa de depositar la moral en la fe (lo cual considero impensable), pero hay algo de cándido en trabajar, cansarse, comer bajo el sol y regresar a casa. En verdad, la idea de cansarse, comer y dormir me parece tan lobotómicamente apacible. Y allí estaba yo, en un acceso sincero y relajado de humanidad, cuando entre el mar de fieles, la chica más guapa que haya visto en mucho tiempo acudía a una carpa improvisada donde un padre subido en una tarima, sentado frente a una mesa con monedas que llegaban con rapidez, aplicaba eyaculaciones de agua bendita de una cubeta con una indiferencia monumental. Ya es cosa clínica, necesito novia.
Dulces varios
Hoy comí dulces hasta que mi sistema nervioso me lo permitió. Inútil enumerar cuántos y cuáles, valga decir que acarrear las envolturas al basurero de la cocina me llevó dos viajes. Mientras revisas la bolsa del botín de dos niños que, por lo mismo, reciben dos bolsas en las fiestas de cumpleaños, encuentras algunos elementos extraños, te das cuentas que también los dulces cambian a través de los años. Me comí tres cabezas de Elmo de gomita. A diferencia de los jugos Jumex de uva y manzana, que hacen que me duela la cabeza después de cinco o seis, los dulces básicamente me ponen los nervios de punta, me siento más intranquilo que de costumbre, lo que ya es decir algo. Recuerdo haber estado en un convivio en la escuela, con demasiada carne en el estómago e ingiriendo helado directo del envase, de los tres envases. Estuve paralizado un buen rato. Se supone que haría ejercicio, cierto, pero cómo te contienes cuando tienes dos kilos de dulces varios en las piernas. Algunos dulces, estoy seguro, estarán allí mucho tiempo todavía antes de ser tocados: una paleta de calavera que sabe a refresco de cola -hubo que probarla para saber qué carajos era-, otra en forma del tigre insoportable de winnie pooh que se ve inmasticable, paletas que parece que las hacen en el sótano de una casa emprendedora, gomitas polvosas. Prometo fotos cuando se pongan francamente amenazantes.


diálogo que me gustaría escuchar

chica increíblemente atractiva 1: ¿No crees que hacemos sufrir a algunos hombres nada más con salir a la calle, que los llenamos de una impotencia abrumadora cada que alguien nos ve? Nunca se me había pasado por la cabeza pero se me ocurre que es algo importante.
chica increíblemente atractiva 2: Yo soy hombre.


Recomendaciones de la semana

Ya vi algunas cosas del festival este de documentales, recomiendo ampliamente Lovely Andrea y November de Hito Steyerl que están jodidamente interesantes y sobretodo Kurt Cobain: About A Son de A.J. Schnack. Si son de esos que no le hacen o no le hicieron a Nirvana, qué pena en verdad, la película es bien emotiva y capaz de sacar lágrimas, como cuando Kurt habla de cosas a largo plazo, dentro de diez años, o sea hace unos cinco o seis; gran momento para el amargado que le aburre el rockcito actual, que no se le hace chistoso y que no se emociona con Radiohead cuando Kurt dice que el rock ya es cosa de poses y letras anodinas y monkey bussines y comenta que dentro de veinte años las cosas sólo estarán peor y más aburridas. También despotrica contra los periodistas de rock. También ponen Son Of A Gun en la versión original de The Vaselines, qué cosa más llegadora. Hasta al Greñas, que no le entra a Nirvana, le gustó, así que denle una ooprtunidad. Qué feliz era cuando descubría a Nirvana y escuchaba el unplugged todo el día y aprendía a tocar la guitarra tocando Dumb. Por alguna razón jamás me aprendí On A Plain. Hay partes de la adolescencia que a uno no debería prohibírsele recordar con curislería.
Ah, y háganse un favor y vayan pero ya a la Sala de Arte Público Siqueiros a ver La Confabulación del Cenicero de Mónica Espinosa, desde ahorita le doy mis cinco estrellas en lo que va del año, así, sin más.

Ahora mismo se me antoja un dulce.
(mientras intento salvar las fallas de blogger al momento de comerse renglones y espacios pierdo todo el optimismo, puta madre, odio a blogger)

10 comentarios:

sirako dijo...

tus posts son como 4 en uno. eso es malo para quienes somos adictos a la comentaduría fácil y simpática, por que acá no funciona, me encanta.

me perturba un poco que envidies a los creyentes, a mí me ha pasado, pero todavía no entiendo por qué pasa, suponemos que el reto es mayor cuando nos alejamos pero sabemos que habrá gratas recompensas... seguimos prefiriendo en el fondo lo más fácil.

veré la peli aunque no me guste tanto le nirvané. kurt era un buen chico. me encanta la gente que dice "buen chico".

Lear dijo...

