9 ene. 2008

Lecciones de vida

De todos los programas matutinos de variedad que veo mientras desayuno, el que más lecciones de vida me ha enseñado es Se Vale, que pasa por canal 4. Contrario a Hoy, que se transmite por el canal 2, éste no se enfoca con tanta brutalidad en las señoras sin carrera que se quedan a limpiar la casa, sino en el vago que sigue en pijama al mediodía. Prueba de eso es que demuestran un humor procaz pero no del todo insultante. Las secciones que tiene hablan con más claridad: concursos de perros amaestrados donde los jueces son estrellas clase z de televisa, dígalo con mímica, sketches improvisados (en esa estética tan reciente del "mal hecho pero ahí está lo chistoso"), una astróloga gorda y muy vulgar que se ruboriza ante la mención del sexo, etc. Aquel programa matutino de TV Azteca en el que la ex Garibaldi que conduce exhibe sus chichotas tampoco es competencia ante Cecilia Galliano, una de esas argentinas exhuberantes buenísimas cuya carrera nunca termina de cuajar en México, ¿o alguien recuerda alguna argentina que la haya hecho fuera de ser modelo, meserear o pasear perros en la Condesa?
Muestra aún más contundente de la situación meramente exotizante de la carrera de la gaucha es que fue de las primeras en acceder a salir desnuda en una conocida revista para post-pubertos, cuando es cosa bien sabida que sólo cuando alguna actriz semi olvidada tiene en consideración que su carrera ya no va a levantar es cuando por fin enseña a sus niñas (si alguien tiene fotos de cuando salió Camila Sodi en la misma revista, por amor de Dios, Rólelas); evidentemente, sabía que era de lo más que podría conseguir. También se explica esta imposibilidad del argentino en México si retomamos el antaño rencor y sentimiento de inferioridad locales.
Pero volviendo al susodicho programa y su buenísima conductora, habría que recalcar también a los personajes con los que cuenta. Hay que señalar que ninguno cae completamente en el escarnio. A diferencia de su programa hermano 'Hoy', donde cuentan con un travesti que personifica a una española fogosa y un patiño enano que hace una parodia de Paris Hilton (hoy noté, con cierto horror, que ya le compraron, en calidad de accesorio de utilería, un perro chihuahua de verdad), en Se Vale tienen de todo: Un chino, unos que personifican a una pareja de gallegos evidentemente lerdos, un escuadrón de militares que vociferan pero no hablan, una co-conductora menos agraciada que hace el papel de la chica enjundiosa, además de una plétora de actores y comediantes con carreras en picada que hacen apariciones intermitentes. Tal vez lo mejor sea el elemento masculino de la conducción, un güero de rancho absolutamente invisible, que hace su trabajo con gusto y buena intención (¿cómo no hacerlo cuando tiene permitido con desparpajo manosear a la conductora?) pero jamás logra hacerse notar. Dudo que alguien sepa su nombre.
Entre las lecciones de vida que he aprendido en Se Vale la de hoy es un verdadero análisis sociológico atrapado en el cuerpo de un segmento televisivo. Traen al estudio a un sujeto experto en defensa personal pero especializado en casos de "violencia intrafamiliar", evidentemente, a los productores les parece que, siendo un tema recurrente en los noticiarios -nota roja y amarilla incluida-, ha de ser una costumbre en el seno de la familia mexicana el golpear a las féminas. ¿Estoy diciendo que el maltrato intrafamiliar ocurre sólo como un fenómeno mediático y no en la vida real? No, pero la visión en que incurre la demostración vía tv es particularmente fantástica. Se hacía una personificación de un caso de posible agresión. Una mujer (de un rostro tan pedante que los golpes se entienden, si es que fuera el caso) es sorprendida por su marido, que entra a la casa acompañado de 'un amigote', con el teléfono en la mano. El hombre exclama desde su entrada y se le acerca amenazadoramente: "¡¿Cómo es posible, cómo es posible?, Una