27 sept. 2007

Expediente / semana pasada

En el transcurso de la semana:

MARTES
Fuí a pagar el teléfono al Telmex de churubusco y universidad, ya adentro vi un videoteléfono en vivo, pero estaba apagado y con muy poca ingeniería en stands y publicidad, me huele a fracaso seguro

Compré mi boleto para Daft Punk, cuando se lo comenté a una chica que también pretende ir realmente dije "ya compré mis boletos", para luego corregir "boleto", ella dijo "oh"; dije que era curioso cómo un boleto siempre es plural, ella se rió y nada más

En una mesa de remates de una papelería del centro atendía una empleada que realmente gustaba de ser amable, no gruñía ni sacaba humo por las fosas nasales, podría decirse que se interesaba en la compra del posible cliente; pagué mi block de papel milimétrico transparente y mi rollo de papel para sumadora y salí de allí bien sonriente; realmente no es nada, pero es de anotar la calidad de empleados que me han tocado en la calle Donceles, como una señora que atendía una tienda de fotografía y que no nos dejó pasar a Mario ni a mí porque ya eran las siete, teníamos que pedirle lo que queríamos desde la banqueta, ella en el mostrador (nos separaban unos cuatro metros), la hostilidad de la escena aumenta si tomamos en cuenta que no había una cortina de hierro ni nada que diferenciara a la tienda abierta de la tienda cerrada; o mejor aún, cuando mi inexperiencia me llevó a albergar la sospecha de que mi cámara tenía algo cuando sólo había que cambiar la batería, el empleado de la tienda (creo que a lado de la otra) no dejó de masticar lo que estaba comiendo pero alcanzó a decirme (sin necesidad de siquiera sacar la cámara o de pasar la comida que aún traía en la boca) que mi cámara estaba descompuesta y se la tenía que dejar, la revisión me iba a costar $700, luego abrió la mandíbula para seguir masticando. Memorable también la amabilidad del que atendía en cámara uno, que me enseñó como se manejaba mi polaroid que compré en un mercado de la doctores por $40

AYER
La chica-pelirroja-que-no-sabe-que-existo le habla a unos metaleros que tienen una grabadorcita prendida a todo lo que da todo el día (yo, en lo particular, sólo lo disfruto cuando de repente suena Jethro Tull o Pink Floyd), el metal no le hace mal a nadie pero los dos sujetos en cuestión eructan a volúmen estereofónico y gritan peladeces (ugh); hace poco una amiga, otrora causa de mis suspiros, fue a saludarme, estuvimos un rato platicando y cuando se fue dijo que iba a saludar a unos amigos: los metaleros; esta chica es muy rara y eventualmente dejó de ser la causa de mis suspiros, así que si a eso le agregamos que la chica-pelirroja-que-no-sabe-que-existo también es como que rara y que pareciera que no le habla a mucha gente (bueno, ustedes entienden), entonces no puedo evitar preguntarme si tengo alguna filiación curiosa por las chicas raras a las que luego describo como que están locas. Yo también creo que:
a)es una estupidez
b)soy un cobarde

MARTES
Vagando por el centro me hice de dos joyas en una librería de viejo: Understanding media de McLuhan y About looking de Berger; la denominación de 'joya' viene por buscar y encontrar sin saber qué, no por los ridículos $63 que pagué por ambos, el punto es que en el segundo me encontré una postal (a través de años de hurgar en librerías de viejo he encontrado infinidad de cosas entre las páginas), data de 1979, está escrita desde Winnipeg, en Manitoba, Canadá; en ella el remitente se limita a escribir:
"Discúlpame por no haberme comunicado antes. Espero todo esté saliendo a tu gusto. Mi nuevo domicilio es:"
Y está dirigida a una chica que -me imagino- vivía en División del Norte, en la colonia Xotepingo. No sé, pero aunque fuese una postal yo habría escrito más, me indigna un poco la idea de recibir una carta con dos líneas meramente informativas y formales; ¿que cómo era la postal? era una 'aerial view winnipeg from the south west, capital city of manitoba, canada'.