Changos, a mí sí me gusta Radiohead, pero también Nirvana. Por cierto, Bob, (Interrupción primera: acabo de recordar el gran cuento de Onetti llamado "Bienvenido, Bob", ¿ya lo leíste? Lo puedes ver aquí)

En cuanto averigue dónde está la sala de arte público iré a ver la exposición, me gustó el nombre. Veo, con gracia y agradecimiento, que la fiebre Dulce María pasó ya de largo en este blog. He de notar, con mayor agrado aún, que presencié en vivo y en directo la victoria águila (sobre la cual me extraña que no haya habido palabras en tu entrada).

Saludos.

Jerónimo dijo...

"tus posts son como 4 en uno. eso es malo para quienes somos adictos a la comentaduría fácil y simpática, por que acá no funciona, me encanta." <----- sirako no sabe nada, 'ira:

con alcohol se te olvidan los putos del gas, la violencia, la desigualdad social, que no tienes novia y "los nervios de punta" te la pelan, sin afán de alburear.

Royal Majesty Queque dijo...

Monsieur Bob! Deberías tener letras y números para citarte como Platón jaja pero la parte que describes como "Cuando los vi allá en La Villa, entre miles de peregrinos que comían afuera de la iglesia y parecían pasárselo bien mientras descansaban pensé que me gustaría ser creyente, mucho, que todo sería más fácil" me pareció una cosa bien chida y atinadísima. A veces cuando me dicen en la calle "Que Dios le bendiga" me parece algo raro, porque no siendo creyente (tal vez espiritual, pero sigue sujeto a juicios), no entiendo ciertamente qué me tratan de decir, pero para ellos (no diciendo "ellos" como dividiendo sectores de creencias y posturas, sino marcando mi ignorancia a que no sé qué sentir o decir) es algo bueno. Es raro, no sé. Hasta dan ganas de creer, como decís jaja :P

Por los dulces, yo soy fans del chocolate vaquita. Me parece un chocolate bien sincero y la vaquita me hipnotiza. No recuerdo la última vez que comí dulces a morir, pero cuando voy a los tianguis, procuro comprar esos sexies y deliciosos bomboncitos cubiertos de chocolate, porque son la gloria. LA GLORIA!

Por otra parte, he estado escuchando Nirvana demasiadísimo. Es raro, no sé. Todo es raro para mi!

En fin, prometo ya ir por los cartuchos de la polaroid y tomar fotitos, espero hacerle sentir mucho orgullo, Monsieur Bob!!

Muchísimos saluditos y más dulces :)

Defeña salerosa dijo...

En el pueblo de mis papás pasan cosas tristemente similares. DE ser un lugar en el que de niña me sorprendía porque la gente andaba de noche y sin miedo, no tenían rejas ni cerraban con llave, ayer me enteré que secuestraron a un muchacho y piden 300 mil pesos por el. Ah, y el sábado durante "los toros" (ojo, NO LOS MATAN) se robaron una camioneta. Y si cierto, vivir en un pueblo, y trabajar, no tener que vivir en medio del tráfico y a las "carreras" y estar plácidamente en la plaza tomando chela no tiene precio.
Quiero ver el documental de Kurt, siempre que veo a alguien que ya murió hablando del futuro me invade una nostalgia cabronsísima.
Tampoco sé donde esta la Sala de Arte Público Siqueiros.

Sobre el diálogo que te encantaría escuchar: jajajajaja

Chale, a mi no me pasan los dulces. Y es injusto por que es un vicio bien barato.

Le Corriendo Despacio dijo...

Casi casi puedo decir que me duelen los dientes despues de tanto dulce. Y ji ji ji por las chicas y su dialogo improbable.

Paulina I (Primera) dijo...

Ya Bob! ven a la Narvarte en Miércoles. Super tianguis con super puesto de dulces super tradicionales, super sintéticos y super de toodo.

p.d. En cuanto a Ambulante, no dejes de ver "Centro delantero nato" sobre las drogas y el antodoping del fut italiano.

Oye, este año me guiaré por tu tour radar. Así que en cuanto tengas decidido ¿qué y de a cómo?, no dejes de informarme.

licuado mental dijo...

yo no quiero ser inseminado pero me aguanto y comento:

m-m-m-mejor no.

Isteri dijo...

Centro Delantero Nato es ...la Neta....en cuanto a los dulces, yo siempre los combino con mota y me puedo extraviar horas en esos asuntos

un saludo

eLeNa dijo...

bobito,
ay que bonito, ñoño y cursi suena decirte en diminutivo... quién hubiera pensado que esa maestra hubiera logrado que pasaras a la eternidad con ese mote.
=)
no he leído tus posts, pues largos son. pero al ver la imagen de tu post recordé que en mormatre pasé a un museo de lo erotico, uy! y hay muchas fotitos que igual y te podrían servir. ya ves que yo soy fashionista, eso del arte se lo dejo a ti y de las os.
dime que es eso de la caja de la enpa, hasta que no sepa de que se trata, no los acepto en mi hi5, pelaos estos.
beso tronador =)