hora marcándote y no contestas, ¿pues con quien estás hablando?!" La mujer responde con una voz increíblemente baja: "Con mi mamá" (juar juar, en verdad se lo estaba buscando); "!Y una hora hablando con tu mamá?!; "Sí". Este es el diálogo básico, sin embargo, el tono campechano del programa permite un sin fin de ensayos-errores. En el primero, el hombre no alcanza a hacer la pregunta y, apenas se acerca, ella le estampa la bocina en el pecho (con un rictus automático asombroso), al tiempo que 'su amigote' huye verdaderamente despavorido de la casa. El instructor explica acompañado de las observaciones de los conductores, que señalan que la violenta es la vieja pegalona, que él ni estaba haciendo nada. Le piden que actúen más violentamente. En un segundo intento, él grita más fuerte y alcanzan a terminar el diálogo, hay que notar que ella, mientras se conserva la distancia, se mantiene absolutamente impasible. Cuando el marido -ahora sí- se le acerca, ella vuelve a utilizar el anticuado auricular pero esta vez él, inexplicablemente, cae. Más intentos vienen, el instructor aprovecha cada interin para explicar: "Aquí, la mujer puede aprovechar utilizar el teléfono para llamar a la policia o los vecinos. El amigo del golpeador sale corriendo". Una conductora hace un comentario pertinente: "Pero si el amigo sale y los deja sólos la cosa, ahora sí, se va a poner dura, se van a agarrar, porque después de eso él ya viene a golpear". La mejor escenificación es cuando el diálogo se completa, esta vez el hombre remata su parte sujetando a su esposa de los brazos, como si intentara hacerla entrar en razón, ella lo empuja y lo patea en la entrepierna. Él cae irremediablemente. Por supuesto, estas situaciones, más risibles que factibles, son de ternura. Si el sujeto realmente viene a repartir trompadas (y esto hace irrelevantes las fútiles agresiones de su mujer), lo más probable es que antes de que las enseñanzas aprendidas en la tele le lleguen a la memoria a la señora, él (y estamos dando por hecho que es un lacra con las peores intenciones) ya se la haya vendido/prestado a su carnal, quien difícilmente huiría apresuradamente de la escena. Ahora que lo pienso, la presencia del supuesto instructor (un sujeto pelado a rape, de complexión aparentemente fornida pero con la posibilidad de albergar un vientre pronunciado) sólo justificaba la maravillosa teatralización, pero realmente no hubo nada de enseñanza para la vida práctica, nada que la señora pueda anotar en una agenda que tenga a la mano. Si acaso, encontraríamos las siguientes anotaciones en una hoja suelta:
-pegarle con lo que tenga a la mano
-pegarle en los "genitales"
-pedir ayuda a un vecino
Por supuesto, nadie podría realmente prever alguna situación similar en base a las buenas intenciones transmitidas por televisión (así como ninguna señora alcanza a anotar todas las instrucciones de una receta de cocina). Las situaciones obedecen al plató televisivo, sin embargo dicen bastante de la mirada lejana que se tiene de la familia trabajadora clasemediera: "Ha de haber violaciones entre la misma familia, maltrato familiar, disputas entre vecinos, tragedias familiares". En una conferencia a la que asistí hace un par de años (cuando iba a cuanta conferencia y plática había), el ponente, con autoridad, comentaba que la nota roja y las historias de crímenes escandalosos y los asesinos seriales se generaban como un fenómeno del lenguaje de los medios. Las historias de asesinos seriales (más reales y más seductoras) generaban nuevos crímenes en la vida real. Como sea, creo que es extrapolable a esta mirada paternalista y tierna de los conflictos domésticos que sostiene la tv, que no obstante, no dejan de denotar cierta repugnancia por ese caracter tan rudimentario de la vida diaria. En una entrevista a la imitadora de la otrora primera dama, 'Marta Según', publicada en la revista WOW hace ya cuatro años, esto se resume con maestría:

-"Decía que de pasarse los videos de Los Pinos se vería una familia feliz, ¿cómo es eso?"

-"Ah, es que se sentirían tan orgullosos de nosotros. Por lo bien que nos llevamos. En Los Pinos se respira tranquilidad. No es como en las casas de ustedes: que el choque, que la policía, que el ratero. No. Nos despertamos, abrimos la cortina eléctrica y decimos: ¡qué maravilloso país!"


En otros asuntos:

Según el noticiero de TV Azteca que tengo en la tele mientras escribo esto, dicen que sube el precio del tabaco, lo que, definitivamente, no evita que uno sea un jodido fumador pasivo en casi cualquier lado. El América fue posicionado en el décimo lugar de clubes a nivel mundial, por encima del Barcelona y el Real Madrid. Por supuesto, los conductores del noticiero en cuestión atacan con una zaña memorable: "Toño, tú dices ja ja ja, pero lo peor no es que esto se dé, sino que hay gente que en serio se lo cree, no, es una verdadera ridiculez, viendo los goles de la liga inglesa, no, qué futbol, eso sí es futbol. La mediocridad del partido de pumas vs cruz azúl anoche es la media de la mediocridad del futbol mexicano". Lo siento, no dejo de sentirme ofendido ante semejante brutalidad a la hora de hablar de esta televisora. Me imagino que este sujeto se considera un conocedor porque ve la liga premier en cablevisión y cuando está con sus amigos habla del asunto con una autoridad sostenida en una camiseta del Real Madrid que compró cuando fue a Madrid. Tiene fotos en el área técnica del Santiago Bernabeu y cuando regresó habló, durante algunos meses, con tono español. Cuando sus amigos se lo hacían notar, éste decía: "No, es que se te queda, es otra cultura". Antes de la ferocidad de la noticia del América hacían un chiste local: comentan que un ex colaborador de la sección de deportes del noticiero no tuvo para unas vacaciones decentes y lo más que pudo fue ir a patinar a la pista de hielo del zócalo; mientras pasaban imágenes con el subtítulo "Cuando no hay pa' más" (sic). El otro comentador agregaba: "Yo me compré unos boletos de avión, él se tuvo que comprar unos boletos del metro". Cuando quieran aprender sobre su familia o la de sus amigos vean la tele.

6 comentarios:

Defeña salerosa dijo...

oh si!, yo tuve el "placer" de ver algunos de los programas que mencionas en mis vacaciones...

Bien me lo decía también mi mestra de historia del arte en la preparatoria:

"si quieren saber cómo esta su país, vean la tele abierta de vez en cuando"

Saludos!

Radharani dijo...

Odio a TV azteca por su amarillismo en absolutamente todo, una historia totalmente tonta la pueden volver un anuncio de caos.

Mi papà salió en uno de esos programas del 4 en un segmento que hicieron de karate,de esos grabados, no en vivo(dios nos libre!) la conductora en cuestión jamás pudo decir karate, decía karacter...mmm

Plaqueta dijo...

Pinches comentaristas culeros. Lo de la mamonería a la hora de comparar el futbol mexicano con el europeo es un cáncer de nuestra sociedad, aquí en las Reputísimas Lomas los de cuentas siempre van al "Taco Jeans" a ver los partidos europeos y se la pasan diciendo "es que eso sí es futbol mano, no que Guardado...". La verdad a mí ni me importa y nomás me como chomp-chomp mis tacos.

Corriendo despacio dijo...

My dearest Bob:

Menos tele y más post.

Y pos ni modo, cualquiera que se crea aquello del ranking de clubes y el América pos si tiene algo de iluso.

Una vez más la clase media alta saca la casta gori gori.

Lear dijo...

Lo de la nota roja me gustó porque la nota me gusta. Puedo pasar horas leyendo en internet leyendo la sección de cada periódico.Me gusta el género, es casi policiaco, casi realismo social, casi realismo mágico.

De los matutinos creo que son programas hechos para crear la ilusión de afuera, del mundo, pero como no son nada de eso acaban en la dramatización barata y banal de todo.

Sea o no lugar 10, el américa está jugando bien.

Isteri dijo...

A fuerzas¡¡ Como buen editor soy de los vagos que se despierta a las 11 y cacho con Se Vale.

Concuerdo completamente contigo. En cable hay un programa regio que tamoco está mal. En noviembre hicieron concurso de "cochinadas" sic.

Saludos