AYER
El greñas renunció a su "trabajo" en la escuela. La coordinadora del proyecto en el que laboraba (es decir, su jefa), feminista recalcitrante aunque, he de decirlo, buena maestra, resintió más su partida que la de otros cuatro que entraron y optaron por emprender la graciosa huída; le echó en cara irse de un proyecto que no se puede quedar a medias, le exigió encontrar reemplazo, quedarse otro mes 'por respeto a la universidad', le dijo que no valoraba un trabajo y que no sabía lo que era trabajar, en alguna ocasión expresó evidente descontento con el hecho de que hiciera buen equipo con otra chica que allí trabaja alegando "muchas risas" o que ella le hacía el trabajo, le dijo, incluso, que ha tomado una posición muy cómoda en la que el greñas hace que le hagan el trabajo, vaya, aprovechó el momento sensiblero para echar en cara una cubeta de rencores y posiciones de victima en diversos puntos. No voy a discutir aquí el robo de tiempo y dinero que ese trabajo le representaba al greñas, y mucho menos a excusarlo de una calidad de patán que ni siquiera es cierta(porque el licenciado es bien responsable), sino que aprovecho estas líneas para decir así, sin más, porque tengo que hacerlo y porque es sano hacerlo, que:
"vieja tenías que ser"

SÁBADO
Me corté el pelo y me rasuré después de meses de no hacerlo, un aire de higiene y frescura me inundan sobremanera, un par de personas no me reconocieron al pasar junto a ellas y me pregunto si esto hará que la pelirroja-que-no-sabe-que-existo lo sepa aún menos. Entre los jococos comentarios que esto generó destacan:
"te ves realmente como todo un niño bueno"
"¿qué, te agarró la decencia?"
"¿ya acabaste tu tesis?"
"chavo, el TIAP es los sábados"

ABAJO DICE
Ayer vi, en la cajuela del greñas-móvil, su paraguas. Yo siempre he dicho que caminar por una calle descampada, a sabiendas de que te vas a mojar y hacerlo estóicamente, sin prisa y mucha humedad es y será un precio mínimo comparado con llevar un paraguas contigo. Cuando vi que el del greñas tiene tallada la cabeza de un ave en el mango lo ratifiqué.

3 comentarios:

Corriendo despacio dijo...

Mucho amor por Greñas en este posteo. Quien lo manda a trabajar con esa mujer y en esas condiciones.

Odio a los metaleros de la Eñap y su grabadorcilla, como si todos los demás tuvieran que soplarse su música -buena o mala esa no es la discusión- noticias señores: Ya se inventaron los audífonos.

Ni modo mi Bob todos somos hijos de ese mal llamado timidez.

Reitero mi fidelidad a tú blog porque me gusta como describe su pacífica vida.

Ruy Guka dijo...

Bob, Bob, Bob, con respecto de la peliroja, mírala pasar, procura dejarle una buena impresión con tu mirada en sus ojos. Se va a poner algo nerviosa, no hagas caso a ello. Acércate tranquilo y con una sonrisa discreta dile que se le cayó esto (un papel que preparaste previamente), en el que leerá: "Tu pelo me enciende el alma y tu teléfono". No le digas nada. Mírala pidiéndole alguna respuesta. Ella va a reaccionar y luego tendrás que improvisar. Lo más probable es que haga una mueca reprobatoria y se vaya, pero a lo mejor te sonríe y te pregunta tu nombre. Inténtalo. Sigue al pie de la letra mis instrucciones y tendrás la fortuna de gozar emociones como las que ves en las películas. Recuerda que si no te atreves, no te atreverás a nada en la vida.

Bob dijo...

bonito, rebonito el consejo, especialmente la reiteracion de vicir como en las peliculas...informarè avances al respecto

merci ruy